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Destaca IMSS Estado de México Oriente importancia de la nutrición en el primer año de vida

  • Señala que la lactancia materna fortalece el sistema inmunológico del bebé.
  • Advierte que una alimentación inadecuada puede afectar el desarrollo físico y cognitivo.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Estado de México Oriente resalta la importancia de una adecuada nutrición durante el primer año de vida, al señalar que este periodo es clave para el desarrollo inmunológico, físico y cognitivo, informó la nutricionista y dietista Fabiola Rosas Viveros, adscrita al Hospital General Regional (HGR) No.72.

Explicó que la leche materna es considerada la primera vacuna del bebé debido a su aporte de anticuerpos que lo protegen contra infecciones. Añadió que también fortalece el vínculo afectivo y brinda seguridad, además de adaptarse a las necesidades del infante al aportar vitaminas (A, D, E, K), minerales, proteínas y agua, sin costo para la familia.

La especialista recomendó que la lactancia materna sea exclusiva hasta los 6 meses de edad y, posteriormente, iniciar la alimentación complementaria con la introducción progresiva de alimentos sólidos, sin suspender la lactancia. Precisó que una dieta sin productos de origen animal no es adecuada para el menor.

  • 6 a 7 meses: verduras cocidas (chayote, calabaza), frutas sin cáscara ni semilla, cereales como arroz y avena, así como carnes en consistencia de papilla.
  • 7 a 8 meses: incorporación de leguminosas como frijoles, lentejas y garbanzos.
  • 8 a 12 meses: inclusión de derivados lácteos, huevo o pescado cocido, con precaución en caso de antecedentes de alergias.

Añadió que una mala alimentación en esta etapa puede ocasionar desnutrición, deshidratación, alteraciones en la piel y retraso en el desarrollo cognitivo. Por ello, exhortó a madres y padres a estar atentos a señales de alerta como pérdida de peso, falta de crecimiento, disminución del apetito, irritabilidad, cansancio extremo, piel seca y cambios en el patrón de evacuación.

Rosas Viveros señaló que una alimentación adecuada durante el primer año de vida, así como la correcta preparación e higiene de los alimentos, son fundamentales para un desarrollo saludable. 

Añadió que las comidas en esta etapa deben ser libres de sal, azúcares y especias, y subrayó que estos cuidados contribuyen a una mejor calidad de vida a largo plazo, por lo que el Instituto promueve la orientación nutricional desde las unidades médicas.