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Ayer (12/11) en la comparecencia de Pedro Sánchez ante el congreso de diputados para rendir cuentas de las últimas cumbres internacionales, del estado de los servicios públicos, y, a petición del PP, tratar el tema de la lucha contra la corrupción; toda la sesión fue de alta tensión, por la diferencia de potencial entre los distintos partidos políticos, cargados con un alto voltaje, llegando a extremos inaceptables, saltando todo tipo de chispas, como intento exponer a continuación.
Asimismo, hoy, el abogado general del TJUE (Tribunal de Justicia de la UE), ha avalado la ley de la amnistía y descarta que hubiese malversación, si bien todavía es preciso esperar unos meses, hasta que salga la sentencia definitiva de ese tribunal. De todos modos, es una excelente noticia, que podemos celebrar los independentistas, y también los partidos que avalaron esa ley. Por eso, mi escrito de mañana, centrado en este tema, lo titularé con el lema de la ciudad de París: ‘Fluctuat nec mergitur’ (batida por las olas, pero no hundida), pues el movimiento independentista catalán hemos sufrido todo tipo de ataques que nos han dejado ‘tocados, pero no hundidos’.
Ahora bien, centrándome en el debate de ayer en el congreso español, me parece preciso señalar que es sabido que Pedro Sánchez tiene una gran facilidad dialéctica, y que se crece en las situaciones más críticas y complejas. Y, claro, tiene el mayor conocimiento posible, por tener a todo el gobierno detrás.
Pero esto no avala que siempre hable ex cátedra (ex cathedra), es decir, con la autoridad que corresponde a su cargo y haciendo honor a la silla o cátedra metonimia de su función. Muchas de sus expresiones y pensamientos están muy alejadas del magisterio deseado, y su lenguaje es insultante, faltón, narcisista, prepotente y soberbio, ya que el ejercicio de la política no deja de ser un juego del ‘toma y daca’. Ese entorno y su autoridad son totalmente diferentes de la infalibilidad del Papa cuando habla ex cátedra, reconocida ciegamente por sus fieles.
Pero en este escrito me quiero centrar en la violencia dialéctica manifestada por todos los partidos políticos participantes, como lo muestra que Miriam Nogueras (portavoz de Junts) le dijese a Pedro Sánchez que ‘es un cínico y un hipócrita’. Es cierto que lo importante es el fondo, y las formas tienen su valor e incidencia, pero, a mi modo de ver, decir esos adjetivos no es faltar a las formas, pues se refieren a las diferentes actitudes de la personalidad de Sánchez.
En esa línea, los diputados, como la judicatura y todas las administraciones, deberían evitar los discursos y formas versallescas, que no hacen más que alejarlos de la ciudadanía, cansada de personajes, lenguajes y formas fatuas y vanidosas.
El pasado martes, en la comisión de investigación por las consecuencias de la dana (gota fría) en la región valenciana, vimos que varios diputados tutearon a Carlos Mazón, todavía presidente en funciones, pues alegaron que no se merecía ningún respeto. Efectivamente, Mazón tiene una responsabilidad penal que le pesará toda la vida, aunque legalmente pueda sortearla. Y Mazón debía haber acudido a contestar a las preguntas que le hicieran, y no a leer un discurso de 23’, como hizo, por lo que realmente fue una burla a la comisión. Y, ante esta situación, me parece adecuado que le tuteasen, como forma de expresar que no merece la dignidad de ‘excelentísimo señor’.
Pero, volviendo a la sesión del congreso de ayer, me parece que es preciso destacar que el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, manteniendo las formas, volvió a equivocarse de fondo, ya que se saltó todas las líneas rojas contra Junts, pues, equivocándose nuevamente de contrario, dijo a Junts que ‘dejasen de vender mercadería tóxica’, y les acusó de mentir cuando afirman que su voto en contra de todas las leyes del gobierno español no afectará a Catalunya, pues ‘para Junts, Catalunya no es su patria, es su negocio, y lo están perdiendo, así que o la recuperan o la destruyen’.
