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Devastatio

Amadeo Palliser Cifuentes
amadeopalliser@gmail.com

El término latino ‘devastatio’ significa ‘acción y efecto de destruir totalmente un territorio’, y, según los historiadores, ‘toda guerra lleva consigo ruinas y estrago involuntario, si puede decirse así, pero una guerra de devastación a sangre y fuego indica una voluntad anterior, un sistema cruel y preconcebido. En la antigüedad, la devastación era casi un principio táctico’; ahora bien, viendo lo que está pasando en Gaza, Ucrania, Siria, R. D. Congo, Yemen, etc., nos demuestra que nuestra civilización no ha avanzado en absoluto. Ahora bien, la ‘devastatio’, a mi modo de ver, puede ejecutarse de forma disimulada (que no pasiva), por ejemplo, no invirtiendo en Catalunya, y así tenemos unas catastróficas infraestructuras y, también, todos los servicios públicos, conformando una crisis multiorgánica, como la denominó Marc Vidal, en un comentario en X. Y sobre todo ello, va el presente escrito.

Según el diccionario de la RAE, ‘la acción y efecto de devastar comporta destrucción, asolamiento, arrasamiento, desastre, estrago, ruina y vandalismo, en definitiva, un estado irrecuperable’.

Ayer, acabé de leer el tercer volumen de la historia de Julio César, titulado ‘Els tres mons’ (Los tres mundos), de Santiago Posteguillo (Penguin Random House Grupo Editorial, primera edición, oct. 2025), en la que se narra la conquista de la Galia; y, únicamente, en una de las grandes guerras, en concreto contra una tribu germánica del norte del río Rin (Ren), el proconsul ordenó la ‘devastatio’, para vengar la aniquilación de una legión y media, y la muerte de dos ‘legatus’.     

Y pasados varios siglos, es sabido que las actuaciones de Trump y Putin, son claros ejemplos de ‘devastatio’ en Gaza y Ucrania, confirmándonos que seguimos con las mismas lacras.

Zaida Cantera, exmilitar, exvicepresidenta de la asamblea parlamentaria de la OTAN, en su cuenta de X, expresó ayer:

‘Lo que no se está viendo del ICE: 1. Están robando todo lo que tienen de valor las personas a las que detienen y se lo quedan como botín. 2. Están destruyendo la documentación que les presentan para así justificar que están indocumentados. 3. Hay muchísimos desaparecidos. Nazis’. 

Y, como he dicho, el reino español sigue aplicando la norma del conde-duque de Olivares (Gaspar de Guzmán Pimentel, 1587 – 1645): ‘que surja el efecto, sin que se note el cuidado’, si bien, últimamente, ya les es igual que se note el cuidado, como vemos por la persistente castellanización, la uniformización lingüística, cultural, si bien, reprimiendo económica y fiscalmente a Catalunya (a estos efectos no vale la uniformización, está claro), en beneficio de Madrid, como expresó, muy acertadamente, Óscar Pazos Rodríguez, en su ensayo titulado ‘Madrid es una isla: el estado contra la ciudadanía’ (edit. Los libros del Lince, 2013), en el que expuso que:

‘(…) somos súbditos de una capital ególatra, y eso tiene enormes costes políticos y económicos para todos los españoles (…) y ese fenómeno comenzó con Felipe II, el rey absoluto que se encerró en su poder. Y ahí seguimos: el poder de España se recluye, no rinde cuentas ni da explicaciones. Y utiliza los recursos, como lo hacía la corte, para su provecho. Y manipula lo que puede a los medios a través de concesiones.

(…) La depredación de la guerra (1936-1939) se mantuvo en la postguerra. Fue una nacionalización económica promovida por los vencedores. En 1950, Madrid era la única de las actuales comunidades autónomas que superaba los niveles de preguerra en PIB y renta familiar.

(…) La democracia trajo privatizaciones, cambiaron a los grupos y personas que dirigían las empresas por otros, pero Madrid no abandonó la política intervencionista y clientelas heredada y controlada a través de todos los organismos dependientes (patronales, colegios empresariales, asociaciones judiciales, fundaciones …); así ejerce la soberanía nacional a espaldas de los españoles y se reparten los beneficios.

(…) Tras retirarse de la carrera político – funcionarial, pasan a ocupar puestos clave en las grandes empresas y los lobbies político – empresariales que administraron o contrataron durante su etapa funcionarial.

