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El maniqueísmo español con su ‘Barrabás’ y su ‘Grande y Felicísima Armada Invencible’

Amadeo Palliser Cifuentes    amadeopalliser@gmail.com

‘El mazdeísmo (deriva del término mazdayasna: Ahura Mazda y ‘yasna’, devoción), religión persa, que se basaba en el dualismo, religión impulsada y reformada por Zoroastro (Zarathustra) hacia el siglo VI a. C., establece un principio divino del bien, Ormuz o Ahura Mazda, y otro del mal, Ahrimán’.

‘El maniqueísmo es el nombre que recibe la religión universalista fundada por el sabio persa Mani (o Manes) (c. 215-276), Babilonia, quien decía ser el último de los profetas enviados por Dios a la humanidad, siguiendo a Zoroastro (Zarathustra), Buda y Jesús.

(…)

Se concibe como la religión definitiva, por cuanto pretende completar e invalidar a todas las demás.

(…)

No es reductible a una concepción dualista de la divinidad y el cosmos, ni es definible como gnosticismo, si bien, para otros, es esencialmente gnóstico y dualista.

(…)

La comunidad maniquea se dividía en dos grupos:

·       Los elegidos, en latín ‘electi’, pasaban su tiempo en oración, practicaban el celibato y eran vegetarianos. Tras su muerte, según la teología maniquea, los elegidos alcanzaban el Reino de la Luz.

·       Los oyentes, en latín ‘auditores’, debían servir a los elegidos, podían contraer matrimonio (aunque les estaba desaconsejado tener hijos) y practicaban el ayuno todas las semanas. A su muerte, esperaban reencarnarse en elegidos.

Respecto a su doctrina, los maniqueos, a semejanza de los gnósticos, mandeos y mazdeístas, eran dualistas: creían que había una eterna lucha entre dos principios opuestos e irreductibles, el Bien y el Mal, que eran asociados a la Luz (Zurván) y las Tinieblas (Ahrimán).

(…)

En la práctica, el maniqueísmo niega la responsabilidad humana por los males cometidos porque cree que no son producto de la libre voluntad, sino del dominio del mal sobre nuestra vida’.

(Wikipedia)

El maniqueísmo, según el diccionario de la RAE:

·       Religión sincrética fundada por el persa Manes en el siglo III, que admitía dos principios creadores en constante conflicto: el bien y el mal.

·       Tendencia a reducir la realidad a una oposición radical entre lo bueno y lo malo.

Y es a esa segunda opción peyorativa, a la que me voy a referir en el presente escrito.

A lo largo de la historia, se ha tendido a la simplificación: bueno vs malo, o estás conmigo o estás contra mí, es decir, reflejando una polarización.

Y esa dicotomía, siempre resulta ser una falacia lógica, un falso dilema, ya que siempre hay grises, matices, diferentes ángulos de visión, etc.  y la propia subjetividad de cada sujeto, por lo que, en realidad siempre se dan multi-motivaciones, que pueden explicar una reacción.

Pero, culturalmente llevamos una mochila ‘simplificadora’ y polarizadora:

·       Jesús: ‘El que no está en mi contra está conmigo’ (Mateo 12:30)

·       Vladímir Lenin: ‘Cada hombre debe elegir entre nuestro lado o el otro lado’ (13 de noviembre de 1920)

·       George W. Busch: ‘O estás con nosotros o estás con los terroristas’ (20 de setiembre del 2001)

·       (…)

·       Darth Vader (personaje de la película ‘La Guerra de las Galaxias’): ‘Si no estás conmigo, eres mi enemigo’ (Star Wars, episodio III)

Y esta dicotomía, en ciertas ocasiones es correcta: o se está embarazada o no; el Sol está ardiendo o no; etc.

‘Esta es la lógica de Aristóteles, su principio del tercero excluido (en latín: tertium non datur, una tercera cosa no se da); y es un principio de lógica clásica, si uno dice algo y otro le contradice, una de las dos opciones debe ser verdadera y la otra falsa.

Aristóteles diferencia entre los juicios contradictorios y los juicios contrarios. Por ejemplo, si se afirma ‘Juan es bueno’, y esta proposición es verdadera, entonces los juicios contradictorios son ‘Juan no es bueno’, y no hay posibilidad de juicio intermedio. Pero, en cambio, los juicios contrarios son ‘Juan es malo’ y si esta proposición es falsa, entonces sí cabe la posibilidad de otros juicios intermedios, como ‘Juan es más o menos bueno’.

