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Brecha en protección financiera: solo el 30% de las pólizas patrimoniales están en manos de mujeres

  • Solo el 33.53% de las pólizas de autos y 29.94% de las de daños corresponden a mujeres
  • En daños, la siniestralidad femenina es de 27.77%, por debajo de la registrada en hombres (29.85%)

Ciudad de México, 05 de marzo de 2026. De acuerdo con HDI Seguros México, siete de cada diez pólizas en los ramos de autos y daños están contratadas por hombres. La cifra, más allá de lo comercial, revela una brecha estructural en protección financiera que contrasta con los propios niveles de riesgo. En el ramo de autos, 66.47% de las pólizas vigentes corresponden a hombres, frente a 33.53% a mujeres. En daños, la diferencia es aún mayor: 70.06% están en manos masculinas y solo 29.94% en femeninas. La concentración es consistente y sostenida.

Sin embargo, al contrastar estos datos con la siniestralidad, el panorama cambia. En autos, la incidencia es prácticamente equivalente entre géneros: 67.22% en mujeres y 66.11% en hombres. En daños, incluso es menor para mujeres: 27.77% frente a 29.85% en hombres.

Es decir, aunque las mujeres participan menos en la contratación de pólizas patrimoniales, su nivel de siniestralidad no es mayor, y en el caso de daños, es inferior. La diferencia, entonces, no está en la exposición al riesgo, sino en el acceso y la incorporación a mecanismos formales de protección.

“Cuando observamos que siete de cada diez pólizas están en manos de hombres, pero la siniestralidad femenina es similar o menor, estamos frente a una brecha estructural de aseguramiento”, señaló Karina Serrano, Gerente de Cultura y Talento en HDI Seguros México. “La autonomía económica no solo depende de generar ingresos, sino de contar con herramientas que permitan absorber un imprevisto sin comprometer el patrimonio”.

Especialistas del sector coinciden en que la inclusión financiera suele medirse en términos de cuentas bancarias o acceso a crédito, dejando fuera un componente clave: la previsión. Sin cobertura, un accidente vehicular o un daño patrimonial puede traducirse en desembolsos que afectan directamente la estabilidad económica de los hogares. Sin embargo, la brecha de protección no se limita a los bienes materiales, sino que se extiende a la planeación de vida.

En este sentido, en el ámbito de la salud la anticipación juega un papel determinante. En los seguros de Gastos Médicos Mayores, la cobertura de maternidad aplica siempre que la fecha estimada de parto sea al menos diez meses posterior al inicio de vigencia de la póliza —tomando como referencia la fecha estimada de parto, no únicamente el momento en que se detecta el embarazo—. Esta contempla gastos derivados del embarazo, parto y cuidados iniciales del recién nacido, bajo condiciones previamente establecidas, lo que refuerza la importancia de la anticipación financiera.

Para la industria, el desafío no es únicamente ampliar la oferta de productos, sino fortalecer la cultura de prevención y la planeación patrimonial, particularmente en segmentos donde la brecha es evidente. “La equidad económica también se construye desde la previsión. Integrar la protección financiera en las decisiones de largo plazo es una condición necesaria para fortalecer la resiliencia económica”, concluyó Serrano.

En el contexto actual, los imprevistos pueden generar impactos significativos, que siete de cada diez pólizas patrimoniales sigan concentradas en hombres abre una discusión más amplia: la estabilidad y la autonomía económica también dependen de quién está protegido.