(…) Así, Madrid es la ciudad más rica de España, en PIB y en renta per cápita, porque su negocio es el poder y quien está arrimado a él saca tajada, es el beneficio de la capital (…)’

Y todo sigue igual, como explica hoy la jurista, lingüista y traductora Christelle Dauvergue, en su cuenta de X:

‘Toda la farsa del Corredor Mediterráneo en España se ilustra en una frase: (nota de prensa del ministerio, del 2 de enero): ‘Rama litoral del Corredor Mediterráneo’. España es el único país con una doble ruta: una radial hacia Madrid, del todo completada, y una costera -la de verdad- inacabada, incompleta y abandonada’.

Ayer tuvimos la desagradable visita de Felipe VI, para presidir la entrega de los despachos de los nuevos jueces y, ante la plana mayor judicial, y de Albert Dalmau (en función de presidente interino) y de los españolísimos consellers Ramón Espadaler y Núria Parlon, y … también, de los nefastos e inmorales jueces Manuel Marchena Gómez, Andrés Martínez Arrieta y Antonio Del Moral, así como del despreciable coronel de la guardia incivil, Daniel Baena (alias Tácito), Isabel Perelló, la presidenta del consejo general del poder judicial, tras alabar a la monarquía española por estar siempre con los jueces y, por otra parte, cargar contra el gobierno español (representado por el ministro de justicia, Félix Bolaños) criticando la reforma judicial en marcha, sus injerencias y presiones, se atrevió a decir, sin tapujos, ni la menor vergüenza, que: ‘los jueces garantizan la tutela de los derechos de los ciudadanos que las leyes proclaman (…) ya que los jueces no son actores políticos, sino los últimos garantes de la legalidad y de los derechos de los ciudadanos’.

Nada nuevo bajo el sol, ‘Nihil novum sub sole’:

‘Vanidad de vanidades, todo es vanidad. ¿Qué ventaja saca el hombre de todas las penalidades que se dan bajo el sol? Una generación va, otra viene, y la tierra jamás cambia. El sol sale, el sol se pone; y vuelve pronto a su lugar para volver a salir. Sopla el viento hacia el sur y gira hacia el norte; luego vuelve a girar, y no deja de girar. Todos los ríos van al mar, y el mar nunca se llena; y vuelven los ríos a su origen para recorrer el mismo camino. No hay nadie capaz de expresar cuánto aburren las cosas; nadie ve ni oye lo suficiente como para quedar satisfecho. Lo que ha sucedido, vuelve a suceder; y lo que antes se ha hecho es lo que se hará. No hay nada nuevo bajo el sol. Si hay alguien que dice: ¡Esto es algo nuevo!, esto ya existía siglos antes de nosotros’.

(Libro del Eclesiastés, 1:2-10)

Asimismo, el ‘rey’ tras el mencionado acto judicial, se traslado a Sant Boi del Llobregat (localidad próxima a Barcelona), para anunciar el ganador de una de las categorías (la social) del premio princesa de Girona, que fue Hatim Azahry, por su labor de integración de los jóvenes inmigrantes (a los que, erróneamente, se les consideró ‘nuevos catalanes’, siguiendo con la confusión iniciada por Francesc Candel, y criticada, acertadamente, por Manuel de Pedrolo, como he explicado en diferentes escritos). 

Pues bien, que Felipe VI, tras ser considerado ‘persona non grata’ en Girona, desde el 2017, no ha vuelto a la ciudad, para esos actos.

Y si los independentistas catalanes tuviéramos el valor e interés de presionar a los diferentes políticos (independentistas y dependentistas -unionistas españolistas-) para seguir el ejemplo de los diferentes alcaldes de Girona, que, desde el 2017 se están manteniendo firmes, otro gallo cantaría a los Borbones, y, también, a los diferentes políticos españoles (PP/PSOE o PSOE/PP, es decir, al PPSOE), pues no son dos caras de la misma moneda, son la misma cara de la moneda borbónica, ya que ante los temas de ‘estado’, no presentan diferencia alguna.

Y Pedro Sánchez, por más gestos y planteamientos variopintos que haga estos días, seguirá como la gallina Mike, que vivió 18 meses descabezada, por sus dueños, Lloyd y Clara Olsen, en 1945, en una granja de Colorado (EUA), que ya expliqué hace meses. 

Es sabido que Pedro Sánchez no ha querido desmontar las diferentes estructuras de estado dentro del estado, por ejemplo, la militar, la judicial, la policial, la mediática, la bancaria, etc., y así, hasta la Renfe, Adif y el sindicato de maquinistas de Renfe, que son y actúan como verdaderos núcleos de poder. 

