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El Estado de México, entre los menos afectados por los aranceles de Trump debido a su baja aportación al T-MEC

Ante la reciente imposición de aranceles por parte del expresidente Donald Trump a productos mexicanos, el Estado de México se perfila como una de las entidades menos afectadas por estas medidas. Esto se debe a su baja participación en el comercio exterior dentro del marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en contraste con estados como Nuevo León, Coahuila y Chihuahua, que encabezan las exportaciones nacionales.

Baja integración al comercio exterior

El Estado de México no se encuentra entre las entidades federativas con mayor aportación al comercio exterior bajo el T-MEC. Mientras estados del norte y Bajío han desarrollado economías altamente dependientes de las exportaciones, el Estado de México mantiene un enfoque mayoritario en el mercado interno. Su contribución específica al comercio exterior bajo el tratado es menor en comparación con otras regiones, lo que lo vuelve menos vulnerable ante políticas proteccionistas en Estados Unidos.

Pérdida de competitividad y bajo crecimiento

A pesar de ser una de las economías más grandes del país, el Estado de México ha mostrado una pérdida de competitividad en los últimos años. Datos oficiales indican que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) estatal en 2022 fue del 2.8%, por debajo del promedio nacional del 3.9%, lo que refleja un desempeño económico inferior en comparación con otras entidades.

Además, la entidad enfrenta un proceso de desindustrialización relativa, donde ha perdido peso en sectores manufactureros clave en favor de otros estados que han sabido atraer inversiones extranjeras con mejores incentivos y condiciones para la producción.

Problemas estructurales: infraestructura, movilidad y empleo

El Estado de México enfrenta serios problemas de infraestructura y movilidad que limitan su competitividad. La saturación del transporte, la falta de modernización de sus redes viales y los problemas de logística han restado atractivo a la entidad para nuevas inversiones industriales.

A esto se suma la mala calidad de los empleos generados en la región. Un alto porcentaje de la población económicamente activa trabaja en condiciones de informalidad, con bajos salarios y sin acceso a seguridad social, lo que limita el desarrollo económico y el bienestar de la población.

Informalidad laboral: un obstáculo para el crecimiento

Un factor clave que afecta la economía mexiquense es la alta informalidad laboral. Según datos recientes, el Estado de México se encuentra entre las entidades con mayor porcentaje de trabajadores en la economía informal, lo que impacta negativamente en la recaudación fiscal, la estabilidad laboral y el acceso a beneficios sociales. La falta de empleos formales bien remunerados sigue siendo uno de los principales desafíos económicos de la región.

Si bien el Estado de México se verá menos afectado por los aranceles impuestos a las exportaciones mexicanas, su economía enfrenta retos significativos que limitan su crecimiento y competitividad. La desindustrialización, el bajo crecimiento del PIB, los problemas de infraestructura y movilidad, la mala calidad del empleo y la alta informalidad laboral representan obstáculos estructurales que requieren atención urgente. Sin una estrategia integral para fortalecer su competitividad y atraer inversiones de mayor valor agregado, la entidad podría seguir rezagándose en el desarrollo económico nacional.