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Pedro Sánchez: el Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Amadeo Palliser Cifuentes
amadeopalliser@gmail.com

En mi escrito de ayer trasladé la opinión oficial del gobierno respecto al dictamen del Comité de Derechos Humanos de la ONU, a favor de nuestros líderes políticos; y esa postura la expresó el ministro de la presidencia, Félix Bolaños, el pasado viernes:

‘El gobierno leerá y estudiará la resolución de la ONU, pese a no ser vinculante, pero lo importante es superar el conflicto desde el diálogo. Lo importante es que se ha abierto una nueva etapa en Catalunya, basada en el acuerdo entre las partes, para hacer política de verdad, útil, que lleve a superar una etapa pésima en la historia del país y que no llevó a ninguna parte’.

Es decir, el núcleo duro de su mensaje es que ya estamos en una nueva etapa, tras superar la anterior ‘pésima’.

Pues bien, ayer sábado:

‘Sánchez se descara y reivindica su soporte al 155 contra Catalunya

El presidente español busca el soporte del PP recordando que él fue uno de los artífices del 155.

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, inicia el curso político con un ejercicio de aproximación al PP. En un acto de los socialistas celebrado este sábado en Sevilla, Sánchez ha apostado por el juego a dos bandos, como consecuencia de la bajada del PSOE en las encuestas, sobre todo en Andalucía, y delante del auge del PP de Alberto Núñez Feijóo.

(…) Y el afán para conseguir un pacto con los populares le ha llevado a sacar pecho de la represión del independentismo para probar de seducirlos: ‘Yo me puse al lado del gobierno de España, y aprobamos el artículo 155 para defender la soberanía nacional y la integridad territorial de este país’, ha recordado. Para el líder socialista, es eso lo que unió a los dos partidos, y la reciprocidad a la que quiere volver con el PP.

(…) Ha recordado con orgullo cómo fue artífice de la aplicación del artículo 155 contra Catalunya después del referéndum del 1 de octubre del 2017. Para él, dar soporte al PP en aquel momento fue una muestra ‘de querer a España (…) El 2017 en España hubo un intento de romper la soberanía nacional y de la integridad territorial con una mayoría independentista en el Parlament de Catalunya que votó una declaración unilateral de independencia. Y ¿qué hice yo como líder de la oposición? Yo me puse al lado del gobierno de España, y aprobamos el artículo 155 para defender la soberanía nacional y la integridad territorial de este país (…)’

(Sara Brull i Ortega, elnacional.cat, sábado 3 de setiembre del 2022)

Lógicamente, este discurso, que ahora irá repitiendo por toda España, pues Sánchez ya ha empezado su campaña personal para las elecciones del próximo año (municipales en mayo, y generales en diciembre) refleja, claramente, la tradicional estrategia de los dos partidos del régimen del 78, es decir, PP/PSOE, y que consiste, básicamente, en ir contra Catalunya, pues eso les da votos en el resto del reino. Y, cuando venga a Catalunya, obviará esa parte, y hablará de otros temas recurrentes: pandemia, crisis energética, etc.

Y este doble discurso es propia de las personas amorales, carentes de integridad ética y moral.

El escritor escocés Robert Louis Stevenson (1850-1894) reflejó claramente esa dualidad en su novela ‘El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde’, publicada en 1886. En esa novela:

‘El doctor Jekyll descubre una poción que permite el desdoblamiento de la personalidad en una parte buena y otra de mala. Cuando la bebe, se convierte en Mr. Hyde, un hombre deformado que es capaz de cometer los crímenes más horrorosos. Jekyll llega a no poder controlar las dos personalidades.

El abogado Utterson investiga este personaje, y todo parece llevarle a su amigo Jekyll, que supuestamente le protege. Observa que esto coincide con el cambio de hábitos del doctor: se vuelve más solitario y se cierra en su laboratorio de manera obsesiva.

