Mari José, una joven capitalina de 20 años alumna del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), enfrenta una batalla urgente contra la acalasia, una enfermedad poco común que le impide alimentarse con normalidad. Tras meses de incertidumbre y un diagnóstico tardío, su estado de salud se ha complicado gravemente, lo que ha movilizado a su familia y comunidad a buscar ayuda para cubrir los costosos tratamientos médicos que requiere.
La acalasia es un trastorno raro del esófago que afecta la capacidad de este órgano para mover los alimentos hacia el estómago. Según información de la Clínica Mayo, esta enfermedad se caracteriza por la incapacidad del esfínter esofágico inferior para relajarse adecuadamente, lo que provoca dificultad para tragar, regurgitación y dolor en el pecho.
La incidencia anual de la acalasia oscila entre 0.3 y 1.63 casos por cada 100 mil personas adultas, con una prevalencia aproximada de 10 casos por 100.000 habitantes, de acuerdo con la Revista Colombiana de Cirugía. Afecta por igual a hombres y mujeres, principalmente en el rango de edad de 30 a 60 años, aunque Majo es un caso atípico por su juventud.
El caso de Majo: una lucha prolongada y complicada
Durante más de un año, Majo, como la conocen sus seres queridos, sufrió la ausencia de un diagnóstico claro, incapaz de alimentarse correctamente. Finalmente, los médicos informaron que padece acalasia de segundo grado y fue sometida a una cirugía en el esófago. Sin embargo, tras la operación, su situación se agravó cuando presentó una perforación esofágica que derivó en peritonitis, infección grave que puso en riesgo su vida.
Debido a que su cuerpo estaba debilitado por la falta de alimentación prolongada, no presentó fiebre, lo que retrasó la detección de la infección. Fue necesaria una segunda cirugía de más de tres horas y media, seguida de su ingreso a cuidados intensivos en el Hospital Ángeles, donde permanece sedada, intubada y conectada a múltiples equipos que mantienen sus funciones vitales. Su estado es crítico y de alto riesgo, por lo que cualquier traslado podría poner en peligro su vida.
«Un infectólogo la revisó y nos comentó que su estado era delicado, que ha sido fuerte y peleó contra la enfermedad para evitar la fiebre, pero estos meses que pasó sin una alimentación adecuada la hicieron perder mucho peso, por lo que no se le puedan administrar medicamentos tan fuertes», compartió Andrea Barreto, su prima, quien organiza la colecta solidaria «Majo, 20 años, lucha por su vida: hoy necesitamos tu ayuda!».
La campaña tiene como objetivo reunir $600,000 para cubrir los costos hospitalarios. Los fondos se destinan exclusivamente a gastos médicos, incluyendo estancia en cuidados intensivos y tratamientos necesarios. La familia se compromete a transparentar cada pago realizado al hospital.
La situación de Majo requiere solidaridad urgente. Para apoyar su tratamiento y recuperación, se puede contribuir a través de la página de recaudación en GoFundMe. También es fundamental difundir su historia para generar conciencia sobre esta rara enfermedad y que más personas puedan sumarse.
Súmate a través de este enlace: https://gofund.me/a43fc2129