Gambito de rey
‘El gambito de rey es una apertura de ajedrez caracterizada por los movimientos 1.e4 e5 2.f4; en ese movimiento las blancas ofrecen un peón al adversario; el peón del flanco del rey. El ofrecimiento del peón se basa en la perspectiva de conseguir el dominio de las casillas centrales del tablero, y conseguir la iniciativa. (…)
En el ajedrez actual, en el que los sistemas han experimentado un gran desarrollo, es una apertura minoritaria y muy arriesgada, muy frecuente en el siglo XIX, y por eso es considerada el paradigma de la Escuela Romántica de Ajedrez, cuyos jugadores tenían un estilo de juego especialmente dinámico y agresivo.
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Todo y que las negras aceptan habitualmente el gambito de rey, también son populares dos métodos para rechazarlo: la defensa clásica y el contragambito de Falkbeer’.
(Wikipedia)
Gambito de dama (reina)
Estos meses ha tenido un gran éxito la serie ‘Gambito de dama’, (estrenada en Netflix el 23 de octubre 2020), que cuenta la historia de Beth Harmon (interpretada por Anya Taylor-Joy), una huérfana que empieza a jugar a ajedrez en el sótano de un orfanato y acaba siendo una solitaria gran campeona, acosada por las adicciones al alcohol y drogas. Serie de siete capítulos, basada en la novela ‘The Queens’s Gambit de Walter Tevis, dirigida por Scott Frank, ambientada en la década de 1960.
‘Gambito es una apertura de ajedrez en la cual se sacrifica material (normalmente un peón) para conseguir una ventaja. Es una apertura del juego de ajedrez en la que las blancas y las negras juegan 1.d4, d5 2.c4
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El gambito de dama (abreviado como QG, de Queen’s Gambit) es una de las aperturas más estudiadas. De hecho, después de estos movimientos existe un gran abanico de aperturas y variantes. Como en todos los gambitos, esta apertura se caracteriza por el ofrecimiento de un peón al adversario, con la finalidad de conseguir ventaja posicional.
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Si las negras no capturan el peón se abre el catálogo de los gambitos de dama rechazados (QGD, Queen’s Gambit Declined)
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Contragambito es el gambito de negra.
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A diferencia del gambito de rey, el de dama no es un gambito como tal, ya que las blancas, en el caso de que las negras capturen el peón (QGA, Queen’s Gambit Accepted), pueden recuperar fácilmente la igualdad numérica de piezas’.
(Wikipedia)
Efectuada esta introducción, voy a aterrizar en el estado español, en el que, como sabemos, el rey Juan Carlos I acaba de hacer un nuevo ‘gambito de rey’, pues ayer presentó a la agencia tributaria una declaración voluntaria por valor de 678.393,72 € para regularizar su situación, intentando saldar su deuda con hacienda, por el uso de tarjetas de crédito opacas que utilizaron él, su esposa y algunos nietos, durante los años 2016 y 2018.
‘Este pago supone la admisión de un fraude a las arcas públicas y el intento de frenar la investigación penal en marcha por posible delito fiscal.
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El pago efectuado a hacienda no incluye los fondos opacos situados en el extranjero que también investigan el tribunal supremo y, sobretodo, el fiscal suizo Yves Bertossa (…) por supuesta comisión por el AVE a la Meca.
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Y esto sería sólo una parte de una supuesta fortuna en el extranjero que el New York Times cuantificó, en 2014, en 1800 millones de dólares’.
(editorial del Ara, 10 dic. 2020)
Como he indicado al explicar el ‘gambito de rey’, esa apertura era frecuente en el siglo XIX, propia de jugadores dinámicos y agresivos, y ese ha sido el estilo de vida del rey emérito, pues su dinamismo lo hemos ido siguiendo, a pesar de la censura que rodeaba a su figura: pasando de jurar los principios fundamentales franquistas, hasta ponerse la careta de monarca democrático; sus cacerías, sus amantes, etc.
Que los borbones siguen teniendo un estilo y forma de vida anclados en siglos pasados, es bien conocido y, diría que, también, asumido por la ciudadanía.
Lo más grave es que el estado español no tenga los sistemas de control precisos, pues aquí no hay posibilidad de aplicar ni la defensa clásica ni el contragambito de Falkbeer, pues los diferentes poderes: ejecutivo, judicial y parlamentario, con todos sus subpoderes derivados han estado y están configurados por súbditos.
Aquí nunca sabremos ¿qué ‘favores’ pagaba el empresario mexicano Allen Sanginés-Krause?, ¿a cambio de qué?
Tampoco sabremos porqué cobraba comisiones multimillonarias por el AVE de la Meca, pues yo dudo de que ‘sólo’ sea por ‘mejorar’ la imagen de Arabia Saudí.
‘Una megaobra de 6700 millones de dólares de presupuesto (…) que se engrasó con distintas comisiones de cantidades enormes. Hay tres comisiones, de 100 millones de dólares, 120 millones de euros y 98 millones de euros (…) pagados por el reino de Arabia Saudí.
