Ciudad de México a 6 de marzo de 2025. Marzo es un mes de conmemoración, un llamado urgente a la acción. En el marco del Día Internacional de la Mujer, en World Vision México reconocemos que la igualdad económica es una opción y una necesidad para garantizar la equidad, la autonomía y el bienestar de millones de mujeres y sus familias.
A pesar de los avances, la brecha de género sigue siendo una barrera significativa. En la Ciudad de México, menos de la mitad de las mujeres forman parte de la población económicamente activa (49.5%, INEGI 2023). En el sector agropecuario, solo el 23% de las unidades de producción están dirigidas por mujeres. Aún más alarmante, aquellas que son madres enfrentan mayores obstáculos para acceder al mercado laboral, con una diferencia de 20 puntos porcentuales en comparación con quienes no tienen hijos.
A esta desigualdad estructural se suma la carga desproporcionada de trabajo doméstico y de cuidados no remunerados. Mientras los hombres dedican en promedio 19.3 horas semanales a estas labores, las mujeres invierten 37.9 horas, lo que limita sus posibilidades de participación equitativa a oportunidades económicas y de desarrollo profesional.
Invertir en la igualdad económica genera crecimiento económico sostenible. Una mayor participación de las mujeres en la economía fortalece a las familias, impulsa el desarrollo local y contribuye a reducir la pobreza intergeneracional. Garantizar el acceso a oportunidades laborales y de emprendimiento a mujeres y adolescentes favorece el bienestar de sus comunidades. Además, es un factor clave en la prevención y reducción del trabajo infantil, permitiendo que niñas y niños continúen sus estudios.
Ejemplo de ello es el trabajo realizado por World Vision México a través del proyecto Equal, en diversos municipios del país, donde iniciativas de capacitación y apoyo financiero han cambiado vidas. En comunidades de Oaxaca y Veracruz , mujeres han logrado transformar su realidad a través de oficios tradicionales y no tradicionales, desde repostería y corte y confección, hasta mecánica y soldadura. Gracias a estos esfuerzos, muchas han podido iniciar negocios propios y generar ingresos que impactan positivamente a sus familias.
Rogelia, del municipio de San Miguel Soyaltepec, Oaxaca, es un claro ejemplo de cómo el acceso a recursos y capacitación puede cambiar vidas. Con su dulcería «El Platanito», no solo ha logrado independencia económica, sino que también ha transformado la dinámica de su hogar: «Ahora mi esposo y yo nos vemos como un equipo que se reparte las actividades del hogar y la economía familiar. Mi hija ya no tendrá que trabajar en el campo para continuar con sus estudios».
Del mismo modo, el proyecto EQUAL de World Vision México ha demostrado el impacto positivo de brindar formación técnica y acceso a capital semilla, permitiendo que más mujeres logren autonomía financiera y fortalezcan sus economías familiares.
La igualdad económica para las mujeres es un camino irrenunciable hacia una sociedad más justa. Marzo nos recuerda que la lucha por la equidad debe ser constante y que el compromiso con la autonomía económica de las mujeres es una apuesta segura por el desarrollo de todo el país.