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No nos extraña que las líneas editoriales de los distintos medios ‘interpreten’ la realidad a su conveniencia, manipulando, incluso, los hechos más evidentes. Pero los servicios públicos, como 3Cat (TV3) deberían ser objetivos, profesionales, si bien, como vimos ayer, ese servicio público, nuevamente, distó mucho de ser ejemplar, como intento explicar en este escrito.
Es sabido que ‘quién paga manda’ y, en los servicios públicos, el que ‘paga’ es el poder, que facilita los cargos y empleos.
Y es sabido, también, que, tradicionalmente, las cifras de asistentes facilitadas por la guardia urbana obedecen y hacen un seguidismo del poder de turno; así que no podemos confiar nunca en sus cálculos. Y eso es vergonzoso, dados los avances tecnológicos (desde los drones, hasta eficientes programas de cuantificación matemática), pero, evidentemente, por lo visto, no interesa, prefieren ser la ‘voz de su amo’ y no desagradarle.
También debemos aceptar que las cifras dadas por los respectivos organizadores, tampoco son objetivas, pues obedecen a la defensa de sus propios intereses.
Por eso, en la doble manifestación de ayer, vimos que:
- La del mediodía, organizada por la ANC y CdR, de carácter claramente independentista, la guardia urbana cifró en 8.000 los asistentes, y los organizadores 30.000.
- Mientras que la de la tarde, de los unionistas españoles, que, como he comentado en diversas ocasiones, fue una contraprogramación premeditada, hecha a posteriori de la primera, la guardia urbana estimó 3.000 asistentes, y los organizadores, 40.000.
Y claro, medios españolistas, como La Vanguardia (del conde de Godó), en la portada de hoy, ha presentado un mini recuadro, titulando: ‘Las manifestaciones contra el deterioro de Rodalies movilizan unas 11.000 personas, y cuatro mini líneas, explicando que:
‘Las dos protestas de ayer en Barcelona contra el deterioro de Rodalies no lograron una movilización masiva pese al hartazgo de los usuarios. La marcha independentista reunió a 8.000 personas, y la de las entidades, a 3.000’.
‘Informar’ dando, únicamente, las estimaciones de la guardia urbana, es una tergiversación de la realidad, que cualquier periodista destacado a las manifestaciones podría rebatir; si fuera un profesional.
Nosotros fuimos solo a la de la mañana, y tardamos más de media hora a empezar a andar, y cuando llegamos a la Plaza Urquinaona, y vimos la Vía Laietana desde arriba, toda llena hasta media calle, comenté que deberíamos ser unos 50.000, considerando la larga manifestación que teníamos detrás (pero yo soy muy malo haciendo estimaciones, y todo en general, por eso, esta observación es irrelevante. Pero, claro, desmonta los cálculos de la guardia urbana, que si guardan la ciudad como hacen esos cálculos…)
Y un compañero, que fue a las dos manifestaciones, a media tarde me comentó que ‘por la mañana había, como mínimo multiplicada por 3 o 4 la cifra de la tarde’; pero, claro, esa fue otra opinión subjetiva, si bien, por el nivel personal del compañero, me parece más que fiable; máxime viendo las imágenes a última hora.
Y también es relevante destacar el mensaje de ayer, de Albano Dante Fachín (Octuvre.cat), que ha comentado lo siguiente:
‘Estos últimos días hemos visto como se hacía lo imposible para que el desastre de Rodalies no afectase el dominio español sobre Catalunya. Solo es preciso recordar que la plataforma convocante de la manifestación de la tarde dijo que ‘debía de ser ella que liderase la movilización y no el independentismo’. Es evidente que hay unos cuantos que ven con pánico como se hunde la Catalunya ‘pacificada’ de los pactos que nunca se cumplen. Los protagonistas de estos pactos necesitaban que la manifestación independentista de la mañana fracasase. Pero no lo han conseguido. Hoy mismo, incluso el diario Ara se veía obligado a reconocer la evidencia:
‘No es extraño que la manifestación auspiciada por la ANC fuese más concurrida, ya que allá sí que había un mensaje claro contra el maltrato que sufre Catalunya y la exigencia de dimisiones en los dos gobiernos. También ayuda el hecho que la ANC esté mucho más organizada y estructurada en el territorio que las plataformas de usuarios como Promoció del Transport Públic (PTP), que en realidad son, más bien, lobbies de presión integrado por técnicos…’.
Y Fachín añade:
‘Está bien que el diario ARA reconozca que esto de los ‘usuarios’ que a lo largo de la semana se usaron para contraponerlos a los ‘independentistas’ era en realidad un ‘lobby’ de presión integrado por técnicos’, tal como explicamos en Octuvre el viernes. Está bien que ahora el ARA nos lo explique … pero no deberían haberlo explicado antes de la manifestación, y no después’.
