
Ciudad de México, 20 de diciembre de 2023. – En los últimos años, México ha emergido como uno de los principales mercados fintech en América Latina, con cientos de nuevos participantes que ofrecen servicios financieros innovadores. A pesar de esta creciente competencia, los bancos tradicionales tienen una oportunidad significativa para incorporar la tecnología en su estrategia y llegar a nuevos grupos demográficos, reconectando con sus clientes.
Vincent Chamasrour, Director de Valor para el Cliente de Temenos, destaca el rápido crecimiento del sector fintech en México desde la introducción de una ley pionera en tecnología financiera en 2018. En 2023, el país cuenta con 650 empresas de tecnología financiera, un aumento del 26% respecto al año anterior». Se proyecta que este crecimiento continúe, anticipando que el número de usuarios fintech alcanzará los 90 millones en 2027.
El notable éxito de Spin, la tarjeta de pagos y servicios de la cadena Oxxo que utilizó su amplia red de 20 mil tiendas de conveniencia para brindar servicios de banca digital a 4.3 millones de usuarios activos en solo nueve meses, es uno de los ejemplos más destacados de la innovación que transforma el mercado. Al mismo tiempo, los neo bancos exclusivamente digitales están teniendo un impacto significativo, con Nubank de Brasil atrayendo a 4 millones de clientes mexicanos en poco más de seis meses. Las fintech ahora incluso se están apoderando de los bancos, por ejemplo, con la reciente adquisición de ABC Capital por parte de Ualá, la compra de Finterra por parte de Credijusto o el reciente acuerdo de compra de Banco Autofin México por parte de Kapital.
En respuesta, los bancos tradicionales mexicanos están contraatacando, y varios lanzarán bancos exclusivamente digitales en los próximos meses. Entre los que ya cuentan con la aprobación de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) se encuentran Santander, con Openbank; Banorte, con Bineo, y Banregio, que apuesta por Hey. Los tres tendrán un pleno arranque de operaciones en 2024.
Simultáneamente, algunos bancos están aprovechando las API abiertas para colaborar con fintechs, ofreciendo soluciones de banca como servicio (BaaS). Un ejemplo es la colaboración de Banorte con Rappi para lanzar la tarjeta de crédito RappiCard Visa. Esto refleja una tendencia regional, donde el 48% de los bancos en América Latina, superando el promedio mundial del 38%, espera que su modelo de negocio evolucione hacia un ecosistema digital en los próximos 12 a 24 meses, según una reciente encuesta de Economist Impact para Temenos.
«Los servicios de banca digital lanzados por los actores tradicionales ya han demostrado ser exitosos en otras partes de América Latina», explica Vincent, destacando el Banco de la Nación en Perú, que utilizó Temenos Banking Cloud para abrir más de dos millones de nuevas cuentas digitales en seis semanas y redujo el tiempo para activar una cuenta a menos de 5 minutos. Del mismo modo, en República Dominicana, Grupo Popular lanzó este año el primer banco digital del país, Qik Banco Digital Dominicano. Con acceso instantáneo a servicios bancarios empaquetados a través de software como servicio (SaaS), Qik ha podido lanzar rápidamente productos innovadores, como préstamos digitales, y escalar de forma elástica según la demanda.
“Con una gran población no bancarizada en México, los bancos tienen una oportunidad significativa para proporcionar servicios digitales y aumentar la inclusión financiera, especialmente con el creciente acceso a teléfonos inteligentes”, apunta el ejecutivo. También, destaca que de acuerdo con el Banco Mundial, solo el 37% de la población tenía una cuenta bancaria en 2021 y solo el 32% había realizado o recibido pagos digitales. Vincent también destaca una investigación de Rapyd que muestra que el 65% de los clientes bancarios mexicanos están abiertos a cambiar de su banco tradicional a digital, con la velocidad y la disponibilidad 24/7 entre las razones clave para ello.
“En este contexto, la transformación digital se convierte en un imperativo para los bancos mexicanos que buscan competir en el sector financiero moderno. La adopción de tecnología, bases avanzadas de APIs abiertas, nube y SaaS son fundamentales para diseñar, distribuir y gestionar la nueva generación de servicios bancarios a escala”, concluye el ejecutivo.