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A mi modo de ver, la negra geopolítica internacional no presagia mejoría, más bien al contrario, pues la ley de la entropía demuestra la progresión del desorden; y, claro, el corrupto reino español no es ninguna excepción. Por eso mi pesimismo, pues no creo que las crisis sean oportunidades, esa es una frase engañosa de los programas autoayuda.
La actual corrupción española nos confirma que todo sigue igual, que esa forma de proceder es consustancial, al formar parte de su ADN; y nos muestra su gran fragilidad.
El cantautor Raimon (Ramón Pelegero Sanchis) lo expresó muy bien, en su canción de 1970 ‘Quan creus que ja s’acaba’:
Cuando crees que ya se acaba,
vuelve a empezar,
y vuelve el tiempo de los monstruos
que no están muertos
-y el silencio hace nido en la vida,
hace nido en las cosas-,
cuando crees que ja se acaba,
vuelve a empezar.
Quizás una noche
el ascensor que siempre sube
se parará en tu piso,
y tu y yo deberemos abrir,
y yo y tu, impotentes frente a la noche
-deberemos abrir-:
esta espera, odiada noche.
Deberemos abrir y no lo puedes decir:
cuando crees que ya se acaba,
vuelve a empezar.
Raimon escribió esta canción en pleno franquismo, pues el dictador y asesino todavía vivía, pero sigue teniendo plena vigencia, pues la represión, la infrafinanciación catalana, la persecución de nuestra lengua y, en especial, su aceite engrasador de su sistema, que es la corrupción, como vemos, siguen tal cual desde 1939, mejor dicho, desde 1714.
La fragilidad del reino español la explica muy bien Vicent Partal en su editorial de Vilaweb, al apuntar el siguiente ejemplo, que:
‘(…) La maniobra es de manual. Trasparente. El PSOE se aprovecha en este caso de una más de las anomalías democráticas que refuerzan el régimen español. La anomalía es que en España una moción de censura no requiere tan solo -como en los países democráticos normales- una votación negativa contra el gobierno, que lleva a unas elecciones. En España -siempre con la intención evidente de dificultar el ejercicio de la democracia- la moción de censura reclama que los partidos, además, se deban poner de acuerdo en un candidato alternativo, cosa que en las circunstancias actuales es muy difícil, por no decir imposible.
Y visto esto, el PSOE se aprovecha parapetándose detrás de los partidos que le dieron soporte a la investidura y que ahora no tienen ningún remedio más que aguantar un partido corrupto hasta el tuétano (…)’.
(Vilaweb, 18 de junio)
Pero, equivocadamente, yo he apuntado que eso es una muestra de fragilidad del reino español, cuando la realidad nos evidencia que es parte de su fortaleza, de su acorazamiento, pues sabemos que no se puede quebrar, romper. Ya que el PSOE, al ser parte del sistema, nunca ha efectuado ningún paso para liquidar el franquismo.
Y así, vemos que ayer Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y presidente de la conferencia episcopal española, también hizo un comunicado llamando al adelanto de las elecciones. Y esa alineación con el PP y Vox, es otra confirmación de que la iglesia católica no sabe / quiere aplicar la observación de ‘dar al césar lo que es del césar y a Dios, lo que es de Dios’ (Mc. 12, 17)
Y si bien la fragilidad se define como un deterioro progresivo relacionado con el paso de los años; y, en ese sentido, se puede considerar esa fragilidad en el reino español, de cada vez más podrido; paradójicamente, no le hace más vulnerable, ya que la UE no cumple con las exigencias y expectativas que habíamos puesto. Y la realidad nos demuestra que sólo es un club de mercaderes, en el peor sentido del término. Y la curia vaticana también sigue esa línea, al no descalificar al citado arzobispo.
Un refrán popular español dice que ‘a mal tiempo, buena cara’, pero eso es puro conformismo, la muestra del conservadorismo que llevamos inoculado desde hace tantas décadas.
Y quizás por mi pesimismo, agudizado últimamente, no veo soluciones ni alternativas, pues los partidos que, teóricamente, deberían actuar como oposición al sistema, se limitan a infantiles escenificaciones de marketing, como, por ejemplo, reuniéndose en la Moncloa con Pedro Sánchez, pero Junts (Jordi Turull y Miriam Nogueras) posando con unas caras serias; y, peor todavía ERC, que se reunió, pero con la condición de que no se hiciera ninguna fotografía del encuentro, creyendo que esa foto perjudicaba al partido; pero, claro, eso no es más que una muestra de otro nuevo engaño a la ciudadanía, pues nos tratan como verdaderos imbéciles. El BNG y Podemos se negaron a asistir a la reunión, y eso es más coherente.
En definitiva, que el corrupto reino español, mal que nos pese, sigue teniendo una salud de hierro, pues Pedro Sánchez, Salvador Illa y Jaume Collboni fueron investidos gracias a unos acuerdos y promesas, así como a la traición de ERC (investidura de Illa) y de los Comunes (investidura de Collboni); acuerdos que ahora se constata que no se cumplirán, pero ellos seguirán en sus poltronas.
Quizás Sánchez, en este momento, cuelga más de un hilo, pero justo ahora, a las puertas del verano y de las vacaciones, saben que la ciudadanía se desconectará de todo, y, en setiembre, nadie se acordará. Volverá el fútbol, la Diada, el curso escolar, en definitiva, la rutina, y esos tres nefastos personajes seguirán calentando sus poltronas.
Por todo eso, los independentistas catalanes deberíamos tener presente que será el final de nuestro embate solo si decidimos abandonarlo, pues:
‘La victoria más difícil es la victoria sobre uno mismo’ (Aristóteles, 384 a.C. – 322 a.C.)
‘Es sencillo hacer que las cosas sean complicadas, pero es difícil hacer que sean sencillas’ (Friedrich Wilhelm Nietzsche, 1844 – 1900)
‘La peor lucha es la que no se hace’ (Karl Marx, 1818 – 1883)