Amadeo Palliser Cifuentes

amadeopalliser@gmail.com
Tradicionalmente es sabido que las apariencias engañan, pero, aún así, todos nos movemos cómodos en ese engaño y, así, por ejemplo, no nos extraña que Salvador Illa (155) mantenga su habitual costumbre de distanciarse de los problemas, esa es su forma de anestesiarlos, pero claro, así no se solucionan.
Ya tenemos muchos ejemplos de la forma de proceder del represor Illa, pues:
- el 12 de octubre del 2025, en pleno aviso de alerta por una dana (gota fría) en Catalunya, se desplazó a Madrid, para asistir al desfile militar del día de la hispanidad;
- y el 2 de diciembre de ese mismo año, continuó su viaje en México (por la Feria del Libro de Guadalajara), a pesar de iniciarse el brote de la peste porcina africana en Catalunya;
- y en su larga baja por su grave enfermedad (enero y febrero de este año 2026) permaneció totalmente desconectado de la población, a pesar de la profunda crisis de Rodalíes, faltando, a mi modo de ver, unos mínimos mensajes, unos vídeos o audios, mostrando su presencia;
- y ahora, en plena crisis del sector de la educación y de los mossos d’esquadra, ayer se fue a California.
Es evidente que los presidentes de todos los ejecutivos y empresas tienen sus equipos de ministros o consellers, con sus competencias bien definidas, pero, como sabemos, debido al carácter presidencialista de todos los gabinetes, en los momentos críticos, la población precisa la presencia del presidente. Y no me vale que los portavoces repitiesen, en cada caso, que el president estaba plenamente al tanto de los respectivos problemas, y dirigiendo las respuestas.
¿Pero, qué más puede pasar para que el president de la Generalitat permanezca en su puesto de trabajo, afrontando los problemas reales que tenemos?
Salvador Illa puede entender que la apariencia de normalidad se demuestra manteniendo su agenda; pero, como he dicho, las apariencias engañan, y ocultan las esencias, la realidad.
Los argumentos de prevalecer y potenciar el sector industrial y empresarial, aparentemente ‘justifican’, parcialmente, esa forma de proceder de Illa, pero los ciudadanos queremos conocer la realidad, que siempre se nos oculta. Por ejemplo, y así, mientras prepara a la industria catalana para participar en el negocio de la producción de armas, en realidad, esconde el verdadero objetivo, como, muy bien explicó Enric Vila, en su artículo titulado ‘La guerra de lo catalanes’, en el que comenta que:
‘(…) las subvenciones europeas y la desesperación de las élites herederas del Plan Marshall han hecho salivar a la España del 155 (…) La corona necesita recursos para financiar la nueva comedia política, y la aspiradora madrileña ha quemado la capacidad del estado para generar una economía productiva.
(…) Y ahora ‘lo que se presenta como una industria estratégica para blindar la libertad es, en realidad, una táctica de gusano para soldar la sumisión de Europa a los EUA, y de Catalunya a Castilla, con la excusa del espanto ruso. Solo hace falta ver cómo se arrastran los líderes catalanes, que decían que querían la independencia y han acabado colocando a sus cuadros en las empresas del estado y besando la mano de los rivales que les pusieron en prisión, sin ninguna idea más en la cabeza.
No es preciso rascar mucho para encontrar nombres como Marta Pascal (PDeCat), Roger Torrent (ERC) o la misma familia Pujol – a través de Ficosa – en la fiebre del oro de la defensa española. Un negocio que habría podido servir para equilibrar las relaciones de poder entre catalanes y castellanos, se está convirtiendo en una rifita de oportunistas y flipados.
Que los castellanos no se planteen la posibilidad que una economía sólida necesite una base cultural y política no es ninguna novedad. Pero en Catalunya sabemos que la revolución industrial no se hizo por casualidad, que Gaudí y los arquitectos de la Barcelona modernista no surgieron por azar, y que la SEAT y la especulación inmobiliaria fueron una chapuza para financiar la integración de los castellanos que el franquismo trajo, para vigilar el país.
La industria militar es el último recurso de un sistema que se degrada porque no ha sabido mantener sus promesas.
Las élites españolas y europeas han entrado en la fase de locura cínica y avariciosa que precede todas las guerras, y Catalunya cometerá un error si se compromete con un proyecto que no tiene ningún otro objetivo que la supervivencia de un sistema corrupto y decrépito.
(…) las fantasías contrarreformistas de los castellanos promocionadas por los panfletos subvencionados, igual que las visitas de los papas, controladas por la iglesia franquista y sudamericana, son extrañas en la historia del país y en la historia de todas las naciones del gran mediodía europeo. El estado español forma parte de un mundo que se hunde. Substituir el keynesianismo social por el keynesianismo militar sólo servirá para apuntalar el statu quo con la desesperación de los inmigrantes. Catalunya no tiene fuerza para evitar que la Europa oficial se suicide, pero sí que tiene la consciencia nacional y el espíritu para construir las bases del futuro en los márgenes del gran ocaso (…)’
(elnacional.cat, 12 de mayo 2026)
En esa misma línea, Bernat Dedéu (que no es santo de mi devoción), en su escrito de hoy, titulado ‘Roger Torrent, a las armas’, comenta que:
‘(…) en un magnífico speech del verano previo al referéndum, impartido por el Poco Honorable Roger Torrent, proclamó: ‘Si alguien tiene dudas y se piensa que no nos saldremos … que se aparte y deje hacer. Porque lo haremos. Por lo tanto, la pregunta que hemos de hacer no es cómo lo haremos, sino cómo nos lo impedirán (…) ¿a alguien le parece que hoy el president Puigdemont, el vicepresident Junqueras o cualquier otro miembro del gobierno … puede hacer marcha atrás? Vosotros, que espero que fueseis los primeros, y yo también lo haría, los cogeríamos de la oreja o de una parte del cuerpo y diríamos: haced el favor de cumplir lo que habéis prometido’.
