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El reino español sigue siendo la Hidra de Lerna

Amadeo Palliser Cifuentes
amadeopalliser@gmail.com

A pesar de los mensajes mediáticos de Pedro Sánchez y Salvador Illa, el estado español nos muestra, cada día, que son los representantes del reino de Hidra, el monstruo mitológico griego que, al cortarle una cabeza, le brotaban dos más en su lugar. Por eso, los independentistas catalanes deberíamos actuar como Heracles (Hércules) y tener su habilidad para vencerla, en el sentido de independizarnos, pues si España quiere seguir sin regenerarse, será su problema y de los españoles, como intento argumentar en este escrito.

Para ello presento algunos ejemplos de ayer (16/04):

1 – 

Salvador Illa (155), como apunté hace unos días, no asistió a la conmemoración del cincuentenario del Diari Avui, el primero en catalán después de la guerra incivil del sublevado asesino Francisco Franco; fiesta a la que sí que asistieron todos los presidentes de la Generalitat de ese período, salvo, lógicamente, Pujol y Maragall, por su estado de salud. Y sí que asistieron Mas, Montilla, Aragonés, Torra, y Puigdemont (éste, virtualmente, claro, pues la represión sigue). Pero Illa no asistió, y ayer supimos que el motivo de esa ausencia fue que Illa, junto a Collboni, asistieron al concierto de la cantante Rosalía Villa Tobella. Un gran ‘argumento’, claro, para relegar su papel institucional, para abdicar de su papel de representación, por parte del president y del alcalde de Barcelona.

El president Illa se limitó a publicar un escrito en El Punt Avui, en el que, entre otras cosas, dijo la siguiente parida: ‘El gran éxito de Catalunya es que cualquier persona -haya nacido donde haya nacido y piense lo que piense- puede abrir El Punt Avui y leer en catalán lo que sucede en el mundo’. Si éste es el mayor éxito de Catalunya desde la transición-traición, apaga y vámonos, pues el gran éxito sería llegar a ser lo que queremos ser.

2 –

La vicepresidenta segunda del gobierno español, Yolanda Díaz (Sumar), volvió a repetir su mantra actual, acusando a Junts per Catalunya de que ‘siempre ha sido un partido clasista y racista’. 

Y el president legítimo Carles Puigdemont, le contestó, en la red X: ‘el nivel de bajeza moral al que han llegado los que se creen moralmente superiores hace escalofríos. La falta de respeto al otro, la falta de rigor, el recurso a la manipulación exactamente como hace Donald Trump, describen perfectamente donde se sitúa hoy esta izquierda desnortada’. Y, posteriormente, Junts anunció la ruptura de relaciones con Sumar, ‘En todo caso, buen viento. La próxima vez que pida al PP los votos para ser vicepresidenta y quizás vivirá más bien (…) suspendemos toda relación con Sumar, ya sea de gobierno y en el ámbito parlamentario (…) Ya no queremos saber nada’.

Es una acusación recurrente considerar a Junts como la derecha catalana (en eso, el rufián Rufián, es un maestro). Tradicionalmente, la izquierda política se caracteriza por la igualdad social, el estado de bienestar, la justicia social, el secularismo y la intervención del estado en la economía; mientras que la derecha política prioriza el conservadurismo, la autoridad, el nacionalismo, la libre empresa, el libre mercado y la tradición.

Pues bien, ¿dónde se sitúan, actualmente, la socialdemocracia europea y española (con la que Sumar forma gobierno)? pues, en las medidas económicas, actúan como la derecha, en cuanto hace referencia a la defensa de la libertad de empresas y mercado, dejando los ‘restos’ al estado de bienestar. Obviamente, en cuanto a la defensa del nacionalismo, es preciso señalar que, si se defiende el nacionalismo español, es correcto, es lo tradicional, pero, claro, si se defiende el nacionalismo catalán, es un pecado mortal.

Asimismo, en esa línea torticera de Sumar, podemos recordar la aceptación de los votos de Manuel Valls (de Ciudadanos), para hacer alcaldesa a Ada Colau; los pactos con Junts, para asegurar la presidencia del gobierno Pedro Sánchez y Salvador Illa; la negación del ministro de cultura, Ernest Urtasun al traslado provisional al País Vasco, del cuadro ‘El Guernica’, de Picasso, argumentado los peligros técnicos, pero haciéndose el loco, respecto al traslado definitivo de las pinturas murales de Sixena, a pesar de la mayor complejidad y riesgos que comporta; etc.

