La medida también se produce antes del vencimiento el 1 de diciembre de una licencia otorgada a Chevron para continuar operando en Venezuela a pesar de las sanciones de Estados Unidos a la estatal Petróleos de Venezuela, parte de los esfuerzos del presidente Donald Trump para reducir los ingresos de la administración del presidente Nicolás Maduro.
Un portavoz de Chevron confirmó que la compañía estaba haciendo un “ajuste organizacional” en Venezuela como parte de la reducción global de la plantilla de entre 10% y 15% impulsada por la caída del precio del crudo y la disminución de la demanda petrolera debido a la pandemia de COVID-19.
Una de las fuentes dijo que la modificación “no cambia la visión a largo plazo de la empresa sobre nuestras actividades” en Venezuela, donde espera “volver a sus actividades normales a su debido tiempo”.
Pero en abril, el gobierno estadounidense agregó restricciones a la licencia, prohibiendo a la compañía perforar en Venezuela o involucrarse en transacciones comerciales con crudo venezolano, al tiempo que le permitió mantener sus activos.
Chevron anotó en sus libros en julio un monto de 2.600 millones de dólares por los activos congelados en Venezuela.
El portavoz de Chevron dijo que la empresa tenía “esperanzas” de que se renovara la licencia, aunque no especificó bajo qué condiciones.
El Departamento del Tesoro, que administra el régimen de sanciones, no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Reporte de Gary McWilliams en Houston, Marianna Parraga en Ciudad de México y Timothy Gardner en Washington. Reporte adicional de Luc Cohen en Nueva York