Asimismo, la falacia lógica del falso dilema involucra una situación en la que se presentan dos puntos de vista como las únicas opciones posibles, cuando en realidad existen una o más opciones alternativas que no han sido consideradas. Las dos alternativas son, con frecuencia, los puntos de vista más extremos dentro de un espectro de posibilidades.

En vez de tales simplificaciones extremistas, suele ser más apropiado considerar el rango completo de opciones, como en la lógica difusa.

También es preciso considerar el sesgo cognitivo, que es un efecto psicológico que produce una desviación en el procesamiento mental, lo que lleva a una distorsión, a un juicio inexacto, a una interpretación ilógica, o, lo que se llama en términos generales una irracionalidad, que se da sobre la base de la interpretación de la información disponible, aunque los datos no sean lógicos o no estén relacionados entre sí.

Este sesgo cognitivo se debe a múltiples estrategias, como el sesgo retrospectivo o sesgo a posteriori, sesgo del falso consenso, etc., pero, especialmente, el sesgo de la memoria (que mejora o deteriora la rememoración de un recuerdo)

Y los prejuicios, es decir, el tomar decisiones sin tener una experiencia propia, un hecho que evolutivamente parece estar extendido. (…) lo que denota una cierta negligencia.

(…)

El problema o negligencia no está en la crítica de las ideas, sino en la respuesta de la creencia al ataque, ya que algunas obvian la respuesta la respuesta razonada o incluso el silencio (argumento a silentio) y responden con violencia (argumento ad baculum) ya sea porque se creen poseedores de la verdad y no desean perder tiempo y energía en explicarla (argumentum ad ignorantiam) o bien porque no les beneficia (sesgo de autoservicio) o son reacios al cambio (argumentum ad antiquitatem). Tanto lo uno como lo otro son comportamientos prejuiciosos que tienen su raíz en los prejuicios cognitivos’.

(fuente: Wikipedia)

Por todo eso, la sociedad de cada vez está más atomizada, puerilmente simplificada. Y, por poner un ejemplo actual, vemos la penosa y triste respuesta de los unionistas, los nacionalistas españoles, contra la posibilidad de que el gobierno central conceda un indulto parcial a nuestros líderes políticos y sociales encarcelados.

La respuesta, como digo, es similar a la que pudimos ver en el mes de octubre del 2017, al efectuar nuestro referéndum, pues, por tierra, mar y aire, todos los nacionalistas españoles, con todos sus medios de comunicación, que son los más potentes, están lanzando unos discursos de odio contra los independentistas catalanes.

Es su argumentum ad baculum, es decir, responden con violencia porque se creen poseedores de la verdad absoluta, que no es otra que la unidad de su patria y el mantenimiento de ‘su gran guía’, el nefasto Felipe VI, el gran beneficiado para frenar cualquier cambio (argumentum ad antiquitatem). Y eso es inmoral, pero comprensible, ya que quieren seguir manteniendo sus posiciones de poder, beneficio y privilegio.

Pero, lo triste, es la ciudadanía de base, también nacional-españolista, que, engañados por esos medios de comunicación, y sin ningún interés de pensar de forma crítica, fomentan su propia ignorancia y negligencia; y así lo muestran las encuestas que están efectuando esos propios medios interesados, comentando que entre el 70 y el 80 % de la población está en contra de cualquier tipo de indulto. Pero, claro, han ido aceptando los que años atrás se concedieron a golpistas armados, a secuestradores y torturadores, a corruptos, etc. Y, eso es una muestra más de inmoralidad, por lo que se avala la tesis de Quim Torra, en el relato que transcribí ayer.

Por lo tanto, vemos que en España no se ha avanzado nada, estamos igual que en el siglo I, en tiempos de:

‘Bar Abba o Barrabás (en arameo: hijo del padre). Aparece en los evangelios como un bandolero que había sido encarcelado por asesinato, junto con un grupo de sediciosos, durante unos levantamientos en Jerusalén.  