Respecto a la acusación de clasista, es preciso diferenciar que ese término es discriminatorio y defiende la diferencia de clases (superior e inferior), mientras que la defensa de clases (la lucha de clases), teóricamente, busca la equidad, la protección de los intereses colectivos contra la explotación. Pero, al respecto, me remito a lo que he comentado al comentar el concepto de derechas e izquierdas.

Y con relación a la acusación de racista, es preciso destacar que, si el control de la inmigración lo efectúa el estado y su policía y guardia civil, es bueno y racional, pero si se solicita la transferencia de esa función a la Generalitat y sus mossos d’esquadra, automáticamente, pasa a ser una exigencia racista.

Y, claro, acusar así, genéricamente, a todo un partido y votantes, es un error catedralicio, pues en todos los partidos hay elementos de todos los colores, incluso en el de Sumar. Yo, que en las últimas elecciones he votado a Junts (por Puigdemont), no me considero, en absoluto, racista ni clasista, y sí que me considero nacionalista catalán.

En definitiva, una ‘coherencia’ total por parte de Sumar. 

3 – 

Durante estos días, y como he venido explicando, ha surgido una campaña para españolizar la Diada de Sant Jordi (Mendoza, Mariscal, etc.), y muchos opinamos que debería retirarse la Creu de Sant Jordi a Mendoza (Mariscal, afortunadamente, no la tiene). Al respecto, hay un movimiento (change.org) para solicitar su revocación; y yo voté, como también lo han hecho otros 5000 catalanes; la JNC (juventud de Junts) también ha organizado otra campaña similar, por ‘su flagrante ataque a la historia de Catalunya, sus valores democráticos y su cultura’.

Y ante ese malestar, el gobierno de la Generalitat, por boca del conseller de la presidencia, Albert Dalmau, ayer, dijo que le parecía una ‘bajanada’ (tontería) y que no se plantean, en ningún caso, retirar la mencionada medalla. Y esa respuesta es un desprecio, un insulto, a la ciudadanía que nos hemos manifestado, pues yo no considero que haya cometido una tontería, en todo caso, los ‘tontos’ e irrespetuosos son Illa y Dalmau.

Según el decreto 78/2025, de 22 de abril, con esa medalla (creada en 1981) se ‘distingue a personas o entidades por sus méritos destacados en la defensa de la identidad catalana o en el ámbito cívico y cultural’. Y ya no entro en el importantísimo matiz de que Mendoza escriba en castellano (que, a mi modo de ver, ya le invalidaría para merecer ese honor). Pero, de acuerdo con la normativa mencionada, se puede retirar la distinción, si se producen hechos que comporten una conducta poco honorable, indignidad o el descrédito de la persona o entidad. Un ejemplo de retirada fue al sacerdote Josep Lluís Fernández Padró, en 2021, a raíz de unas denuncias de abusos (pederastia). También tenemos el caso del activista Roger Español (que perdió un ojo, por una bola de goma lanzada por los mossos d’esquadra, en 2017), que, en 2024, devolvió la medalla, al considerar que la Generalitat no defendía adecuadamente a los manifestantes, y sí a su policía.

De acuerdo con la citada normativa, la Creu de Sant Jordi, exige no sólo la excelencia, sino también el respeto, y me parece claro que Mendoza (y Mariscal) no respetan a los catalanes, en todo caso, respetan a los catalanes españolistas, como hacen Illa y Dalmau, y eso no merece ni olvido ni perdón.

4 –

Anteayer, Salvador Illa aseguró que ‘el acuerdo sobre la gobernanza aeroportuaria de Catalunya es inminente y que la presencia de su gobierno en la toma de decisiones y en la planificación de grandes infraestructuras está asegurada’.

Pues bien, ayer mismo, Maurici Lucena (por cierto, del PSC/PSOE), presidente de AENA (nombrado por Pedro Sánchez), ante la junta de accionistas comentó y repitió que de traspasos, nada de nada, y que la cogestión es una demanda imposible, además de inconstitucional.

