Buscar

Uso y abuso del poder

Amadeo Palliser Cifuentes
amadeopalliser@gmail.com

Los EUA exigirán a los turistas informar sobre su actividad en las redes sociales durante los cinco últimos años, así como la información sobre los teléfonos, correos electrónicos, suyos y de sus familiares. Esa información deberá declararse obligatoriamente, al cumplimentar el formulario ESTA (electronic system for travel authorization). El objetivo es fortalecer su protección ante amenazas terroristas y otras amenazas contra la seguridad nacional. Esta medida afectará a 42 países, entre ellos España. Y, debido a mis escritos en este medio de comunicación, que son críticos con el gobierno de Trump (así como con Putin, Netanyahu, etc.), tengo claro que no podré volver a visitar los EUA, Rusia, ni Israel. Y, más grave todavía, eso podrá afectar, también, a mi familia. Esa es la ‘democracia y la libertad de expresión’ del actual gobierno de Trump, que sienta cátedra en sus ‘aliados’.

Ese uso y abuso del poder, a mi modo de ver, es un claro ejemplo de corrupción y de prevaricación, por más que se esgrimen argumentos de seguridad nacional.

Es evidente que el objetivo perseguido con esa nueva represión es conseguir una mayor censura, autocensura y temor.

Por eso, me parece interesante reproducir la siguiente fábula de Esopo:

‘El león y el asno salvaje:

Una mañana soleada en la sabana, un león y un asno salvaje se encontraron junto a un arroyo.

Hola, león, dijo el asno moviendo sus orejas. ¿qué tal una cacería juntos? Con tu fuerza y mi rapidez, seguro que conseguimos mucha comida.

El león, que se acababa de despertar de una siesta, lo miró con curiosidad.

¿Tú y yo en equipo?, rugió con una sonrisa torcida, hmm… no suena tan mal. Tú corres y das coces, yo salto y muerdo. ¡hecho!

Así que pasaron todo el día cazando por los campos. Entre emboscadas, carreras y alguna que otra patada certera del asno, lograron atrapar a varios animales. Cuando terminaron, hicieron un alto bajo la sombra de un gran árbol y colocaron toda la caza frente a ellos.

El león se adelantó con paso lento y solemne. Observó el montón de presas y comenzó a dividirlo en tres partes, cuidadosamente.

Mira, compañero, dijo el león con tono serio, esta primera parte me la quedo, porque, como bien sabes, soy el rey de todos los animales.

El asno levantó una ceja, pero no dijo nada.

La segunda parte también es mía, continuó el león, porque he sido tu socio en esta caza y he hecho el trabajo más duro.

El asno frunció el hocico y empezó a inquietarse.  

¿Y la tercera?, preguntó, intentado mantener la calma.

El león lo miró directamente a los ojos, con su melena sacudiéndose al viento. La tercera, dijo lentamente, mejor que la olvides, amigo. Vete a dar un paseo si no quieres tener un problema. Ya sabes cómo me pongo cuando me contradicen.

El asno retrocedió un par de pasos, con las orejas gachas. Vaya … susurró, yo creía que esto era trabajo en equipo.

Claro que lo fue, rugió el león, pero no dije nada de repartirlo de forma justa.

El asno, resignado, se alejó con la cola baja, comprendiendo que no siempre conviene juntarse con los más fuertes si no están dispuestos a ser justos.