Según los Evangelios de Marcos y Lucas, estaba encarcelado por haber participado en un motín en el que se había cometido un asesinato (Marcos 15,7; Lucas 23,19). El Evangelio de Juan dice que era un bandolero (Juan 18,40), y según el Evangelio de Mateo, era un prisionero famoso (Mateo 27,16).

La pena de su crimen debía ser la crucifixión, pero, según las escrituras de los evangelios, había una tradición que permitía. O requería a Pilatos indultar, durante la Pascua, a un prisionero sentenciado a muerte, elegido por aclamación popular.

Se ofreció a la gente reunida la posibilidad de liberar a Jesús o a Barrabás. La población aclamó reclamando la liberación de Barrabás, y así se hizo’.

(Wikipedia)

Es importante señalar que siempre nos falta información, ya que los poderes, entre ellos, en este caso, la iglesia católica, ejerció una importante censura para transmitir un mensaje que le conviniera. Y, por eso, desconsidera cualquier otra interpretación crítica.

Y, siguiendo con el ejemplo de Barrabás:

‘Algunos eruditos del Nuevo Testamento, como Hyam Maccoby, propusieron la teoría que Barrabás era un sobrenombre que daban a Jesús, que siempre empezaba las oraciones con la palabra Abba, Padre. Según esta hipótesis, cuando la multitud en Jerusalén exigió a Pilatos que liberase a ‘Bar Abba’ (Barrabás), pedían la libertad del mismo Jesús. Esto fue cambiado para ocultar las conexiones entre Jesús y su pueblo, el pueblo judío.

Esta teoría se basa en los manuscritos provenientes de Cesarea, del Sinaí, de Siria, y de algunos manuscritos usados por Orígenes. En esos manuscritos llamaban al supuesto ‘Barrabás’ Iesous Ton Barabban, es decir, Jesús Bar Abba o Jesús Hijo del Padre’.

(Wikipedia)

En este supuesto, lógicamente, no se hubiera dado a elegir entre dos reos.

Siempre nos falta información de calidad y crítica, pues, a pesar de que estamos en la época de la súper información / desinformación, vemos que lo que prima es la cantidad y la velocidad, en detrimento de la calidad y la crítica.

Por todo esto, no me extraña nada que los nacionalistas españoles prefieran indultar al supuesto Barrabás, que a nuestros presos políticos.

Y ante esta situación, sabemos que no podremos cambiar la mentalidad española, pero también sabemos que sus poderes a veces no sirven para nada. Como, por ejemplo, la llamada ‘Grande y Felicísima Armada’ (la Armada Invencible) que Felipe II envió en 1588, en total, unos 20.000 soldados:

‘Tal día como hoy, 28 de mayo de 1588, hace 433 años, zarpó del puerto de Lisboa la Armada Invencible.

(…)

Inicialmente, el rey había mandado que el responsable de las fuerzas fuera el experimentado almirante castellano Álvaro de Bazán, pero falleció súbitamente pocos meses antes, por lo que Felipe II nombró al incapaz Alonso Pérez de Guzmán el Bueno y Sotomayor, duque de Medina Sidonia, que no tenía ningún conocimiento de náutica, si no que se mareaba a bordo.

La Armada Invencible fue interceptada y repetidamente derrotada delante de las costas de Plymouth y de Portland, al sur de Inglaterra, por buques ingleses (más pequeños, más ágiles y más bien adaptados a la navegación en mar abierto) y no pudo llegar a los Países Bajos hispánicos, donde le esperaba una fuerza adicional de 30.000 hombres.

(…)

Incomprensiblemente, Guzmán ordenó poner rumbo hacia el norte y circunvalar las Islas Británicas, pero los desperfectos causados en sus buques por la artillería naval inglesa y el mal estado del mar provocaron el hundimiento de buena parte de aquella flota delante de las costas occidentales irlandesa, perdiéndose 63 naves y 19.000 hombres.

(Marc Pons, elnacional.cat, 28 de mayo del 2021)

Es importante señalar que esa gran tropa, que salió de Lisboa entre los días 28 y 31 de mayo de 1588, dirigida por un inepto, eso sí, con muchos títulos y apellidos de nobleza, fue derrotado por buques más pequeños, ágiles y mejor adaptados al mar abierto. Mientras que los grandes mastodontes hispanos resultaron inútiles.

