CDMX, México a 20 de febrero de 2026. – El cuidado de la columna vertebral no debe limitarse al tratamiento de lesiones, comienza con la prevención diaria; a través del control del peso, una dieta balanceada, la actividad física a través de ejercicios correspondientes a la edad y a la complexión de cada individuo y a sus posibilidades, juegan un papel fundamental para mantener una espalda sana y funcional a lo largo del tiempo. Desde el punto de vista profesional, educar al ser humano desde temprana edad permite evitar daños irreversibles en la columna a lo largo del tiempo.
Alarmantes factores de riesgo
Uno de los principales problemas actuales es el sobrepeso. Especialistas señalan que este no solo afecta a la columna vertebral, sino también a otras articulaciones como rodillas y caderas. Por ello, mantener un peso adecuado mediante ejercicio y hábitos saludables resulta clave para reducir el riesgo de lesiones.
La alimentación también juega un papel fundamental. El Dr. Agustin Caldera especialista en neurocirugía alerta sobre ciertas tendencias nutricionales: “La falta de proteínas, calcio y minerales esenciales, así como el exceso de café, tabaco y una vida sedentaria, pueden provocar descalcificación y debilidad estructural en la columna.” describió.
- La osteoporosis es una condición que se caracteriza por la disminución de la fortaleza del hueso. Su presencia puede deberse a la edad, la menopausia, la vida sedentaria o una dieta pobre en calcio y minerales.
- En México, la prevalencia de la osteoporosis en mujeres y hombres mayores de 50 años es del 17% y 9% en columna lumbar, y de 16 y 6% en cadera, respectivamente.
- Las fracturas vertebrales por osteoporosis son muy frecuentes en las personas de la tercera edad. Del 12% al 20% de las personas que sufren una fractura de cadera mueren en el primer año, de los sobrevivientes, la mitad queda con discapacidad parcial y el 10% con discapacidad total.
Opciones de tratamientos ante una lesión de columna
Cuando una lesión aparece, el tratamiento suele ser conservador en la mayoría de los casos. Medicamentos, higiene básica y terapia física conforman los tres pilares principales, aplicados en más del 90% de los pacientes. Solo un porcentaje reducido requiere cirugía, la cual hoy en día ofrece un pronóstico favorable gracias a los avances tecnológicos y a la experiencia médica.
Para el pequeño porcentaje que requiere intervención quirúrgica, la tecnología ha transformado los resultados. Gracias al uso de microscopios, endoscopios, navegadores y cirugía de mínima invasión, los procedimientos realizados por manos de expertos cuentan hoy con una tasa de éxito favorable.
«Actualmente, la cirugía de columna en manos experimentadas y con la tecnología adecuada tiene un pronóstico bastante bueno», concluyó el neurocirujano, haciendo un llamado a la prevención como la mejor herramienta para evitar llegar al quirófano.
En este sentido, mantener una cultura de prevención es responsabilidad de todos; individuos, familias y profesionales de la salud. Cuidar la columna vertebral desde las infancias, no solo mejora la calidad de vida, sino que reduce de manera significativa el riesgo de complicaciones futuras, reafirmando que una espalda sana es sinónimo de una calidad de vida óptima.