Buscar

2026, de la tecnología a la conexión humana en RRHH

  • La cultura interna y retención serán clave en 2026; organizaciones que la permean en su día a día mejorarán el desempeño de sus colaboradores hasta en un 34% (Gartner).
  • Con inteligencia de datos, las empresas pueden identificar señales de desgaste para ofrecer soluciones antes de la rotación: Zeus.

 Cuando las empresas ajustan presupuestos, redefinen procesos y repiensan sus prioridades, las áreas de Recursos Humanos enfrentan un punto de inflexión. Para las organizaciones, 2026 ya no es un año más, se trata de un periodo en el que la adopción de la Inteligencia Artificial, la mejor administración del talento y la cultura interna determinen su capacidad de adaptarse o quedar rezagadas, advirtió Zeus. “Esto implica que la ventaja competitiva de las empresas ya no será solo la adopción de la tecnología, sino también en la conexión inteligente entre la eficiencia operativa y el desarrollo del factor humano”, advirtió Pedro Brarda, Director General de Zeus, la plataforma de Grupo UPAX que automatiza talento y optimiza la gestión del capital humano. De acuerdo con el informe “2026 Top Priorities for CHROs” de Gartner, las prioridades que marcarán la agenda en 2026 incluyen la incorporación de IA en modelos de RRHH, el rediseño del trabajo para una fuerza laboral híbrida humano-máquina, movilizar liderazgos para gestionar la incertidumbre, y reparar el desgaste cultural como clave del rendimiento “Si bien la Inteligencia Artificial ayuda a automatizar algunas tareas, hay actividades que definitivamente no puede hacer, como construir confianza, el sentido de pertenencia y el desarrollo interno de los colaboradores. El verdadero valor al usar la automatización surge cuando combinamos la eficiencia con empatía, los datos con acompañamiento”, señaló Pedro Brarda, Director General de Zeus. Esta visión es respaldada por la tendencia global dado que, cifras de Mordor Intelligence indican que el mercado de tecnología de RRHH se sitúa en 42,500 millones de dólares para 2025 y se prevé que alcance los 76,400 millones de dólares en 2030, registrando una Tasa de Crecimiento Anual Compuesta (TCAC) del 12.8 por ciento.  Planes de carrera y desarrollo interno, claves para la retención En lo que respecta al crecimiento del talento interno, Gartner expone que casi un tercio de la capacidad actual de reclutamiento se dirigirá hacia la movilidad interna. Zeus comenta que esta tendencia está ligada a la dificultad de encontrar talento especializado y el alto costo de reemplazar colaboradores con experiencia. “Estos obstáculos señalan la urgencia de que las áreas de RRHH diseñen planes de carrera claros, evaluación de habilidades y mentorías internas. Además, debemos tener claro que muchas veces el talento no está afuera, sino adentro; lo que hace falta es visión, estructura y ver los talentos de quienes están en nuestro equipo”, señaló Pedro Brarda. Más allá de la tecnología, 2026 será el año en que la cultura y el liderazgo definirán quién sobrevive. El estudio de Gartner indicó que solo un 47% de los directores de Recursos Humanos declaró que su cultura actualmente impulsa el desempeño. La clave está en traducir valores en prácticas cotidianas. Por ejemplo: la comunicación constante, el feedback frecuente, la claridad de roles, la inclusión de colaboradores en decisiones, así como el liderazgo cercano. “A veces la comunicación es de los últimos rubros en los que se trabaja en una organización; sin embargo, en un análisis realizado por nuestra plataforma encontramos que, tras implementar herramientas de comunicación interna digitalizadas, las empresas alcanzan niveles de difusión de hasta 92% de sus comunicados institucionales entre su plantilla laboral”, expuso el Director General de Zeus. Así, cuando la cultura y la comunicación forman parte del día a día, la productividad aumenta, el compromiso se mantiene y la rotación disminuye, incluso en sectores con alta demanda operativa. El 2026 evaluará si las organizaciones realmente comprenden que su ventaja competitiva ya no reside sólo en sistemas o procesos, sino en los colaboradores y su talento, en su cultura y en su capacidad de reinventarse sin perder su esencia