Igualmente, el viernes, en el excelente programa ‘La competència’ (de los Óscars), en RAC1 (del conde de Godó, como La Vanguardia), un programa que me parece genial, pero, entre risas y bromas, al ‘notificar’ las dos manifestaciones, por error, por mala información o por …, dijeron que la manifestación de la mañana haría el mismo recorrido que el de la tarde, cuando había sido claramente notificado que la de la mañana se iniciaría en la estatua de Rafael Casanovas (1660 – 1743), mientras que la de la tarde empezaría en la estació de França. Y esa confusión, quiero entender que erróneamente y sin mala intención, abunda en la desinformación de todos estos días.
Y de El País, de hoy, mejor ni hablar, ya que en la portada no se mencionan las manifestaciones de ayer, y sólo hay una pequeña referencia diciendo que ‘La crisis ferroviaria va para largo en España’, y añade que ‘España afronta años críticos con la red de tren. Las obras para revertir la quiebra del sistema supondrán retrasos e incidencias para el usuario, que ya lleva tres semanas acusando la crisis’.
De vergüenza total, sólo se miran su ombligo, sus redes de alta velocidad radial. Como hace décadas se comentaba que, al estar el Canal de la Mancha con niebla, desde Gran Bretaña decían que ‘el Continente se queda aislado’.
De todos modos, y como he dicho, los medios privados obedecen a sus accionistas, incluso tergiversando la realidad a su antojo. Eso no es nada ético ni moral, ni profesional; pero es consecuente con los intereses y objetivos patrimoniales de sus amos, que sería preferible que se dedicasen a otras áreas empresariales, pero, claro, la manipulación de la información es un importante mecanismo de control social, y saben lo que hacen, aunque tengan que ser cualquier cosa, menos objetivos.
Pero los medios públicos sí que deben o deberían ser objetivos, y sus trabajadores deberían ser profesionales, en toda la amplitud del término.
Ahora bien, la realidad de estos días ha sido penosa. En el Telenoticias de ayer noche, a las 21.00 h, iniciaron la ‘información’ con la manifestación de la tarde y, después, con la de la mañana, si bien, dedicándole a esta segunda, un tercio o menos de tiempo de cobertura; y dando las cuantificaciones de la guardia urbana y de los respectivos organizadores, pero de una forma totalmente acrítica. Y eso merece nuestra mayor repulsa y petición de explicaciones.
Centrándome en los medios públicos, la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisual (CCMA), formalmente conocida como 3Cat, y dirigida actualmente por Rosa Gomà Monfà (de ERC), es un ente público dependiente de la conselleria de la presidencia de la Generalitat. Y el consejo de gobierno de este ente, actualmente está compuesto por: la mencionada presidencia y un vocal coordinador, propuestos por ERC; dos vocales propuestos por Junts; y 3 vocales propuestos por el PSC/PSOE.
El consejo asesor de contenidos y programación de ese ente público está compuesto por 16 miembros, elegidos por el parlamento, y, por lo tanto, responden al reparto pactado por los diferentes partidos políticos. Por lo que desconfío del mencionado control.
De todos modos, me parece interesante señalar que, según la web de la mencionada CCMA:
‘El grupo (…) actúa en cumplimiento de su misión de servicio público y con un firme compromiso de calidad, independencia y promoción de la cultura y la lengua catalana (…)’
Y en su libro de estilo, se dice:
‘La guía editorial establece los valores y los principios de actuación de los medios de comunicación (…) y recoge la misión institucional de los medios de 3Cat y el compromiso con la ciudadanía, con el país y con la lengua (…) Igualmente, establece que la actuación de los medios de 3Cat se basa en los grandes principios periodísticos de veracidad, rigor, imparcialidad e independencia que guían la elaboración y difusión de contenidos informativos. Asimismo, hace explícito el compromiso de las personas que trabajan con los valores y objetivos que el servicio público audiovisual de la Generalitat de Catalunya se ha fijado (…)’.
Es evidente que ‘el papel lo aguanta todo’ (*), y que ‘de buenas intenciones el infierno está lleno’, ‘el infierno está empedrado de buenas intenciones’.
(*) expresión entre Denis Diderot y la emperatriz Catalina II de Rusia; al ser invitado el intelectual a San Petersburgo, en 1773, por la mencionada emperatriz, y ésta, al oír los argumentos de Diderot, pese agradarles, exclamó: ‘usted trabaja solo sobre el papel, que se presta a todo; es obediente y flexible y no pone obstáculos ni a su imaginación ni a su pluma y la realidad rusa es muy diferente’.
