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La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ay Dios

Amadeo Palliser Cifuentes
amadeopalliser@gmail.com

El compositor, cantautor, abogado y exministro panameño, Rubén Blades Bellido de Luna (n. 1948), en 1978 compuso la canción ‘Pedro Navaja’, de la que he tomado uno de sus versos, como título del presente escrito, pues me parece muy adecuado para el tema que intento comentar a continuación.

En primer lugar, al buscar información sobre esa genial canción, que ya conocía, como es lógico, y que narra las vicisitudes del hampón Pedro Barrios, me ha sorprendido ver que Blades en 1996 publicó una segunda parte de esa canción, titulada, precisamente, ‘Sorpresas: Pedro Navaja II’ (álbum ‘Greatest Hits 96’), en la que narra que Pedro no murió, que mató de una puñalada al ladrón alias ‘el Salao’, y que Josefina era un travesti, dando, así un giro a la primera versión, pero también concluye con que ‘la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida’.

Es sabido que a lo largo de nuestras vidas nos sorprendemos con nuevos hechos que, de golpe, rompen nuestra línea rutinaria. Y, asimismo, es sabido que si bien la capacidad de sorprenderse, la curiosidad, es natural e innata en todos los seres vivos (incluyendo los animales), en los niños y jóvenes, esa capacidad es mucho mayor, ante la novedad de las cosas y los hechos.

Mientras que, en los mayores, se va perdiendo esa capacidad de sorpresa, ya que llevamos una mochila de pseudo creencias y de ‘certezas’ que nos quitan el asombro, pues consideramos que ya estamos de vuelta, que esas aparentes novedades, para nosotros, ya no son tales. Y ese fenómeno es comprensible, gracias a la experiencia y el conocimiento, que nos permiten anticiparnos a ciertas situaciones repetitivas o rutinarias. Ahora bien, psicológica y culturalmente, no es positivo, ya que nos limita e incapacita para seguir progresando. Asimismo, la pérdida de la ilusión, de la capacidad de sorprendernos, nos disminuye determinadas emociones, y eso es negativo, claro; máxime si esa incapacidad de sorpresa es debida a la posible ‘disincronía’ causada por la baja autoestima.

Por todo eso, me parece que es positivo mantener siempre expectativas de mejora, tener la curiosidad necesaria y la apertura de miras, para contemplar nuevos inputs y, así, en definitiva, no limitar nuestra capacidad de sorprendernos.

Los griegos clásicos valoraban el ‘katanoein’, es decir, la observación atenta, como base para comprender correctamente; pues esa conducta va contra la banalidad y la charlatanería. Y, obviamente, la experiencia nos debería ir potenciando esa capacidad de observación atenta, para captar y valorar los nuevos estímulos y retos, en definitiva, para dejarnos sorprender.

Ahora bien, todos estos razonamientos pueden parecer muy correctos, pero, recordando la cita que reproduje ayer, respecto a la conversación entre Denis Diderot y la emperatriz Catalina II de Rusia, ‘el papel lo aguanta todo’ (como dijo la emperatriz al filósofo: ‘usted trabaja solo sobre el papel, que se presta a todo; es obediente y flexible y no pone obstáculos ni a su imaginación ni a su pluma y la realidad rusa es muy diferente’).

Y es así, la realidad es terca y sigue otras lógicas, independientemente de nuestros deseos y expectativas; por más que pretendamos auto otorgarnos determinado protagonismo.

Por ejemplo, ayer vimos varios ejemplos de ese protagonismo iluso e infundado, ya que:

1 – 

Los catastróficos resultados de las elecciones aragonesas, avanzadas por el PP, para mejorar su posición y no depender de Vox, y vimos que el PP perdía 2 escaños y Vox ganó 7. Y el PSOE perdió 5.

Respecto a Pedro Sánchez, parece que ni se inmuta con esos resultados, similares a los de Extremadura; y que anticipan los próximos en Castilla y León (en marzo), y Andalucía (en junio); y así, de derrota en derrota, Sánchez espera seguir manteniéndose en su poltrona, hasta el próximo 2027, que se presentará a las elecciones generales, como el salvador de España ante la extrema derecha y derecha extrema. Vanidad de vanidades. 

2 – 

Que Gabriel Rufián (portavoz de ERC en el congreso de los diputados), insistió nuevamente en su ‘idea’ de hacer un frente común de la izquierda del PSOE; pero, inmediatamente salió Óscar Matute, dirigente de EH Bildu, con el siguiente mensaje en X:

‘Tengo una gran relación personal y política con Rufián, con quién he compartido muchos buenos momentos en el Congreso. Durante estos años hemos colaborado junto a otras fuerzas en la defensa de los derechos de nuestras naciones, actuando siempre con solidaridad con las clases populares y los pueblos del Estado.

Es un trabajo del que nos sentimos muy orgullosos. Pero nuestro proyecto, EH Bildu, es y será un proyecto por y para nuestro país: Euskal Herria y su gente.