Podría discutirse si no ha querido o no ha podido, pero esa duda está fuera de lugar, ya que los nombramientos de los ministros de defensa y de interior a Margarita Robles y a Fernando Grande-Marlaska, ya fue una clara muestra de su sumisión al sistema, para garantizar que los pilares básicos no se pondrían en peligro. 

Solo hace falta ver sus ejemplos de insumisión, tomando el caso de los 34.000 documentos robados en Catalunya, tras la guerra (a los que me referí hace unos días), y que siguen en Salamanca, a pesar de que el consejo de ministros hace 20 años que aprobó su devolución. Pero, esos ministros, como los jueces, incumplen las decisiones y las leyes, y lo hacen impunemente, y no pasa nada, pues Pedro Sánchez tiene unas tragaderas impresionantes, ante los verdaderos poderes del estado. Y, evidentemente, la responsabilidad es de Pedro Sánchez respecto a la insubordinación de esos ministros (el poder judicial es un gallinero aparte).

Y no pasa nada, hasta que pase y, entonces, cuando le den la estocada final y definitiva a Pedro Sánchez, como Julio Cesar, dirá ‘¡Et tu, Brute!’ (¿Tú también, Bruto?), ya que éste era su hijo adoptivo.

Y, en el interin, todo es desierto, pues ni siquiera tenemos un Bruce Springsteen, que se atreva a componer y cantar una letra como ‘Streets of Minneapolis’, que explica:

A través del hielo y el frío del invierno

por la avenida Nicollet

una ciudad en llamas enfrentó fuego y hielo

bajo las botas de un ocupante,

el ejército privado del rey Trump, del DHS.

Con armas colgadas del cinturón sobre los abrigos

llegó a Minneapolis para hacer cumplir la ley,

o eso dice su versión.

Contra el humo y las balas de goma,

a la primera luz del amanecer

los ciudadanos se alzaron por la justicia.

Sus voces resonaron en la noche

y hubo huellas sangrientas

donde la misericordia debería haber estado.

Y dos muertos, dejados a morir en calles cubiertas de nieve.

Alex Pretti y Renee Good.

Ah, nuestra Minneapolis, escucho tu voz

cantando a través de la niebla ensangrentada.

Tomaremos posición por esta tierra

y por el extranjero entre nosotros

aquí, en nuestro hogar, mataron y patrullaron

en el invierno de 2026

Recordaremos los nombres de quienes murieron

en las calles de Minneapolis.

Los federales de Trump golpearon

su rostro y su pecho

luego escuchamos los disparos

y Alex Pretti quedó tendido en la nieve, muerto.

Dijeron que fue defensa propia, señor

no crea lo que ven sus ojos.

Es nuestra sangre y nuestros huesos, y estos silbatos y teléfonos

contra las sucias mentiras de Miller Noem.

Ah, nuestra Minneapolis, escucho tu voz

llorando a través de la niebla ensangrentada

recordaremos los nombres de quienes murieron

en las calles de Minneapolis.

Ahora dicen que están aquí para hacer cumplir la ley

pero pisotean nuestros derechos

si tu piel es negra o morena, amigo mío

pueden interrogarte o deportarte en el acto

En nuestros cantos de ¡ICE fuera ya!

el corazón y el alma de nuestra ciudad persisten

entre cristales rotos y lágrimas de sangre

en las calles de Minneapolios

Ah, nuestra Minneapolis, escucho tu voz

cantando a través de la niebla ensangrentada

aquí, en nuestro hogar, mataron y patrullaron

en el invierno de 2026

Tomaremos posición por esta tierra

y por el extranjero entre nosotros

recordaremos los nombres de quienes murieron

en las calles de Minneapolis

¡ICE fuera!

¡ICE fuera!

¡ICE fuera!

¡ICE fuera!

¡ICE fuera!

En décadas pasadas tuvimos a Raimon, Lluís Llach, etc.; pero ahora no tenemos sus descendientes, al menos con su enorme relevancia, pues los medios de comunicación siguen capando (reprimiendo) todo lo que les molesta, y eso forma parte de su ‘devastatio’.

Y lo triste es que la ciudadanía, de forma mayoritaria, calle, asuma y comulgue con las ruedas de molino que nos impone el sistema español, mejor dicho: la lógica madrileña.