(…)
El caso es muy complicado y lo mejor es ir por fechas y retroceder más de una década. En 2006, Arabia Saudí tiene la imagen internacional por los suelos, pero España acude al rescate. El rey Juan Carlos, que siempre ha tenido una excelente relación con sus ‘primos’ del Golfo, media y abre puertas a un régimen en el que las mujeres no pueden ni conducir.
En el lavado de cara participa activamente el ejecutivo del socialista José Luis Rodríguez Zapatero. En 2007, por ejemplo, el consejo de ministros acuerda conceder el Toisón de Oro al rey de Arabia Saudí, Abdulá bin Abdelaziz.
El collar de oro compuesto de eslabones dobles en forma de B del que cuelga un carnero de oro. Representa el vellocino de la mitología griega y es la máxima distinción de la corona. A la muerte del condecorado, el collar vuelve a la casa real. No se hereda.
A ese acto le sigue un congreso interreligioso un año después donde el régimen de Riad se presenta como un país tolerante. España apoya aún hoy un polémico centro en Viena, auspiciado por los dos países.
Oficialmente, en esa época Arabia no había anunciado que quisiera construir un AVE en el desierto, un reto de la ingeniería. Pero ya había movimientos. El 13 de marzo de 2006, la iraní Shahpari Azzany Zanganeh, exmujer del magnate árabe Adnan Kashoggi, una habitual de la ‘jet set’ de Marbella, acudió a entrevistarse con el príncipe Bin Abdul Aziz, por entonces ministro de defensa. Zanganeh llevó en mano una carta en la que el rey Juan Carlos la ‘comisionaba para poder realizar gestiones’ ante él, y la que consideraba persona de confianza. La carta la resalta la fiscalía anticorrupción en sus investigaciones. Según un escrito posterior de Zanganeh, ella era ‘project developer’ del proyecto desde 2004, por lo que cobró 95,78 millones de euros (de los cuales 66,6 millones serían en euros y el resto en moneda saudí).
Un mes después de la entrega de la carta en mano cual embajadora oficiosa, Juan Carlos hizo una visita oficial a Arabia entre el 8 y el 10 de abril del 2006; fue acompañado de un importante grupo de empresas españolas, dos de las cuales, Indra y OHL, estarían años después en la obra del AVE a la Meca. También acudieron como consultoras Shahpari Azzany Zanganeh y Corinna Zu Sayn-Wittgestein, entonces, amante del monarca.
En 2008, Zanganeh firmó un primer acuerdo de colaboración con OHL. España tenía la ingeniería, el país estaba en pleno crecimiento económico, el monarca encabezaba las gestiones y tenía dos comisionistas para engrasar las relaciones. En medio de este clima, el 8 de agosto de 2008, el gobierno de Riad transfiere 100 millones de dólares (64 millones de euros al cambio de la época) a una cuenta del banco suizo Mirabaud. La titular del depósito era una sociedad instrumental panameña, Lucum Foundation, de la que eran beneficiarios Juan Carlos I y la familia real española.
(…)
Como en una maldición, las comisiones del AVE a la Meca, que un día engrasaron que los raíles entre la arena del desierto lleven el sello de España, se han vuelto contra sus perceptores. La exmujer de Khasoggi ha cobrado 34,8 millones de euros y 46,17 millones de reales saudíes (10,9 millones de euros al cambio actual), por lo que ha planteado un arbitraje en la Corte de París para cobrar la parte que le falta de los firmado. Juan Carlos, tras años de escándalos, fue repudiado por su hijo a raíz de la información de que había recibido 100 millones de Arabia en la fundación Lucum’
(Rafael Méndez y José María Olmo, El Confidencial, 10 junio 2020)
Es muy importante resaltar el tipo de amistades ‘peligrosas’ del rey emérito Juan Carlos I, pues:
‘Shahpari Zanganeh (Irán, 1964) fue la tercera mujer de Adnan Khashoggi, ya fallecido, el traficante de armas y amigo del rey emérito Juan Carlos I. Ella empezó a trabajar con Iberdrola en abril del 2004.
Adnan Khashoggi (1935-2017), empresario y traficante de armas saudí de ascendencia turca. (…) Tuvo implicación en la Irán-Contra y en los escándalos de la Lockheed. Considerado uno de los hombres más ricos del mundo en la década de 1980, estuvo en prisión por establecer negocios ilegales con el dictador filipino Ferdinand Marcos. Era tío de Dodi Al-Fayed (amante de Diana, la princesa de Gales, que falleció con ella, el 31 de agosto de 1997)’
(Wikipedia)
Khashoggi se había hecho famoso por poseer tres Boeing 747, el yate más grande del mundo, y por tener más de 20 mansiones de súper lujo repartidas por todo el mundo. Su matrimonio con Shahpari duró de 1991 al 2014.
Shahpari nació en Irán en el seno de una familia de clase alta muy bien relacionada. Su madre era una famosa cantante de ópera iraní llamada Pari Zanganeh (…) La mayoría de su familia fue objeto de persecución durante la Revolución de 1979, por lo que la mayor parte marcharon a Arabia Saudí’
De su amiga Corinna Larsen (Corinna zu Sayn-Wittgenstein) no es preciso explicar nada, pues es sobradamente conocida.