Es preciso recordar que AENA (Aeropuertos españoles y navegación aérea), por más que lo olvide Lucena, es una empresa pública, que el gobierno de Mariano Rajoy, en febrero del 2015, privatizó el 49%. Y, si bien, efectivamente, la constitución (art. 149.1.20) especifica la competencia exclusiva del estado, por interés general, es evidente que, cuando le interesa al gobierno de turno, puede regular las disposiciones correspondientes, como, por ejemplo, la de privatizar el 49% de las acciones; y eso les pareció bien a todos (olvidando el interés general), por el gran negocio que comporta. Pero, claro, cuando se trata de cumplir con un acuerdo de investidura de Illa, sobre el particular, eso ya es un anatema, y todos los españolistas están en contra. Y esa es su gran incongruencia, como cuando en 2009, con el gobierno de José María Aznar (PP) Isabel Aguirre (por entonces presidenta de la comunidad madrileña y también del PP) en el momento de negociar la OPA sobre ENDESA, dijo que prefería que esa empresa antes fuera italiana (ENEL) que catalana (Gas Natural), y así pasó, a manos italianas (ENEL), que posee el 70,1% de las acciones.

En definitiva, que siempre que les rota, hay ‘intereses generales’, ‘momentos cruciales’, que, los gobiernos de turno, maliciosa y malévolamente, utilizan, para intentar convencer a sus potenciales votantes (el miedo al lobo de la derecha es otro claro ejemplo).

5 – 

Según explicó ayer Josep María Botanch (elmon.cat), titulado ‘España y la UE aprueban en un trimestre 34 normas que discriminan el catalán’, y detalla que en el año 2025 un total de 185 nuevas normas españolas y europeas discriminaban el catalán; es decir, que contienen cláusulas lingüísticas que privilegian el castellano y perjudican el catalán. Y esas cláusulas afectan a proveedores, empresas españolas, que se ven ‘protegidas’ para usar el castellano, ya que el gobierno de Pedro Sánchez se ha olvidado del catalán, e ignora que el catalán, como lengua oficial española, debería estar protegida. Por ejemplo, en la reciente regulación de la inmigración, que es de uso interno español, también prima totalmente el castellano, pues todo tiene que establecerse en castellano.

Esa es la coherencia del ‘amigo’ Pedro Sánchez, el que alardea de haber pacificado (domesticado) a los catalanes (las reuniones internacionales de ese fin de semana, precisamente en Barcelona, son otra muestra de su manipulación, pues ‘no da puntada sin hilo’) y, en parte es así, pues vemos que la mayoría independentista se instaló en el sofá, y ahí sigue.

6 –

Anteayer, el nuevo ministro de hacienda, Arcadi España, se ratificó que ‘respecto al IRPF, la posición es muy clara y que el gobierno español no transferirá la recaudación ni la gestión, ni total, ni parcial ese impuesto’. Otro claro ejemplo de incumplimiento de acuerdos y de promesas de investidura. Otra tomadura de pelo. Y ERC nuevamente engañado, ya que, hasta hace unos meses, su ‘argumento’ era que mientras fuese ministra María Jesús Montero, no se movería nada, por ser la candidata del PSOE a las próximas elecciones andaluzas, pero se decía que, una vez dejase el gobierno, ese obstáculo desaparecería. Y ya se ve, ha durado menos que un pirulí en la puerta de un colegio, pues el nuevo ministro se ha reafirmado en su misma línea. 

Pues bien, con estos seis ejemplos me parece más que suficiente para evidenciar que seguimos con el ‘más de lo mismo’, ya que, como el monstruo Hidra de Lerna, el gobierno español utiliza todos sus poderes (sus cabezas), para atacarnos.

Y mientras tanto, los independentistas catalanes seguimos como explica la siguiente fábula sufí:

La fábula de Nasrudin y la llave

Una noche, unos vecinos encontraron al mulá Nasrudin de rodillas bajo una faqrola, buscando algo en el suelo.

¿Qué has perdido?, le preguntaron.

Mi llave, dijo él.

Y todos los vecinos se pusieron a ayudarle, pero tras un rato de búsqueda sin éxito, preguntaron: ¿estás seguro de que se te cayó aquí?

No, respondió Nasrudin, se me cayó en casa, en la oscuridad.

¿Y por qué la buscas aquí entonces?, exclamaron atónitos.

Porque aquí hay más luz, respondió el mulá.

Y así estamos los independentistas catalanes, buscando la llave (ideas) donde no toca (pactos con unionistas, ampliar las bases), y eso no es más que una nueva muestra de estupidez (sobre este calificativo, me detendré en mi escrito de mañana, pues hoy he leído un artículo de Jordi Cuminal, referido a las mencionadas acusaciones de Yolanda Díaz, y hace una referencia a las ‘Leyes fundamentales de la estupidez humana’, de Carlo M. Cipolla, leyes que acabo de leer y me parecen interesantes, pero el presente escrito ya es excesivamente largo)