
Ecatepec, Estado de México. El hallazgo de un C4 clandestino en la zona de Santa Cruz Venta de Carpio, que presuntamente operaba desde 2024 interfiriendo con cámaras del sistema municipal de videovigilancia, ha abierto un nuevo frente de cuestionamientos políticos en Ecatepec, particularmente hacia la presidenta municipal, Azucena Cisneros.
Durante la conferencia matutina del 16 de enero, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reconoció la gravedad del caso, y subrayó que la investigación corresponde a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México y a la Secretaría de Marina. “Cuando haya resultados formales, se informará públicamente”, fue el mensaje central desde el ámbito federal.
Autoridades estatales confirmaron el aseguramiento de un centro de monitoreo irregular en Venta de Carpio, que presuntamente replicaba la señal del C4 municipal. En la misma línea de investigación fueron inhabilitadas cerca de 700 cámaras “parásito” en Ecatepec y Naucalpan, vinculadas a sistemas de vigilancia no autorizados.
El caso ha generado inquietud ciudadana por la posible vulneración del sistema de seguridad pública y por la eventual participación de actores políticos o exfuncionarios en la instalación y operación de dicho centro.
administración de Azucena Cisneros informó en su momento que fue el propio gobierno municipal quien presentó la denuncia penal que derivó en el cateo del inmueble, sin embargo después de la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum,, el gobierno de Azucena Cisneros ha actuado como si ya el caso fuera archivado, en donde se presume posible complicidad de la actual presidenta municipal con el ex alcalde Fernando Vilchis
Sin embargo, críticos locales señalan que, tras los anuncios iniciales, no se ha informado con mayor detalle sobre avances, responsabilidades administrativas o posibles sanciones derivadas del caso. La falta de reportes públicos periódicos ha alimentado cuestionamientos sobre la profundidad de la revisión interna y la voluntad política para deslindar responsabilidades.
Diversos sectores han pedido que se informe si es cierto que el gobierno de Azucena Cisneros ha decidido dejar fuera de las investigaciones en curso relacionadas con la administración anterior encabezada por el hoy diputado federal Fernando Vilchis.
Hasta el momento, no se ha confirmado formalmente ninguna imputación en su contra en relación con el C4 clandestino.
Pese a la gravedad de tener un centro de espionaje operando bajo sus narices, la inacción que ya se presenta en el palacio municipal sugiere que en Ecatepec la lealtad partidista pesa más que la seguridad ciudadana. Al final, todo apunta a que la administración de Azucena Cisneros aplicará la vieja máxima de que ‘simio no mata simio’; en lo que parece a todas luces un pacto de impunidad donde los actores cambian de silla, pero se cubren con la misma sábana para evitar que el hilo de la corrupción alcance a los suyos.