(https://www.conmishijos.com)

Y volviendo a Trump, es preciso señalar que, al mismo tiempo que ha comunicado las nuevas medidas mencionadas: 

‘ha ofrecido visados acelerados y un camino directo a la ciudadanía para extranjeros capaces de pagar al menos un millón de dólares, argumentando, que, con esta medida buscan atraer profesionales de alto nivel y garantizar que su aporte económico beneficie a los EUA, mientras contempla versiones más costosas con ventajas fiscales. Sin embargo, la iniciativa se enmarca en un endurecimiento migratorio más amplio, que incluye mayores tarifas, deportaciones y la suspensión de solicitudes provenientes de países sujetos al veto presidencial’

(sietexsiete)

Ante ese abuso de poder, si hubiera verdaderos líderes democráticos, trabajarían para hacer una especie de liga anfictiónica, como hicieron los griegos clásicos, para unirse diversas tribus, con objetivos específicos, como: la antifictionía délfica, para proteger y administrar el tempo de Apolo de Delfos; en la Argólida se formó otra antifictionía, en el templo de Poseidón en Calauria; en Asia Menor, la liga jónica; etc.

Pero es evidente que en la actualidad priman, sobre todo, los intereses y beneficios particulares, y del estado estado individualizado.

Y como todos desconfían de todos, se está potenciando el poder militar, el control de la ciudadanía, mediante el espionaje, por ejemplo, con el sistema Pegasus, como hizo el gobierno español para espiar a los líderes independentistas (acción que quedará impune, pues las razones del estado, para los diferentes poderes, siempre prevalecen).

Según parece, el primer espía documentado, fue:

‘(…) Lucius Valerius Reburrinus, un joven de Tarraco que, según los arqueólogos, podría considerarse el ‘James Bond’ del Imperio Romano. Sobre el particular, el asesinato de Gaius Julius Caesar (100 a.C. – 44 a.C.), dejó una lección grabada a fuego en la política romana: el poder sin información es un deporte de alto riesgo. Sus sucesores lo entendieron rápido. Octavius Augustus (63 a.C. – 14 d.C.), primer emperador, no sólo se rodeó de la guardia pretoriana como escudo físico, también impulsó una red de hombres discretos, móviles y bien conectados que acabarían convirtiéndose en algo muy parecido a un servicio secreto (…) una red organizada con base propia en Roma y ramificaciones por todo el imperio (*).

(…) el mencionado Lucius murió con apenas 24 años y, aún así, tuvo recursos suficientes como para costearse un epitafio destacable como miembro de la legión VII Gemina Pia Felix, y sobre todo, como frumentario (**) destinado en Tarraco), lo que sugiere que su puesto le daba acceso a influencias y dinero nada comunes para alguien tan joven (…) ser hispano de origen, le convirtió en un activo aún más útil, pues dominaba la lengua, el entorno y las redes locales de la clientela.

(https://share.google/vlfRFogZWO87N0uM0)

(*) con licencia para castigar (matar) los crímenes contra el estado.

(**) los frumentarii eran los funcionarios encargados de abastecer a los ejércitos de trigo. Con el paso de las décadas, los emperadores decidieron eliminar a los frumentarios, cuando su influencia los volvió incontrolables.

Pero los poderes nunca eliminan sus tentáculos, así que supongo que lo que hicieron con esa red de espías, es tenerlo más controlado, y convertirlo en más hermético, hasta llegar, en nuestros tiempos, a situaciones perogrullescas, como el ‘famoso’ comisario José Manuel Villarejo, el ‘Torrente ‘apatrullando’ la ciudad’. Y, aunque algunos nos parezcan ridículos, la verdad es que han sido, son y serán muy peligrosos, ya que actúan con total impunidad y saltándose todas las leyes, como sabemos los independentistas.

En definitiva, que, a pesar del panorama, seguiré escribiendo y criticando lo que personalmente me parezca criticable, aunque ello me comporte no poder volver a visitar a los EUA, etc.; y dentro de lo que cabe, dada mi edad, eso ya no es tan grave, pues mi turismo debe reducirse; pero, pensando en mi familia, me sabe muy mal que pueda afectarles, por eso, espero que pase rápida la actual gobernanza de Trump, y confío que no se cumpla el refrán que dice ‘otro vendrá, que bueno me hará’, aunque mucho me temo que llegado ese momento, nos acordaremos de otro refrán: ‘no sirvas a quien sirvió’, si todo sigue la misma línea de pensamiento.