Y eso debemos aprenderlo los independentistas catalanes, pues las movilizaciones, democráticas e inteligentes, más adaptadas al entorno, somos realmente invencibles. Ya vimos que el mastodóntico estado no fue capaz de descubrir ni una urna.

En definitiva, que no debemos dejarnos engañar, ni por los indultos, que, si finalmente los concede Pedro Sánchez, lo usará como un regalo envenenado, para acallar las peticiones en la futura supuesta mesa de diálogo.

Y en esa línea, esta mañana, el general jefe de la guardia civil en Catalunya, en su discurso de toma de posesión (en las dependencias de Gràcia, Barcelona),

‘ha pedido que los catalanes no percibamos al instituto armado como un cuerpo ‘ajeno’ porque no lo son. También es nuestra guardia civil. (…) Tendrán todos mi comprensión y respeto a cualquier ideología legítima mientras se practique dentro de la ley. (…) Espero que también se entienda que nuestra vocación es velar por el cumplimiento de esta ley.

Del mismo hilo argumental ha tirado el ministro de interior, Fernando Grande-Marlaska, que ha vindicado la catalanidad del cuerpo estatal recordando que está desplegada en este territorio desde el principio, en 1844. Es tan catalana como los demás. Para Marlaska, la toma de posesión de Tovar es un ejercicio de normalidad institucional, una afirmación que ha chocado con el enésimo plantón del Govern de la Generalitat, que no ha enviado ningún representante.

Sí han acudido el mayor de los Mosssos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, y el máximo responsable político en materia de seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle’.

(…)

‘No tenemos el aprecio de todos, pero debemos seguir adelante ganándonos día a día con nuestra profesionalidad o buena fe el derecho de sentirnos catalanes, españoles o hijo de cualquiera que sea nuestra tierra, sin que esto deba incomodar a nadie’, ha razonado Tovar.

(David Zorrakino, Europa Press, 28 de mayo del 2021)

Está claro que no han entendido nada, unas fuerzas de invasión, por muchos años que perduren, no por eso las hace catalanas. Ya que es catalán el que vive y trabaja en Catalunya, y, lo que es más importante, siente la identidad y cultura de esta tierra, por lo que sus sentimientos han de ser de aceptación de esa singularidad, e intentar asimilarla. Nada más, y nada menos.

Y los independentistas catalanes sabemos que, a pesar de que tenemos todos los poderes españoles en contra, tampoco podemos contar con los poderes catalanes que ‘supuestamente’ deberían velar por nosotros. Y hoy, tristemente, los que nos manifestamos diariamente en la avenida Meridiana, veremos que no podremos realizar nuestra acción 445, ya que los contrarios al corte tienen autorizada una manifestación silenciosa y de incógnito.

La vez anterior, circularon media docena de coches, con el logotipo de ‘Meridiana sin cortes’, pero, claro, así ya abrían la avenida a la circulación en general. Y ahora, para evitar el ridículo de sus seis coches, harán una manifestación de incógnito.

¿Es admisible y entendible una manifestación así?, en ese caso, ¿mañana podríamos hacer una en la avenida Castellana de Madrid, y no ir, pero mantenerla cortada?

¿Y se puede aceptar una manifestación así, destinada, exclusivamente, a evitar nuestra manifestación 445 por los presos políticos y sociales?

Es verdad que debemos evitar el maniqueísmo, los prejuicios, los sesgos y falsos dilemas. Y también es cierto que cada parte tiene sus opiniones e intereses.

PERO NO DEBEMOS ACEPTAR EL USO DEL ARGUMENTUM AD BACULUM, ESTAMOS CANSADOS DE SU VIOLENCIA PARA IMPONERNOS LA ESPAÑOLIDAD QUE NO QUEREMOS.

Queremos un referéndum democrático. Y si el estado español fuese mínimamente inteligente, lo haría, y con todos sus argumentos y medios, lo ganaría, como pasó en Escocia y Quebec. Pero, aquí no es que teman la posibilidad de perderlo, es que no aceptan el derecho a hacerlo. Esa es su democracia. Y por ello, espero que más pronto que tarde, la armada invencible y felicísima que se autoconsidera el estado español, acabe naufragando en el más pequeño charco que podamos efectuar los independentistas catalanes, que sí que somos demócratas.