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Alegría en casa del pobre

Amadeo Palliser Cifuentes
amadeopalliser@gmail.com

Cinco años después del referéndum del 1 de octubre del 2017, que ganamos los independentistas catalanes, vemos que hay cosas que van cambiando en la percepción internacional, pues ayer tuvimos una nueva gran victoria, que esperamos que no sólo sea moral;  aunque, conociendo el estado español, mucho nos tememos que seguirán sin ver los goles y autogoles que les hacen y se hacen, y seguirán haciéndose los sordos, ya que su único patrón y eje es el ‘atado y bien atado’ que les encomendó el dictador y asesino Francisco Franco. Ese es su dogma. Para ellos, el libro del Génesis empieza y acaba con la unidad de España.

Ayer 25, como he dicho, el Consejo de Europa publicó el informe titulado ‘Libertad de expresión política: un imperativo para la democracia’, que fue presentado por su promotora, secretaria general del consejo, la croata Marija Pejcinovic Buric.

En este informe se especifica que defender la independencia de un territorio pacíficamente es un ejercicio de libertad de expresión y, por lo tanto, no puede ser perseguido.

La autora especifica que plantear cambios estructurales o constitucionales de manera ‘democrática’ en un estado, debe ampararse en la libertad de expresión.

En el texto no se habla específicamente del caso catalán, pero se basa en el informe Cilevics (*) (Resolución 2381 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa), en el que se aclara que únicamente se podrían efectuar acciones legales contra los movimientos que defienden la independencia de un territorio, si para eso, se utilizase la violencia.

(*) Es preciso señalar que Boriss Cilevics, es un político letón, que fue miembro de la delegación de su país en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, un organismo que estudia los derechos humanos, la democracia y el estado de derecho en 47 estados de Europa, es decir, más allá de la UE. Entre los problemas estudiados, están el pueblo kurdo y el catalán. Ese informe liderado por Cilevics, fue aprobado en la comisión, lo que comportó un gran malestar en los estados español y turco.

Es decir, que los estados deben proteger, incluso, la expresión de esos movimientos independentistas, si son pacíficos; y aunque comporten el rompimiento de su arquitectura orgánica.

Para efectuar este informe, sus autores se han sustentado con documentos, conferencias y resoluciones de otros departamentos del mismo consejo, como la Asamblea Parlamentaria, la Comisión de Venecia, la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia, o el Grupo de Estados contra la Corrupción (Greco), y trabajos del Grupo de Detenciones Arbitrarias, que, todos ellos, independientemente, han criticado al estado español.

Asimismo, el propio informe Cilevics, admitió que los líderes independentistas catalanes eran presos y presas políticas, por lo que se instaba al estado español para reformar el código penal y, concretamente, los delitos de rebelión y sedición. Y ese informe constató, asimismo, que el 1 de Octubre del 2017 no hubo ninguna manifestación violenta por parte de la ciudadanía, así que debían liberarse todos los encausados, sin más.

Pero los independentistas catalanes ya tenemos experiencia, y sabemos que ‘la alegría en casa del pobre dura muy poco’, máxime cuando delante (mejor dicho, encima) tenemos un estado que no tiene moral ni ética, para aplicar, sin reparos, cualquier medida represora, sea legal, alegal o ilegal. Tanto le da. Para ellos, ‘el fin justifica los medios’, como describió Niccolo Machiavelli (Nicolás Maquiavelo) (1469-1527), explicando la actuación de los príncipes.

Los portavoces unionistas ya han salido en tropel, comentando que los informes del Consejo de Europa no son vinculantes. Esa es su concepción de su ‘derecho’, basada en su código acrítico y carpetovetónico. 

Estos días vemos el regateo barato y desgraciado del PSOE, Podemos/Comunes y ERC, sobre el modo de reformar el delito de sedición, rebajando las penas y traspasándolas a la desobediencia, que aumentarían, como si fueran vasos comunicantes. Y es una vergüenza, ya que ese articulo debe derogarse, y punto.

Aquí no hubo más violencia que la suya, la policial, la judicial, la económica, la financiera y la mediática. Y todo al grito del ‘a por ellos’ alentado por el infausto, antidemócrata y decimonónico Felipe VI.

Después, saldrá el narciso Pedro Sánchez, vendiéndonos la moto, siendo el gran avalador de la modernización del estado, avalado por los de Podemos / Comunes y, desgraciadamente, por la comparsa de ERC. Y, entre todos, nos venderán el hacha de George Washington (1732-1799), del siguiente cuento:

‘El recuerdo de George Washington:

Un hombre estaba mirando antigüedades en un anticuario cerca del Monte Vernon cuando se encontró con un hacha aparentemente antigua.

