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Reducción de Jornada laboral a 40 horas obliga a empresas a digitalizar el control de asistencia: el registro laboral entra a una nueva era

  • La entrada en vigor de las reformas secundarias vinculadas a la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas está acelerando uno de los cambios más importantes para las áreas de Recursos Humanos en México: la obligación de contar con mecanismos electrónicos y auditables para registrar la jornada laboral
  • Rankmi advierte que gran parte de las organizaciones aún enfrentan rezagos tecnológicos para adaptarse al nuevo entorno laboral. Acorde con la consultora EY, el 72% de las empresas en México aún no han ejecutado acciones concretas de cara a la transición hacia la jornada reducida, elevando el riesgo de incumplimientos, conflictos laborales y problemas de productividad
  • Otro de los desafíos que enfrentan las organizaciones es la trazabilidad del tiempo productivo. Con jornadas más cortas, las áreas de Recursos Humanos y operaciones deberán identificar cuellos de botella, automatizar tareas repetitivas y fortalecer modelos de gestión orientados a resultados

Ciudad de México a 14 de mayo, 2026.– La entrada en vigor de las reformas secundarias vinculadas a la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas está acelerando uno de los cambios más importantes para las áreas de Recursos Humanos en México: la obligación de contar con mecanismos electrónicos y auditables para registrar la jornada laboral. La medida, publicada recientemente en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y con inicio el 1 de enero de 2027, incorpora nuevas responsabilidades para los empleadores en materia de control de asistencia, horas extra y trazabilidad operativa. 

En este contexto, plataformas integrales de gestión de personas, como Rankmi, serán relevantes para que las empresas se preparen lo que resta del 2026, comenzado a ganar relevancia al permitir que procesos como control de asistencia, vacaciones, permisos, onboarding, capacitación y gestión documental operen dentro de un mismo entorno digital. Para muchas empresas, la transición hacia jornadas reducidas ya no depende únicamente de ajustes legales, sino de la capacidad tecnológica para automatizar procesos y operar con mayor eficiencia.

“Estamos observando cómo el control de asistencia deja de ser un proceso administrativo aislado para convertirse en infraestructura crítica de cumplimiento laboral y gestión operativa. La reforma a la reducción de la jornada laboral obligará a las empresas a tener visibilidad real sobre cómo se distribuye el tiempo en el trabajo, cómo se gestionan las cargas operativas, medir productividad y cómo se protege el derecho a la desconexión”, mencionó Rodrigo Smeke, Vicepresidente de Crecimiento Estratégico de Producto en Rankmi.

En paralelo, la plataforma advierte que gran parte de las organizaciones aún enfrenta rezagos tecnológicos para adaptarse al nuevo entorno laboral. Acorde con la consultora EY, el 72% de las empresas en México aún no han ejecutado acciones concretas de cara a la transición hacia la jornada reducida, elevando el riesgo de incumplimientos, conflictos laborales y problemas de productividad. 

La nueva regulación establece que las organizaciones deberán contar con mecanismos electrónicos capaces de documentar de manera precisa el inicio y fin de la jornada laboral, así como conservar registros auditables que puedan ser solicitados por autoridades laborales. Este cambio no solo busca fortalecer el cumplimiento normativo, sino también generar evidencia en casos relacionados con horas extraordinarias, cargas laborales y litigios laborales.

“La conversación ya no gira solamente alrededor de trabajar menos horas, sino de cómo trabajar mejor. Las organizaciones que logren conectar asistencia, desempeño, capacitación y planificación operativa dentro de un mismo ecosistema tendrán una ventaja importante frente a un entorno laboral mucho más regulado y exigente. Por ejemplo, en escenarios sin optimización operativa y con alta demanda de tiempo extra, se proyecta un incremento de entre el 15% y 20% en la nómina operativa, derivado de ajustes reactivos para cubrir la reducción de la jornada laboral, añadió Smeke.

Otro de los desafíos que enfrentan las organizaciones es la trazabilidad del tiempo productivo. Con jornadas más cortas, las áreas de Recursos Humanos y operaciones deberán identificar cuellos de botella, automatizar tareas repetitivas y fortalecer modelos de gestión orientados a resultados. Esto ha llevado a que tecnologías de analítica laboral, automatización y plataformas cloud comiencen a posicionarse como habilitadores clave para la nueva arquitectura laboral en México.

La digitalización también impactará la forma en que las empresas capacitan y desarrollan talento. Especialistas consideran que la reducción de jornada hará necesario optimizar los tiempos de aprendizaje y formación, integrando herramientas LMS y modelos de capacitación continua dentro de la propia jornada laboral para mantener productividad sin aumentar desgaste operativo.

“Las empresas que vean esta reforma únicamente como una obligación regulatoria probablemente enfrentarán mayores fricciones operativas. Las que la entiendan como una oportunidad para modernizar su gestión de personas podrán construir organizaciones más productivas, sostenibles y preparadas para el futuro del trabajo”, concluyó el directivo.