(…) Como podéis imaginar, comparar esta joya de discurso político con los hechos posteriores al 2017 (Torrent acabaría haciendo de jefe de los bedeles del Parlament y también de conseller del ramo empresarial) o con el mundo de la ética occidental en general es un ejercicio demasiado fácil. (…) y ahora, Roger ha pasado de las proclamas guerreras a fundar Dualys, una consultora especializada en temas de defensa. El ‘alehop’ es tan delirante (incluso para un saltimbanqui moral, esto de pensar para el enemigo, sobretodo en el frenesí por el aumento del gasto del ramo militar, debe hacer vergüenza) como la misma definición del ente citado, en su web: ‘Dualys nade de una convicción: España tiene los ingredientes para convertirse en un referente europeo del dual uso industrial y tecnológico’ (…) recordemos su discurso ‘si alguien duda que se aparte’, ahora confesando en sordina que aprovechará su bagaje institucional para rearmar la inteligencia militar española.
(…) El Poco Honorable de Sarrià de Ter no será el único que transitará de la insurrección popular a las armas (españolas of course), puesto que tanto Salvador Illa como Oriol Junqueras han decidido que la política precisa seducir a los antiguos paladines de la administración hacia la nueva farsa progre de rearmar Europa contra Putin. El tema tiene muchos bemoles, porque Sánchez ha tenido la habilidad de impulsar esta industria mientras consigue que la mayoría del mundo lo tenga por un pacifista y azote moral de Trump.
Todo esto vale la pena seguirlo de cerca, porque vendrán nuevos revolucionarios como Torrent, y de nuevo querrán hacernos creer que de la independencia no los aparte ni Dios. No los creeremos, porque podemos haber perdido la batalla del procés, pero, gracias a la velocidad del mundo, hemos ganado la guerra de la clarividencia. Y esto no es poca cosa’.
(elnacional.cat, 13 de mayo del 2026)
Como vemos, todos esos personajes nos venden sus apariencias, escondiendo su verdadera esencia, que no deja de ser la de preservar su cuota de poder económico … en el estado español; y así, su superficialidad tapa su verdadera realidad.
Y esa superficialidad la alimentan con cualquier basura, por ejemplo, ahora, con la nefasta rueda de prensa de Florentino Pérez; rueda de prensa que nos ofreció el ínfimo nivel personal, emocional, empático, etc., de ese personaje machista, que ayer me recordó, totalmente, a Arias Navarro, cuando salió a decir que Franco había muerto. Y más vergonzoso, si cabe, es el seguidismo mediático, olvidando otros temas y problemas.
Y tenemos más ejemplos de esa instrumentalización para atontar al personal, pues el pasado lunes, vimos a Salvador Illa, que, como explicó Josep Gisbert, en su artículo titulado ‘Una crisis de país en manos de un gobierno inoperante y torpe’, explicó que:
‘Mientras la comunidad educativa de Catalunya clama contra la política del gobierno en materia de enseñanza, la principal ocupación del president de la Generalitat, Salvador Illa, haya sido la suerte de los integrantes de la Global Sumud Flotilla interceptados por el ejército de Israel cuando iban a Gaza, se supone que para llevar ayuda alimentaria, lo dice todo del nivel de los gobernantes que tiene el país. Catalunya tiene incendios abiertos, y no precisamente menores, en muchos frentes, como en el sector educativo, en el sector sanitario, en la red de transporte público, en el retroceso alarmante de la lengua catalana o en el aumento exponencial de la inseguridad ciudadana, pero resulta que el líder del PSC ha gastado las energías en interesarse por la situación de la flotilla y, lógicamente, a condenar a Israel, no a aportar soluciones a ninguno de los múltiples problemas que en estos momentos preocupan a los catalanes.
(…) los socialistas son expertos en el momento de negar la realidad, de esconderla, de tergiversarla en función de su conveniencia, y el 133 president de la Generalitat hace tiempo que trata con desprecio las demandas del cuerpo central de la comunidad educativa, etc. (…) y, también, el problema de los mossos, ya que es la segunda vez, en poco tiempo, que la consellera de interior, Núria Parlon y el director general de la policía, Josep Lluís Trapero, se han situado en el ojo del huracán, como pasó recientemente con el activista encausado por haberse manifestado en contra de la presencia del rey de España en Montserrat, pues ambos mintieron de manera manifiesta y reiterada (…)’
(elnacional.cat, 12 de mayo del 2026)
Volviendo a las apariencias y a las esencias, Albert Einstein (1879 – 1955) dijo: ‘Si quieres entender a una persona, no escuches sus palabras, observa su comportamiento’.
Y Coco Chanel Gabrielle Bonheur Chanel (1883 – 1971): ‘No es la apariencia, es la esencia. No es el dinero, es la educación. No es la ropa, es la clase’
En definitiva: ‘más esencia y menos apariencia, eso marca la diferencia’, y todo ha de empezar por nosotros mismos y continuar por descubrir los juegos malabares de los trileros que nos quieren distraer con sus trucos, escondiendo siempre la bolita.