
Ciudad de México, 08 de septiembre de 2025 – Aunque la industria de la moda representa cerca del 2% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, solo el 11% del valor de mercado del sector está en camino de cumplir sus metas climáticas para 2030. Así lo detalla el nuevo estudio de Bain & Company, Decarbonizing Fashion: How to Align Impact with Business Value, que propone una ruta clara para acelerar la descarbonización sin comprometer la rentabilidad.
La investigación, basada en Curvas de Costo Marginal De Abatimiento (MACC), establece que las estrategias más eficaces son aquellas donde el impacto climático se alinea con el valor de negocio.
Moda masiva: eficiencia, IA y energía limpia
El análisis de Bain revela que las marcas de moda deben actuar en tres frentes inmediatos:
●Mejorar el pronóstico de demanda mediante inteligencia artificial, reduciendo devoluciones y emisiones.
●Impulsar materiales reciclados y procesos menos intensivos en carbono, especialmente en regiones como el sudeste asiático.
● Establecer contratos a largo plazo con proveedores, incentivando la transición a fuentes de energía más limpias.
Estas acciones permiten mejorar márgenes operativos y acelerar reducciones de emisiones dentro del modelo actual de negocio.
Moda de lujo: controlar la sobreproducción
Las marcas de lujo enfrentan un momento decisivo: la sobreproducción ya no puede ser el costo de hacer negocios. Tradicionalmente, muchas marcas aceptaban tasas de sell-through de apenas 60%, priorizando la disponibilidad sobre la eficiencia, lo que dejaba cerca del 40% de inventario sin vender a precio completo. Hoy, este inventario no solo erosiona márgenes y ata capital, sino que también implica un alto costo ambiental bajo nuevas regulaciones en la UE y Francia que restringen la destrucción de excedentes.
Para responder, las marcas están adoptando herramientas de pronóstico y asignación basadas en IA: cerca del 60% de las marcas de moda ya utilizan o están probando estas soluciones para predecir con mayor precisión la demanda por estilo, talla y región, mientras que alrededor del 50% usa IA para asignar inventario de forma más precisa y reducir excesos.
La necesidad de escalar la reventa
La reventa de segunda mano avanza de experimento a palanca estratégica para la rentabilidad y la descarbonización de la industria de la moda. Aunque la reventa suele ser menos rentable que las ventas directas, la regulación impulsa al sector hacia la circularidad, con la condición de que reemplace efectivamente la producción de nuevas prendas para lograr una reducción real de emisiones.
Actualmente, gran parte de la actividad de segunda mano ocurre en plataformas de terceros como Vinted y eBay, canales que las marcas no controlan y donde carecen de visibilidad del cliente. Para cambiar esto, las marcas necesitan adueñarse del canal mediante esquemas de recompra, plataformas de reventa propias o alianzas que integren la reventa en el negocio principal, convirtiéndola de drenaje de márgenes en un motor de crecimiento.
Las regulaciones venideras en la UE que exigirán pasaportes digitales de producto (DPP) pueden acelerar esta transformación, permitiendo innovaciones como reventa con un clic o recompra automatizada que beneficiarán a las marcas que se muevan primero.
“La industria de la moda tiene una oportunidad única de convertir la sostenibilidad en ventaja competitiva. Las marcas que actúen con visión estratégica no solo lograrán reducir sus emisiones, sino que también fortalecerán su rentabilidad y resiliencia en un mercado cada vez más regulado y exigente. Integrar sostenibilidad no es solo un compromiso ambiental, sino una palanca de negocio que puede definir a los ganadores de la próxima década”, afirma Luis Lapiedra, experto de Bain & Company en transformación empresarial y sostenibilidad.
Consulta el informe completo en: Decarbonizing Fashion: How to Align Impact with Business Value