Tiene una gran hacha antigua aquí, le dijo al anticuario.

Si, le con testó el hombre, perteneció a George Washington.

¿De verdad?, le replicó el cliente. Se conserva en muy buen estado.

Desde luego, le dijo el anticuario. Se le ha cambiado tres veces la empuñadura y dos veces la hoja’.

(pablexhoto.blogspot.com)

Pero, nosotros, los independentistas catalanes sabemos que tenia razón el poeta Francisco de Quevedo (1580-1645), en su siguiente cita: ‘Donde hay poca justicia, es un peligro tener razón’; pero aún así, persistimos, pues queremos una República Catalana en la que impere la sinceridad, como en esa otra historia del mismo George Washington:

‘George Washington y el cerezo:

Cuentan que cuando George tenía solo seis años, su padre, Augustine, le regaló un hacha muy pequeña. Con ella, el niño se divertía cortando pequeñas ramas que encontraba en el suelo. Pero un día se fijó en un precioso árbol: un cerezo.

A su padre le gustaba mucho la jardinería, y de entre todas sus plantas, aquel cerezo era su favorito. Le cuidaba y mimaba cada año y su hijo lo sabía. Pero un instinto le llevó a probar el hacha contra aquel tronco, tal y como había visto hacer con otros árboles a muchos adultos. De pronto, un trozo enorme del tronco se desprendió, y el niño se asustó. Escondió el hacha y se fue corriendo a casa.

Esa tarde, el padre de George salió al jardín a regar a sus plantas, como cada día, pero de pronto descubrió el destrozo en su cerezo. Lleno de rabia y dolor, entró gritando en casa.

¿Quién ha destrozado mi cerezo?, ¿Quién ha sido?, preguntó hecho una furia.

Sus hijos le miraron asustados. Pocas veces habían visto así de enfadado a su padre. El pequeño George temblaba acurrucado en un rincón, pero se puso en pie, y mirando a su padre a la cara, con los ojos llenos de lágrimas y apenas un hilo de voz, dijo: Lo siento, papá … sabes que no puedo mentir … he sido yo.

Sin embargo, para sorpresa de todos, el rostro de su padre cambió por completo, lo abrazó y le dijo: Nunca tengas miedo de decir la verdad. Para mí eso es más importante que el más preciado de mis árboles’.

(https://tucuentofavorito.com)

Sabemos que es verdad, que después de toda tempestad vuelve la calma, y confiamos que la tormenta represora acabe, sometida por la voluntad decidida de nuestros conciudadanos, y llegará el día que todo se normalice, y podamos reirnos como en el siguiente chiste del escritor Mark Twain (Samuel Langhorne Clemens, 1835-1910): ¿Por qué nos alegramos en las bodas y lloramos en los funerales? Porque no somos la persona involucrada.

No vamos con el lirio en la mano, sabemos que nuestra República tendrá de todo, y todos los vicios, pues la condición humana es universal, pero intentaremos erradicar a los chupóteros, como los de la siguiente fábula:

‘Un día, un florista fue al peluquero a cortarse el pelo. Luego del corte, pidió la cuenta y el peluquero le contestó: No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo servicio comunitario. El florista quedó agradecido y marchó.

Cuando el peluquero fue a abrir el negocio, a la mañana siguiente, había una nota de agradecimiento y una docena de rosas en la puerta.

Luego entró un panadero para cortarse el pelo, y cuando fue a pagar, el peluquero actuó como el día anterior.

A la mañana siguiente, cuando el peluquero abrió su negocio, encontró una nota de agradecimiento y una docena de biscochos.

Entonces, un senador fue a cortarse el pelo, y cuando fue a pagar, el peluquero nuevamente dijo: No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo servicio comunitario. El senador, contento, se alejó.

Al día siguiente, cuando el peluquero fue a abrir el local, había una docena de senadores, 10 diputados, 15 concejales, el alcalde con sus secretarios, la esposa del alcalde y seis hijos, haciendo cola para cortarse el pelo gratis.

Esto, querido amigo, muestra la diferencia fundamental que existe, actualmente, entre los ciudadanos comunes y los miembros del ‘honesto’ grupo de ciudadanos que nos gobiernan. Por favor, en las próximas elecciones, vota con cuidado … y escoge con conciencia’

(mensaje que corre por whatsapp)

En definitiva, que aunque llevemos años con una fuerte represión, llegará el día que la alegría nos pueda durar indefinidamente, que no sea un breve pasaje, sin más.