CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Un alcalde de una localidad del centro de México y un expresidente municipal fueron arrestados el miércoles en un golpe a las redes de corrupción que operan en los gobiernos estatales.
Las detenciones se produjeron mientras continúa la controversia luego de que Estados Unidos acusó al gobernador de Sinaloa y a otros nueve funcionarios activos y retirados de narcotráfico y de recibir sobornos del Cártel de Sinaloa.
El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, anunció en su cuenta de X la detención en el estado central de Morelos del alcalde del municipio de Atlatlahucan, Agustín “N”, y del expresidente municipal de Yecapixtla, Irving “N”, en el marco de la llamada “Operación Enjambre” que activó el gobierno hace casi dos años y que implicó el arresto de más de una veintena de funcionarios vinculados con presuntos hechos de corrupción, extorsión y homicidio.
García Harfuch no mencionó los delitos por los que fueron detenidos los dos funcionarios y sólo indicó que está pendiente de ejecución una orden de aprehensión contra Jesús “N”, alcalde del municipio Cuautla en Morelos.
En el marco de la Estrategia Nacional contra la Extorsión y como parte de la continuidad de la Operación Enjambre, en Morelos, elementos de @FGRMexico @SSPCMexico y @GN_MEXICO_, con información del Centro Nacional de Inteligencia, cumplimentaron
— Omar H Garcia Harfuch (@OHarfuch) May 20, 2026
4 órdenes de aprehensión… pic.twitter.com/PG6fxbeKRa
Hace tres meses fue arrestado en el estado occidental de Jalisco el alcalde de la localidad turística de Tequila, Diego Rivera Navarro, junto con los directores de Seguridad, Catastro y Obras Públicas tras denuncias de ciudadanos.
Rivera Navarro, que pertenece al partido oficialista Morena, era investigado desde hace varios meses por presuntos hechos de extorsión tras ser denunciado por una empresa tequilera de elevar de manera exorbitante un impuesto.
A fines de abril la fiscalía de Nueva York acusó de narcotráfico y tenencia ilícita de armas al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, al alcalde de la capital del Sinaloa, Juan de Dios Gámez, y a otros ocho funcionarios activos y retirados.
Rocha y Gámez —ambos de Morena— se separaron temporalmente de sus cargos para facilitar la investigación que abrió la Fiscalía General sobre el caso mientras los exsecretarios de Seguridad y Finanzas del gobierno de Sinaloa, Gerardo Mérida y Enrique Díaz, se entregaron la semana pasada a las autoridades estadounidenses.
El proceso contra Rocha y otros miembros de Morena ha golpeado a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien declaró que su gobierno no protegerá a nadie si comete un delito, pero a su vez pidió a Estados Unidos que presente pruebas contra los funcionarios de Sinaloa.