Todos los ciudadanos tenemos el derecho a recibir información veraz e imparcial (art. 20 de la constitución española); y el derecho a la información abarca los siguientes requisitos básicos: ser transparente con las personas y proporcionarles información clara y concisa. Y por eso, me parece que en 3Cat deberían activar su propio estatuto del defensor de la audiencia de la CCMA, y pedir explicaciones.
Y, en su caso, el conseller de la presidencia, Albert Dalmau (president de la Generalitat en funciones), debería actuar en consecuencia.
Pero ese conseller está superado, pasado de vueltas, ya que ayer, en referencia a las dos manifestaciones, comentó que ‘es preciso seleccionar si queremos conducirlas hacia la frustración o hacia la solución de los problemas, y el gobierno de la Generalitat ha decidido emprender el camino de las soluciones (…)’. Y a mi, sus declaraciones me parecieron un claro desprecio hacia los manifestantes, especialmente, los independentistas.
Como lo está, también, Óscar Ordeig, el conseller de agricultura, que el viernes, ante la manifestación en Barcelona de Revolta Pagesa, con un centenar de tractores, contestó ‘su máximo soporte y que espera escuchar las reivindicaciones y mantener un diálogo, y que el gobierno está cumpliendo con los compromisos que tiene con el sector, compartimos sus demandas y estamos trabajando para cumplirlas, pero pide tiempo (…) pero es preciso ir a la una, sabiendo que todo no cambiará en tres días, lo que hemos de hacer no es lamentarnos, sino organizarnos e ir con las ideas claras, pues si van por separado no se saldrán, y que el pacto con Mercosur, no es cosa de ellos, ni de la Generalitat, ya que es una decisión europea’.
Hace unas semanas, Ordeig, Paneque y el propio Illa comentaron las excelencias del pacto con Mercosur, y, como vemos, ahora, se excusan diciendo que es un acuerdo de arriba. Y también han pasado meses, y la Generalitat no ha simplificado la burocracia que deben seguir los agricultores y ganaderos.
Todo se tergiversa, cuando interesa, como está pasando con la manifestación de ayer, que muchos ‘periodistas’ coinciden que el independentismo, y la ANC están perdiendo el fuelle que tenían, y contrastan la manifestación de ayer por la mañana, con la del 2007, que también fue por las infraestructuras.
Efectivamente, fijándonos en los números de los asistentes, la de ayer fue infinitamente menor, ya que, en el 2007, la guardia urbana estimó 200.000 personas.
Pero para hacer una comparación objetiva, se han de poner sobre la mesa todos los aspectos, todos los multifactores intervinientes, pues hace 19 años, esa manifestación fue encabezada por José Montilla, president de la Generalitat, siendo del PSC/PSOE y el presidente del ejecutivo José Luis Rodríguez Zapatero, también socialista. Y esa gran manifestación fue multitudinaria, unitaria de todos los partidos y, claro, ampliamente anunciada y seguida por todos los medios privados y públicos, es decir, una diferencia abismal con la manifestación de ayer.
Y claro, tampoco hay que olvidar que entre los independentistas hay muchos desmovilizados y desmotivados desde el 1 de octubre del 2017. Y, además, todos éramos 19 años más jóvenes, que todo hay que decirlo. Por eso la manifestación de ayer, no era ‘la manifestación de las sonrisas’, como lo fueron otras muchas, antes del 2017. Así que, siempre, es preciso conocer la información adecuada, los diferentes elementos y aspectos, y sólo así, poder hacer comparaciones y extraer conclusiones.
Por todo lo expuesto, debemos desconfiar de los medios que, repetidamente, nos han mostrado su sesgo; y claro, desgraciadamente, debemos desconfiar, también, de TV3, que ya no es la nuestra, como decíamos hasta el 2017, pues desde entonces, la dirección de ERC y PSC, le han dado una vuelta como a un calcetín.
Y, en definitiva, como ya he apuntado en otras dos ocasiones, es preciso que el actual gobierno de la Generalitat nos trate como ciudadanos adultos, pues, a medida que pasan las semanas, y se suceden las crisis en diferentes sectores, de cada vez veo más claro que la ausencia del president Salvador Illa (155), es injustificable del todo. Pues si está mejorando, como nos repiten, no cuesta nada transmitir un mensaje de vídeo, grabado, comentando las grandes medidas al respecto. Pero esa larga ausencia, con la única imagen saliendo del hospital, me suena de cada vez más rara e incomprensible, y no quiero pensar de forma pesimista.