Leche

Martha Nava Argüelles
Imagogenia

El fin de semana se llevaron a cabo los Premios Oscar 2020 y fue un evento que sin duda tuvo muchas sorpresas, empezando porque la ganadora de la noche fue una película extranjera “Parásitos” y no aquellas hollywoodenses que normalmente vemos triunfar. Sin embargo, lo que más se ha replicado en esta ocasión fue el discurso que dio el ganador a mejor actor, Joaquín Phoenix.

Y es que el intérprete de “Joker”, uso la audiencia cautiva y la plataforma de medios que le ofrecía dicho evento para posicionar temáticas que para él son importantes: el medio ambiente y la justicia. Ciertamente lo hizo de una manera tan emotiva que dejó huella, pues asoció sus palabras a un tema tan personal como su hermano fallecido en 1993; su discurso es, sin duda, uno que se ha logrado posicionar en el colectivo emocional de las audiencias. Lo que deja en claro que el poder de las palabras está más allá de las letras que las componen, está en la emocionalidad que se le da al contexto de las mismas es decir, lo que las palabras nos significan. Analicemos por ejemplo un discurso de Barack Obama o de Michel Obama, ambos usan este tipo de asociaciones emocionales para lograr que sus discursos sean reales y dignos de recordar.

En el caso de Phoenix, una de las causas que más defiende, frente a la pantalla y detrás de esta es el tema medio ambiental, nada menos antes de la ceremonia 73 de la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión (BAFTA por sus siglas en inglés) sostuvo junto con otros activistas una pancarta de 120 metros en el que se leía “La ganadería industrial está destruyendo nuestro planeta. Vuélvete vegano”. Sin embargo, en los Oscar su protesta fue durante su discurso de aceptación como mejor actor donde acertadamente decidió iniciar hablando de “la lucha contra las injusticias” en general haciendo que todas las causas en las que pudiéramos creer se unieran en un mismo significante: la humanidad. Y, por supuesto, asoció este tema con su causa medio ambiental específicamente hablando de las vacas, sus becerros –sí, el actor habló de vacas en su discurso- y la leche.

Claro está, la industria de lácteos en Estados Unidos brincó de inmediato señalando que dicho discurso difama al sector diciendo que el actor no comprende la importancia de los nutrientes de los productos lácteos en la dieta de los niños y del compromiso del sector con el bienestar de los animales.

Lo cierto es que el actor es congruente entre lo que dice y lo que hace, porque genuinamente cree en la causa que representa y actúa en consecuencia, lo que hace que su imagen y todas las extensiones de él –incluida su pareja actual Rooney Mara que también es vegana- tenga un alto grado de credibilidad; por lo que sus palabras tienen un fuerte impacto en la audiencia. Pero ¿por qué es importante esto para la industria de la leche? Porque, si bien la gente no dejará de consumir leche de un día para otro por un tema de construcción cultural o tradiciones; sí abre el debate sobre el tema y perjudica uno de los activos más valiosos de cualquier marca, empresa o industria: su reputación.

Twitter: @Mar_Naa