Ciudad de México, 05 de mayo de 2026. México ha sido uno de los mercados con mayor dinamismo a nivel global para la industria de consumo en los últimos cinco años. Este desempeño estuvo impulsado por una economía mexicana estable; sin embargo, el avance del mercado comienza a mostrar señales de moderación, marcando un cambio relevante para las empresas del sector.
De acuerdo con un análisis de Bain & Company, el mercado de alimentos y bebidas en México registró un aumento anual de doble dígito en el periodo posterior a la pandemia (2021-2023). No obstante, hacia 2024-2025, el ritmo se ha desacelerado hacia niveles cercanos al 5%, reflejando un entorno de menor dinamismo.
Este cambio ocurre en un contexto macroeconómico de mayor presión, que está llevando a los consumidores a redefinir su relación precio-valor y, al mismo tiempo, impulsando una evolución relevante en los canales de compra. Como resultado, los factores que explicaron la expansión reciente —particularmente el efecto precio (70-80% del desempeño)— comienzan a perder fuerza, dando paso a una nueva etapa para las empresas de consumo.
En este contexto, el crecimiento dejará de depender principalmente del entorno y estará cada vez más ligado a la capacidad de las compañías para ejecutar mejor en el mercado.
“Estamos entrando a una nueva etapa para el sector de consumo en México. Durante años, el crecimiento estuvo impulsado por factores externos y por precios; hacia adelante, la diferencia la marcará la capacidad de las empresas para ejecutar su propuesta de valor con mayor precisión a través de los distintos canales, clientes y puntos de venta”, señaló Marcelo Salce, socio de Bain & Company en México.
Ante este escenario, Bain destaca el papel de la Excelencia Comercial, un enfoque que permite entender oportunidades de velocidad, distribución y margen a nivel granular, y evolucionar las capacidades comerciales para lograr resultados concretos. Este modelo conecta la estrategia de canales con la gestión del portafolio, precios y promociones, así como con la ejecución en tienda.
La experiencia de la firma basado en más de 400 proyectos de Excelencia Comercial para empresas de consumo en el mundo demuestra que cuando estas capacidades se desarrollan de forma integrada, las empresas pueden identificar oportunidades de mejora relevantes, con potencial de incrementar las utilidades entre 15% y 20%.
Para las empresas de consumo en México, el reto no será únicamente crecer, sino hacerlo de manera más estratégica: reasignando inversiones comerciales, priorizando categorías y canales con mayor potencial y fortaleciendo las capacidades que permiten ejecutar con precisión en el mercado. En un contexto de menor dinamismo, la ventaja competitiva estará cada vez más definida por la capacidad de ejecución, consolidando una nueva etapa en la que el crecimiento dependerá menos del entorno y más de las decisiones internas de las compañías.