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El elefante catalán

Amadeo Palliser Cifuentes
amadeopalliser@gmail.com

En la presente campaña electoral para las elecciones generales, previstas para el próximo 23 de julio, el conflicto entre Catalunya y el reino español es un tema central, aunque en los debates efectuados aparezca de forma tangencial, pues los diferentes partidos unionistas que ostentan el poder actualmente (PSOE y Podemos) buscan que ahora, los catalanes, salvemos la ‘democracia española’, en peligro ante la pujanza de la extrema derecha (PP) y la extrema-extrema derecha (Vox).

Es curioso y vergonzante, que tras más de 300 años de represión (que continúa en la actualidad), esos partidos unionistas tengan la desfachatez de pedir nuestra ayuda. Y, también es curioso y vergonzante, que esos autodenominados partidos de izquierdas, como el PSOE y Sumar (los ex Podemos), consideren como demócrata sus opciones; y, por exclusión, las opciones de derechas, como antidemocráticas.

Es sabido que ni unos ni otros, nunca, y nunca es nunca, afrontarán el problema catalán, ni el vasco, con sincero interés de resolverlo. A todos ellos les va bien tenerlo congelado, para, de ese modo, ‘utilizarlo’ con fines electoralistas, loando las gestiones realizadas, como la ‘pacificación’ vendida por el PSOE, y la mano más dura, prometida por el PP.

Y también sabemos que las instituciones políticas europeas tampoco dedicarán ningún tipo de esfuerzo para solucionarlo, pues consideran que se trata de un asunto interno. Una buena prueba la tenemos en la reciente respuesta del parlamento europeo, ante las preguntas de nuestros eurodiputados, sobre la consideración efectuada por España tratando al movimiento independentista, como terroristas. La UE, por lo que ha respondido, no comparte esa clasificación, pero la asumen, ya que, en última instancia, corresponde al estado español esa determinación, por lo que, la europol, actuará en consecuencia. Así, los diferentes miembros de ese club de comerciantes, nunca se moverán, ya lo comenté en diferentes escritos, los estados se defienden entre ellos, y actúan movidos por el ‘hoy por mi, y mañana por ti’.

Hemos visto cómo los movimientos independentistas de Quebec y de Escocia, han sido minorizados por las diferentes fuerzas de los respectivos estados (Canadá y el Reino Unido), aplicando, a tal fin, todo tipo de argucias y persecuciones variopintas, para deslegitimarlos y desprestigiarlos. Y, claro, las correspondientes ciudadanías, se desmotivan y desmovilizan, pues es la comprensible consecuencia humana, ante las acciones manipuladoras y represivas de los poderosos estados.

Tampoco podemos confiar que los tribunales de justicia europea nos solucionen el problema, ya que están muy supeditados al parlamento de la UE, y limitados administrativamente, como el TGUE (tribunal general de justicia europea). Otra cosa muy diferente es el TJUE (tribunal de justicia de la UE) y los tribunales de los diferentes estados implicados, como, por ejemplo directo, el belga; pero sus decisiones nunca harán cambiar las decisiones políticas de la INjusticia española, como hemos visto en repetidas ocasiones.

Así, el conflicto catalán, sigue y seguirá siendo el gran elefante dentro de la habitación, que nadie ve ni quiere ver.

Hay un cuento de Elsa Bornemann, titulado ‘Un elefante ocupa mucho espacio’, (https://www.mendoza.edu.ar), que explica que el elefante del circo piensa en grande, mientras que los otros animales de ese mismo circo, piensa en función de sus cualidades y posibilidades; incluso el león, autoconsiderado el rey.

Aplicando ese cuento de forma metafórica, los independentistas deberíamos seguir el ejemplo del elefante, y pensar en grande, como hicimos el 1 de octubre del 2017, que votamos el referéndum 2,4 millones de ciudadanos, a pesar de la violencia estatal, por tierra, mar y aire.

Efectivamente, pensando en grande, considerando a la población como verdadera palanca de cambio, podremos conseguir nuestro objetivo: la independencia; pues, persistiendo con las manifestaciones masivas en las calles, afrontando todo tipo de agresiones, a la larga …, no habrá estado que pueda seguir ignorando el problema.

Pero en lugar de actuar así, los diferentes partidos autodenominados independentistas, siguen la estrategia del cuento oriental de ‘Los seis sabios ciegos y el elefante’:

‘Había una vez seis ancianos ciegos de gran saber, los cuáles jamás habían visto o conocido lo que era un elefante. Estos sabios, al no poder ver, usaban el tacto con el fin de conocer los objetos y seres del mundo.

Un día, y sabiendo que su rey tenía uno de esos animales en su poder, le pidieron, humildemente, poder conocerlo. El soberano aceptó y les llevó ante el animal, al cual los sabios se acercaron para reconocerlo.

