Lenguaje incluyente en la Ley de igualdad de trato y oportunidades, propone Berenice Medrano

Bajo la premisa de que “sólo lo que se nombra existe”, y a fin de que el trabajo legislativo contribuya a eliminar el lenguaje sexista y con ello generar una sociedad más justa, la diputada Berenice Medrano Rosas presentó, en nombre del Grupo Parlamentario de morena, una iniciativa para que la Ley de Igualdad de Trato y Oportunidades entre Mujeres y Hombres del Estado de México utilice un lenguaje incluyente.

En sesión del Quinto Periodo Ordinario de la 60 Legislatura, Berenice Medrano hizo notar lo contradictorio que es el que la Ley que tiene por objeto regular, proteger y garantizar la igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres con el propósito de alcanzar una sociedad más democrática, justa, equitativa y solidaria, “no utilice un lenguaje incluyente en todas sus disposiciones”.

Ello a pesar de que, de conformidad con la fracción IV del artículo 7 de esta la ley, serán objetivos de la política estatal en la materia que las autoridades estatales y municipales impulsen el uso de un lenguaje no sexista en los ámbitos público y privado.

Explicó que el lenguaje incluyente refiere a toda expresión verbal o escrita que utiliza vocabulario neutro, o bien hace evidente el masculino y el femenino, y que evita generalizaciones del masculino para situaciones o actividades donde aparecen mujeres y hombres. “Utilizar el lenguaje inclusivo significa reconocer la riqueza del idioma español, buscando términos que incluyan a mujeres y a hombres”.

Por ello, afirmó que este lenguaje busca que todas las comunicaciones eliminen expresiones que denigran a las personas o que promuevan la reproducción de estereotipos de género, y enfatizó que expresiones como “nosotros”, “los mexiquenses” o “los ciudadanos” ocultan a las mujeres tras palabras en masculino, a lo cual se le llama androcentrismo, “un lenguaje que propicia la invisibilización y discriminación de las mujeres”.

Así, abundó, el sector masculino ha asumido como derecho incuestionable el asumirse como único referente y único modelo en la ciencia, único sujeto pensante capacitado para tomar decisiones de gobierno, y el único al que valía la pena reconocer su obra y, por tanto, el único que merecía ser nombrado.

La legisladora señaló que el lenguaje es un campo de disputa entre quienes quieren acabar con la desigualdad de género y quienes, sostenidos y alentados por las élites patriarcales, lo utilizan como un instrumento de invisibilización de las mujeres.

La propuesta, remitida para su dictamen a la Comisión para la Igualdad de Género, busca reformar  los artículos 6, 11, 12, 13, 14, 15, 17, 18, 20, 23, 24, 33 y 38 de la Ley de Igualdad de Trato y Oportunidades entre Mujeres y Hombres del Estado de México.