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Lo que fuimos, lo que somos, lo que seremos

Amadeo Palliser Cifuentes
amadeopalliser@gmail.com

El 1 de enero de 1958, Félix Gordón Ordás (1885 – 1973), Presidente del Gobierno de la República Española en el Exilio (durante el período 1951 – 1960), hizo público un comunicado oficial, con el título que he tomado para este escrito, explicando, repetidamente, que ‘mantuvimos, mantenemos y mantendremos’ los principios republicanos. Y me parece interesante recordar esa resiliencia que, trasladada a nuestro movimiento independentista catalán, es igualmente válido, como escribió Manuel de Pedrolo i Molina (1918 – 1990) (al que me referí en mi escrito de ayer), pues, entre otras muchas cosas, dijo: ‘Somos, me parece, un arco del puente que atraviesa el tiempo, el pilar que se levanta en este momento porque otros, años adelante, puedan continuar construyendo. Si un día la obra se ha de interrumpir definitivamente, que no sea ahora. No queremos ser los últimos’ (cita mencionada en la contraportada y en el prólogo de Júlia Ojeda Caba, titulado ‘No serem els darrers’) de la actual compilación ‘Prosa de combat’ (Comanegra, setiembre 2025). Y sobre esa persistencia, va el presente escrito.

Gordón, en ese comunicado, repitió machaconamente el mantra: ‘Mantuvimos, mantenemos y mantendremos:

  • la posición legítima de la República (…)
  • nuestra más determinante repulsa contra todo propósito de restablecer en España cualquier otro régimen que no sea el republicano (…)
  • nuestro reconocimiento de la posibilidad de que en los años transcurridos desde que se inició la gran traición hayan cambiado en el interior los pensamientos y sentimientos políticos y continuamos resueltamente dispuestos a someter nuestro criterio al fallo de unas elecciones sinceras celebradas en cuanto España haya recobrado sus libertades (…)
  • la necesidad de obtener una coordinación muy estrecha entre los distintos grupos republicanos del exilio y de la oposición democrática del interior (…)
  • nuestra decisión de no estorbar los movimientos democráticos que en España se produzcan y desde sus comienzos venimos apoyando (…)
  • nuestro criterio de no olvidar que fueron los dirigentes monárquicos los primeros que pactaron con Hitler y Mussolini la intervención militar extranjera contra la República (…)
  • nuestra aspiración a lograr, cuanto antes mejor, la concordia y después la reconciliación entre los españoles para procurar con ello que España deje al fin de ser un campo de banderías intolerables y se vaya transformando en una colectividad solidaria, cordial y humana (…)
  • que la concordia nacional no presupone la impunidad nacional (…).

Es verdad que esos pensamientos morales, como el citado de Pedrolo, siguen siendo válidos, a pesar de los años transcurridos; pero la realidad nos ha mostrado, también, que la resiliencia es relativa, pues la voluntad y la determinación ciudadanas son frágiles, volubles, maleables y adaptables en virtud de la excesivamente valorada ‘pragmática’.

Sobre el particular, hoy hemos visto la película ‘The return’ (El regreso de Ulises) dirigida por Uberto Pasolini (y estrenada en Barcelona el pasado 22 de agosto), con Ralph Fiennes y Juliette Binoche, como principales protagonistas.

Esa película se basa, en forma libre, en el poema ‘Odysseus’ (‘Odisea’), de Hómëros (Homero, ss IX y VIII a. C.), en concreto, en la llegada de Ulises a su isla natal de Ítaca, tras la guerra en Troya y su accidentado viaje de regreso; encontrándose su reino devastado y peligroso, por las fechorías de los adversarios pretendientes de su esposa Penélope, y por el desprecio hacia su hijo Telémaco.

Esa obra muestra la perseverancia, la persistencia, del astuto Ulises (cuyo nombre significa ‘el que tiene ira’ o ‘el que causa ira’), pero también de su esposa.

Haciendo una macedonia de todas las ideas expuestas, me parece que todas tienen claras enseñanzas para nuestro movimiento independentista catalán, en cuanto a la necesidad de mantenernos firmes en nuestras convicciones y en la conveniencia y necesidad de seguir trabajando en su consecución, ya que nos encontramos frente al castellanizado reino español, que, como describió Antonio Machado Ruíz (1875 – 1939) en su poema ‘A la orilla del Duero’, incluido en su libro ‘Campos de Castilla’ (1912): ‘Castilla miserable, ayer dominadora, / envuelta en sus andrajos desprecia cuanto ignora’.

En el mencionado memorándum de Félix Gordón, como he indicado, resaltó ‘la posibilidad de que en los años transcurridos desde que se inició la gran traición hayan cambiado en el interior los pensamientos y sentimientos políticos y continuamos resueltamente dispuestos a someter nuestro criterio al fallo de unas elecciones sinceras celebradas en cuanto España haya recobrado sus libertades’

Pues bien, los independentistas catalanes también somos conscientes de esa posibilidad, constatada por los sucesivos resultados electorales desde el 2017, por lo que, como Gordón, ‘mantuvimos, mantenemos y mantendremos’ la conveniencia de un nuevo referéndum de independencia, siguiendo todos los cánones internacionales. Esa será la mejor muestra de verificación de nuestro espíritu democrático; en contraposición con la de los españolistas (catalanes o no).

Para finalizar, me parece curioso destacar que, como dicen los artistas, se encuentra cuando se busca; y, asimismo, la importancia de la serendipia (hallazgo bueno e inesperado cuando se busca otra cosa), pues, en parte, esa serendipia me ha mostrado la coincidencia, el común denominador, entre todos los pensamientos mencionados, ya que, como he intentado exponer: mantenemos ‘lo que fuimos, lo que somos, lo que seremos’ (Gordón); ‘no queremos ser los últimos’ (Pedrolo), y lucharemos para conseguirlo (Homero)