El primero de los sabios tocó uno de los colmillos del ser, llegando a la conclusión de que un elefante era agudo y liso como una lanza. Otro tocó su cola, pensando que el elefante era como una cuerda. Otro llegó a la trompa del elefante, indicando que era como una serpiente. El cuarto tocó la rodilla del animal, indicando que más bien era como un árbol. Un quinto consideró que los demás se equivocaban, pues tocó la oreja del paquidermo y llegó a la conclusión de que el elefante es como un abanico. El último sabio tocó el lomo, indicando que el elefante era, realmente, como una pared fuerte y rugosa.

Los seis sabios empezaron a discutir y pelearse por ver quién tenía razón. Por ello, consultaron a otro sabio, el cual sí que gozaba del don de la vista, y tras consultarle, se dieron cuenta de que todos tenían parte de razón, al haber conocido solo parte de una misma realidad.

La moraleja de este cuento es que si todos trabajamos en grupo y nos escuchamos los unos a los otros, siempre podemos solucionar los problemas sin ninguna dificultad’.

(https://fundacionmornese.com)

Es evidente que los diferentes partidos independentistas actúan como esos sabios ciegos, pues cada uno ve una parte, la parte que les interesa, y desprecian la totalidad de las opiniones; y así nos va. Los intereses de esas empresas – maquinarias electorales para la obtención del máximo poder institucional, sólo ven eso, sus respectivas cuotas de poder.

De ese modo, sus estrategias son como la del asno, del siguiente cuento sufí:

‘El camello y el asno

Un camello y un asno caminaban juntos por un pedregoso camino. El camello se movía pausadamente, con pasos largos y seguros. El asno, en cambio, se movía con impaciencia, dando pasitos cortos y tropezándose continuamente. De reojo observaba al camello, que caminaba tranquilamente a su lado, y pensaba ¿por qué él no se tropezaba con las piedras ni se raspaba con las zarzas que bordean el camino? Y, claro, el asno tropezaba otra vez.

Tras haber caminado un buen rato, el asno se detuvo, miró el camello y le preguntó, ceñudo: ¿cómo es que yo estoy todo el tiempo haciéndome rasguños en las patas, a pesar de que miro cuidadosamente el suelo mientras camino, concentrándome en cada paso, mientras tú, que pareces ajeno a lo que te rodea, con tus ojos siempre fijos en el horizonte, mantienes un paso tan firme, rápido y ágil?

El camello sonrió a su amigo y le respondió: Querido asno, tu verdadero problema es que tus pasos son demasiado cortos y tu mirada demasiado fija en el suelo; y así, cuando ves un obstáculo ya es demasiado tarde para corregir tus movimientos. Piensas que la prisa es velocidad y no miras a tu alrededor ni evalúas lo que ves, porque, en el fondo, miras sin ver; y, además, piensas que ver cerca es lo mismo que ver lejos. Tú supones que yo atisbo el horizonte, cuando, en realidad, lo que hago es mirar hacia adelante para decidir qué hacer cuando lo lejano se convierta en cercano; también recuerdo lo que ha sucedido antes, aprendo de los errores y así no necesito estar todo el rato mirando hacia atrás, evitando tropezar una y otra vez. De este modo, lo que parece confuso o difícil se vuelve claro y fácil. Y el camino se hace más seguro, más fiable y tranquilo – el camello volvió la vista hacia el frente y reemprendió la marcha -. Y ahora, querido amigo, ¡adelante!’

(https://es.linkedin.com)

Me parece que la moraleja es muy interesante, para todos los partidos independentistas, que deberían dejar de mirar atrás (pero NO olvidar, NI perdonar), aprender de los errores, mirar hacia adelante, para decidir los siguientes pasos, cuando lo lejano (el futuro nuevo embate) sea próximo, pero, claro, todos unidos. Todos debemos anticipar los problemas y oportunidades, ser realistas y optimistas.

Debemos recodar el consejo del gato, en el cuento de ‘Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas’ (1865), de Charles Lutwidge Dogson (1832 – 1898), conocido por el seudónimo de Lewis Carrol: ‘si no sabes a dónde vas, cualquier camino te llevará allí’.

Pero así, NUNCA llegaremos a la INDEPENDENCIA, claro.

Debemos tener claro que la única meta es la INDEPENDENCIA, que no hay metas volantes que valgan ni justifiquen desvíos ni paradas. Que toda cuota de poder autonomista, en realidad, nos aleja de la meta definitiva.

Pido perdón al paciente lector, por el abuso desmedido de los cuentos, pero me parece que son pedagógicos, didácticos, para clarificar la actual situación en la que nos encontramos.