Viendo esas ‘amistades peligrosas’ y otras desconocidas, se entiende la pertinencia de la jugada del gambito de rey; pues eran el dinamismo, ya comentado, y la agresividad.
Que un rey, presuntamente democrático, tuviera amistades con traficantes de armas, con reyes dictadores, etc., muestran un perfil nada ético ni moral. En definitiva, un claro exponente de la dinastía borbónica.
Y aquí todos los gobiernos han sabido, conocido, tolerado, apoyado y ocultado esas relaciones; y, por lo tanto, todos, todos, son cómplices por acción u omisión.
Tener una dinastía con esos mimbres, no es nada ejemplar, y una muestra es su Toisón de Oro, su vellocino de oro, su carnero, que, como ya comenté en su momento, es un símbolo de grandeza, de poderío.
Vellocino de oro: Siendo el cordero símbolo de la inocencia y el oro de la máxima espiritualidad y de la glorificación, el toisón o vellocino de oro significa que aquello que buscaban los argonautas era la fuerza suprema del espíritu por la pureza del alma, la cualidad del medieval sir Galahad, el caballero del santo Graal. Es, por consiguiente, una de las modalidades más evolucionadas del símbolo general del tesoro’
(Juan-Eduardo Cirlot, ‘Diccionario de símbolos’ Nueva Editorial Labor, Barcelona, 1979)
‘En el siglo XV, el vellocino de oro fue elejido como símbolo de la Orden del Toisón de Oro, creada en 1430 por Felipe el Bueno, duque de Borgoña (…) En la actualidad subsiste aún hoy día dividida en dos ramas, cada una con su gran maestre: el rey de España y el jefe de la Casa de Habsburgo.’
(Wikipedia)
Como vemos, por el camino se ha perdido el simbolismo de la espiritualidad y de la pureza, pero se ha mantenido el símbolo de la riqueza; pues el poder que representa es el motor de todos los tiempos.
Aquí tenemos claros ejemplos de la venta del alma al diablo, por el oro, por el poder, y un par flagrante son los siguientes:
‘Fainé: la macrofusión ‘vertebra’ España:
El presidente de la Fundación bancaria La Caixa, Isidre Fainé, considera que la absorción de Bankia por parte de CaixaBank ‘ayuda a vertebrar España’. En unas declaraciones que publicó ayer El Mundo, Fainé afirmó que el hecho de que la sede social del banco esté en Valencia – CaixaBank la trasladó después del referéndum del 1 de octubre del 2017, también ayuda a la vertebración de España’.
(Ara, 10 de dic. 2020)
Todo se compra y se vende, los ideales quedan al margen, así es nuestra sociedad. Y Fainé y su equipo han traicionado el espíritu fundador de 1844 por Francesc Moragas i Barret y Lluís Ferrer-Vidal y Soler; creada como La Caixa de Barcelona como Caixa d’Estavis i Mont de Pietat de Barcelona’ (Caja de Ahorros y Monte de Piedad)
Fainé, en línea de José Ortega Gasset y su ‘España invertebrada’ (1921). UFFFF.
Otro ejemplo lo tenemos con el farisaico comportamiento de las UE, que, ayer se tradujo en tres muertos y 23 heridos, en un edificio okupado, mayoritariamente por subsaharauis, en el barrio del Gorg, en Badalona (Barcelona). Personas hacinadas, sin papeles legales culpa de la burocracia, que sobreviven vendiendo chatarra o con el top-manta; alguno de ellos llevaba más de 10 años viviendo en esa nave, que manifiestan que ‘antes muertos que volver a África (Gambia).
Evidentemente, el problema no tiene fácil solución, pero tampoco se ve ningún intento para solventarlo. Sin darles papeles, no pueden trabajar ni alquilar una vivienda. Y esto es vergonzoso. Pero, claro, ‘nuestro rey y nuestros gobiernos’ prefieren ‘negociar’ con países como Arabia Saudí, como hemos visto.
Y hoy, 10 de diciembre, es el día internacional de los derechos humanos, firmados ese día de 1948 en las Naciones Unidas. Pero todo queda en las fotos. Los políticos se harán fotos grandilocuentes y ‘bienintencionados’, pero no harán nada para solucionar el contexto que acaba en este tipo de desgracias, pues, electoralmente restan votos.
Nota final: ayer, en el corte diario de la avenida Meridiana de Barcelona, por la libertad de los presos políticos, tuvimos, asimismo la contramanifestación que he comentado repetidamente. Y, para mi sorpresa, no llevaban ninguna bandera ni pancarta; y, a mi modo de ver, fue una estrategia que siguieron tras la nefasta manifestación del día de la constitución (el pasado día 6), en la que abundaron banderas nazis, como ya expliqué. Pero eso no demuestra que desistan de ellas, más bien es su ‘gambito’, su nueva jugada, vistas las críticas. Pero, están y lo son, aunque se escondan, por intereses puntuales.
Por cierto, el dispositivo policial, muy abundante, permitió que ambas manifestaciones se desarrollaran ‘pacíficamente’; lo que es de agradecer.
Amadeo Palliser Cifuentes