Dijo, asimismo, que Junts con el bloqueo al gobierno español, hará mucho daño a Catalunya, y ‘hace mucho tiempo que se pasean por consejos de administración y medios digitales de ultraderecha prometiendo que harán presidente del gobierno español a Alberto Núñez Feijóo, a cambio de lo que sea’ (…) ‘Junts acabará dando soporte a una posible moción de censura del PP ya que ambos partidos no comparten bandera, pero si que comparten intereses y amo, han pasado de Puigdemont a la prisión, a Puigdemont quizás vota la moción, una vergüenza’.
Y Rufián pidió que Junts hiciera ‘una disculpa pública a ERC, por los ataques recibidos en los últimos años, les pido una disculpa pública porque durante seis años nos hemos dejado la piel por este país mientras ustedes hacían tuits’.
Y todo ese disparate de ERC, y de su portavoz Gabriel Rufián, me parecen un claro desbarre, un desvarío, un delirante desatino, un deslizamiento de ese partido hacia el PSOE, basado en un pensamiento fuera de toda razón y lógica.
Por eso, recordando las participaciones de los diferentes portavoces de ayer en el congreso de diputados, y, también, viendo las reacciones del PP y Vox ante el mencionado fallo del abogado general del TJUE, me parece que puede ser útil recordar la popular fábula de ‘las verdades del barquero’:
‘Un barquero surcaba las aguas turbulentas del río, llevando en su barca a los viandantes que querían atravesarlo para ir a la otra orilla. Cierto día, un estudiante le pidió que le llevara gratis en su barca, pues no tenía recursos; ante lo cuál, el barquero le respondió que lo haría de buen grado si conseguía impactarle con tres verdades irrefutables.
Una vez habían alcanzado la otra orilla, el joven bachiller le dijo al barquero las dos primeras verdades: ‘pan duro, mejor duro que ninguno’ y ‘zapato malo, más vale en el pie que no en la mano’.
Cuando el barquero pensaba que ya no podría superarse, el joven le dejó impactado, con la tercera verdad: ‘si a todos pasas de balde como a mí, dime, barquero, ¿qué haces aquí?’.
De esa fábula hay otras versiones, como la que se refiere a la barca de Caronte, cruzando el río Aqueronte hacia el Hades; pero la versión anterior me parece suficientemente clara y aplicable al tema del presente escrito, ya que todos los portavoces de los partidos políticos, lanzan sus ‘verdades’ de perogrullo, como si lanzaran verdaderos puñetazos, misiles a la línea de flotación del contrario, no para tocarlo, si no, para hundirlo, pues su objetivo es noquear al contrario, dejarlo KO (knock-out). Según Wikipedia, el golpe más contundente es el ‘tegatana, mano katana, un golpe propio de las artes marciales, y eso es lo que buscan y buscamos todos, en contra de toda razón y convivencia.
La mayoría de los políticos, como la ciudadanía en general, hemos olvidado que el término diálogo, etimológicamente, está compuesto por el ‘logos’, la palabra, razón, palabra razonable; y del prefijo ‘dia’ que significa a través.
Y el diálogo fructífero requiere la presente del otro, de los otros, considerando que la conversación nos enriquece mutuamente, en busca del común acuerdo entre las diferentes perspectivas y corrientes. En caso contrario, nos encontramos con monólogos (‘monos’, solo), término que, etimológicamente surgió tres siglos después que el término ‘diálogo’, pues apareció ya en el siglo XVI.
Siguiendo con estas elucubraciones, es curioso destacar que el KO buscado, que tiene su origen en las tropas de los EUA, en la guerra civil (1861 – 1865), que, al regresar, daban el parte ‘0 killed’, es decir ‘cero muertos; es contrario al OK (okey u oká), que confirma que todo está bien, de acuerdo, conforme.
En definitiva, me parece que, al menos entre los partidos independentistas, deberíamos buscar el acuerdo, la conformidad, en síntesis, el OK, y no pretender el KO, la aniquilación del contrario. Y mientras no aprendan y aprendamos eso, no avanzaremos.