Seguiremos aportando para hacer frente al autoritarismo y dignificar la vida de la ciudadanía vasca. Y, siempre que esté en nuestras manos, también de las buenas gentes trabajadoras de todo el Estado’.

Más claro el agua, pero Rufián, en su nube madrileña, forrándose como nunca hubiera podido ni soñar, sigue a la suya, a pesar de que hace meses, Oriol Junqueras (presidente de ERC) descartó esa opción. Y esta mañana, la arribista Elisenda Alamany (secretaria general de ERC) (*), ha dado diferentes versiones, primero, apoyando a Rufián, y repitiendo que seguirá siendo el portavoz en Madrid, siempre que él quiera; declaraciones que después ha matizado, diciendo que ERC se presentaría siempre por separado, en las elecciones españolas (en las europeas hace años que va con EH Bildu y el PNG) 

(*) con una larga trayectoria política (desde 2008, regidora del ayuntamiento de Castellar del Vallés; desde el 2018, diputada al Parlament y regidora al ayuntamiento de Barcelona; y desde 2024, secretaria general de ERC. Carrera realizada en el grupo de los comunes / podemos, hasta el 2019, que se alistó en ERC) 

Es decir, todo es un claro ejemplo de mediocridad e intereses personales y partidistas, nada más.

Y, efectivamente, ante estos ejemplos, me parece que pocos pueden sorprenderse, pues todo sigue un patrón rutinario, que lo único que busca es desmotivar a los votantes, salvo a los de la antipolítica de Vox.

Y es que los hechos, como he dicho, son tercos, pues, tras más de dos semanas de crisis ferroviaria en Catalunya, ahora estamos en plena huelga de los maquinistas de Renfe, en toda España (que, finalmente, realizarán solo hoy, ya que han desconvocado la de mañana y pasado); pero, en Catalunya, no han cumplido ni con los mínimos establecidos legalmente. Y no les pasará nada, ya hemos visto al secretario de UGT, justificándolos, diciendo que ‘siempre puede pasar que algún compañero tenga problemas para llegar’. 

Este ejemplo nos confirma que el estado está sometido a fuerzas ocultas, a ‘poderes’ que actúan, impunemente, contra la democracia, como los policías, poder judicial, etc. Y no pasa nada. Ni Sánchez se atreve a imponer la ley. Y ya no digamos el seguidismo abstruso de algunos consellers de la Generalitat, ante el extraño silencio del president.

Todo es de pena.

Pero, aún así, y a pesar de que nuestra experiencia nos haga descreídos, debemos seguir teniendo ilusiones, ya que:

‘A veces lo que esperamos nunca llega, es lo inesperado lo que más cambia la vida’.

‘Las mejores experiencias no siempre son las que planeas, sino las que te sorprenden’.

pues, en caso contrario, envejeceremos perdiendo capacidad de reacción, como los viejos troncos de los árboles, aceptando la monotonía de las rutinas, la pérdida de ilusiones, y la pérdida total de la capacidad de asombro, a pesar de que sepamos que según dijo Aristóteles (384 a.C. – 322 a.C.), ‘la filosofía empieza con el asombro’.

Pero claro, lo fácil es caer en la tentación de pensar siguiendo los siguientes clisés: ‘no me extraña’, ‘por supuesto’, ‘ya lo sabía’, ‘es lógico’, ‘es típico’, y así, en definitiva, nos confirmamos en nuestra pasividad, en nuestra indiferencia e impasibilidad ante las acciones de otros que siguen despiertos, y que descalificamos considerándolos ilusos, pasados de vueltas, encallados en el pasado, irrelevantes, nimios, fútiles, triviales e insustanciales.

En definitiva, intentemos mantener la citada mirada ‘katanoein’, aunque nos deje desconcertados, sorprendidos. Pero, nunca, aceptando el actual estado de malestar (como le llamó muy acertadamente José Antich). Y, en este momento, por más críticas que se hagan, el único deseo, la única ilusión positiva, es mantener el espíritu de la independencia de Catalunya, por más difícil que nos parezca. 

Por todo ello, siguen siendo válidos los famosos lemas del Mayo del 68 en Francia:

‘se realista, exige lo imposible’,

‘prohibido prohibir’,

‘la imaginación al poder’,

‘un pensamiento que se estanca es un pensamiento que se pudre’,

‘la acción no debe ser una reacción sino una creación’,

‘pensar juntos, no. Empujar juntos, si’,

‘en los exámenes, contesta con preguntas’,

‘la playa está debajo de los adoquines’,

‘la voluntad general, contra la voluntad del general’,

‘si lo que ves no te parece extraño, tu visión es falsa’,

etc.

pues si nos conformamos, o si nuestros sueños son de vuelo gallináceo, no saldremos del corral español, y seguiremos en el actual estado de malestar crónico.