Por otro lado, Poole (el criado de Jekyll) piensa que Hyde ha matado al doctor, porque ya no lo ve, y pide ayuda a Utterson. Los dos, con la ayuda de Bradshaww (el otro criado), entran al laboratorio y encuentran a Hyde muerto, mientras que Jekyll ha desaparecido.

Dos cartas permiten conocer la verdad: resulta que una poción con ingredientes impuros hizo que el experimento produjera la transformación; pero, al acabarse, le fue imposible volver a producir la poción, de manera que sería Hyde para siempre’

(Wikipedia)

Es evidente que esta novela trata el bien y el mal, el orgullo desmesurado del científico loco que acaba creando monstruos; es preciso recordar que Hyde, en inglés, hace referencia a ‘to hyde’, esconderse. Y ese ‘loco’ nos recuerda, también al doctor Frankenstein, de la novela ‘Frankenstein o el moderno Prometeo’, que Mary Shelley (1797-1851) publicó en 1818.

Pero, para aplicar esta referencia a Pedro Sánchez, a mi modo de ver, es preciso hacer una lectura diferente, ya que el estado originario y habitual de Sánchez es el de Hyde y, cuando le conviene, muestra la versión amable, la de Jekyll.

En el caso de los líderes del PP, de Vox y de Ciudadanos, no se produce esa dualidad, ya que ellos únicamente tienen la de Hyde, son coherentes en su españolismo postfranquista.

Y la poción mágica para todos los unionistas, es el ‘atado y bien atado’ que el dictador y asesino Francisco Franco, encomendó a Juan Carlos I. Esa poción, después se modificó ligeramente, en la constitución blindada, sagrada, inamovible e inmutable, de la que son los únicos intérpretes.

Otro paralelismo de ese científico ‘loco’ con el político ‘amoral’, es su solitud, su encastillamiento en la Moncloa con sus asesores clónicos / fractales y serviles, rechazando el multiverso, pues todo lo diferente y discrepante, lo consideran punible.

Obviamente, todos tenemos diferentes ‘versiones’ de nosotros mismo, no hace falta acudir al análisis psicoanalítico, siempre y cuando las tengamos equilibradas y compensadas.

Pero, en el caso que nos ocupa, ese equilibrio no se da. Y es imposible que se produzca, ya que, en la sucedánea e imperfecta democracia española, basada en la dictadura interna de los partidos y en la financiación de los mismos, de forma que quedan prisioneros de las subvenciones estatales por los votos conseguidos, el ciudadano es visto, única y exclusivamente, como sujeto manipulable en el momento electoral. Y, nada más, después quedamos en el olvido.

Y, tristemente, los diferentes líderes políticos saben que los ciudadanos, como comúnmente se dice, tenemos la memoria de los peces (apenas 30”, si bien, parece que científicamente se ha demostrado que no es así, que es mayor su memoria), por eso abusan fácilmente de todos nosotros, y solo nos enseñan los ‘caramelos’, en las campañas electorales, y punto, después los vuelven a esconder.

Por todo esto, no nos extraña nada, que ahora, Marta Rovira, la secretaria general de ERC, reconozca que ‘la frecuencia con la que se ha reunido la mesa de diálogo hace pensar que es difícil que se vuelva a reunir antes de que termine 2022 (…) y avanzará poco en 2023, por ser un año electoral (…) pero aún así nos parece que pueden haber avances significativos en el apartado de la ’desjudicialización’ del conflicto’

Y ese no era el objetivo originario del diálogo, pues era la amnistía y el referéndum de autodeterminación pactado.

En definitiva, que no podemos confiar en nadie, y menos en unos políticos profesionalizados que fundamentalmente piensan en su perpetuación, para seguir beneficiándose de los privilegios que les aporta.

Así que la única y exclusiva alternativa depende de nosotros, de la ciudadanía concienciada, que pueda ir potenciando la motivación a nivel general, para presionar a los políticos y, si es el caso, para dejar de votar a los que se han ido adaptando al abrevadero, como Jekyll y Hide.