
Ciudad de México, a 20 de enero de 2026. Aunque el salario mínimo en México aumentó a finales de 2025, al pasar de 278.80 a 315.04 pesos diarios, para millones de personas la pregunta sigue siendo la misma: ¿por qué el dinero no alcanza hasta fin de mes? Entre gastos fijos, consumo cotidiano e imprevistos, el ingreso puede desbalancearse con facilidad, incluso con un ajuste salarial.
En este contexto, la diferencia no está solo en cuánto se gana, sino en cómo se administra el dinero. Tener claridad sobre el ingreso, priorizar gastos y usar herramientas financieras de forma consciente puede marcar la diferencia entre cerrar el mes con tranquilidad o quedarse corto antes de tiempo. Con este objetivo, Stori comparte dos tips prácticos y accesibles para ayudar a los mexicanos a llegar a fin de mes.
- Presupuesto flexible: priorizar antes de gastar. Un presupuesto efectivo no tiene que ser rígido, sino realista. Identificar gastos fijos, necesarios y personales, así como dejar espacio para imprevistos, permite tomar mejores decisiones a lo largo del mes. Por ejemplo, con un ingreso mensual cercano a 9,500 pesos, equivalente al salario mínimo, una parte puede destinarse a compromisos como renta, servicios, transporte y alimentación; otra a gastos personales como salidas o entretenimiento; y una más al ahorro.
La clave está en definir prioridades y entender que algunos meses ciertos rubros requieren mayor atención. Si surge un gasto médico de alrededor de mil pesos, es posible ajustar temporalmente gastos personales para atender lo realmente importante sin perder el control del presupuesto.
- Usar herramientas financieras con conciencia: ahorro y crédito. Llegar a fin de mes también implica entender qué herramientas pueden jugar a tu favor. Ahorrar no siempre significa separar grandes cantidades; es posible destinar pequeños montos de forma constante, puede convertirse en un respaldo clave para imprevistos y reducir la necesidad de endeudarse.
“Uno de los principales mitos entre los mexicanos es que para ahorrar se necesitan grandes cantidades; sin embargo, la base del ahorro no es el monto, sino la constancia. Entenderlo puede hacer una diferencia real en las finanzas personales”, señaló Marisa Hurtado, gerente senior de Relaciones Públicas en Stori.
En paralelo, el crédito debe verse como una herramienta de apoyo, no como ingreso adicional. Todo lo que se usa a crédito es un compromiso futuro y debe contemplarse dentro del presupuesto. Por ejemplo, si una persona utiliza su tarjeta para pagar despensa y gasolina por 1,800 pesos, ese monto reduce el dinero disponible para el resto del mes. Ignorar este impacto puede llevar a gastar más de lo planeado y perder estabilidad financiera.
Llegar con dinero a fin de mes no depende de fórmulas complicadas, sino de hábitos financieros más conscientes. Pequeños cambios en la forma de gastar, ahorrar y usar el crédito pueden traducirse en mayor control, menos estrés y más tranquilidad financiera.