El encuentro internacional contó con la presencia de Paola Ricaurte, investigadora del Tecnológico de Monterrey, única voz latinoamericana en una conversación estratégica para el futuro de la gobernanza digital.
Ciudad de México a 27 de mayo del 2026. En un momento decisivo para la reflexión global sobre el futuro de las tecnologías emergentes, Paola Ricaurte, investigadora del Departamento de Medios y Cultura Digital del Tecnológico de Monterrey, participó en la conferencia internacional Preserving Human Dignity in the Age of AI, organizada por el Vaticano en Roma.
El encuentro abordó una de las preguntas más relevantes del presente: cómo garantizar que la evolución tecnológica preserve la dignidad humana y contribuya al fortalecimiento del bien común, en un contexto donde la IA comienza a redefinir los procesos de comunicación, la circulación de la información y las dinámicas sociales contemporáneas.
A pocos días de la publicación de la Magnífica Humanitas, la primera encíclica del Papa León XIV sobre inteligencia artificial, el Dicasterio para la Comunicación reunió a especialistas de diferentes regiones del mundo en este espacio de reflexión global, dedicado a analizar los desafíos éticos, sociales y culturales derivados del acelerado desarrollo de la IA.
La conferencia puso sobre la mesa una discusión profunda acerca del papel que desempeñan las plataformas digitales, los sistemas algorítmicos y las tecnologías automatizadas en la construcción de nuevas realidades sociales, así como los riesgos que implica su desarrollo cuando se desatienden principios éticos fundamentales.
Durante su intervención, Paola Ricaurte subrayó la importancia de incorporar miradas diversas y contextualizadas en el diseño y la implementación de sistemas inteligentes, especialmente desde regiones como América Latina, donde las brechas sociales, tecnológicas y de acceso exigen enfoques capaces de responder a realidades complejas y heterogéneas.
Como ejemplo, Ricaurte señaló que un ChatBot de IA no puede generar texto en mixe, una lengua indígena hablada en México por más de 100 mil personas. Para la académica, esta limitación evidencia que, para estos sistemas, una lengua, un conocimiento y una comunidad milenaria pueden quedar invisibilizados.
Por ello, invitó a reflexionar sobre quiénes resultan perjudicados por la inteligencia artificial y de qué manera se produce esa exclusión. La ausencia de ciertas lenguas y culturas en las bases de datos y en los modelos de IA evidencia desigualdades que pueden reproducirse e incluso profundizarse en el entorno digital actual.
La académica destacó la necesidad de comprender la inteligencia artificial no sólo como una herramienta técnica, sino como un fenómeno profundamente atravesado por decisiones políticas, culturales y sociales, cuyo impacto demanda marcos de reflexión capaces de colocar a las personas y sus derechos en el centro de toda discusión sobre innovación tecnológica.
Con encuentros como Preserving Human Dignity in the Age of AI y con la participación de instituciones como el Tec de Monterrey, se hace un llamado para garantizar que el desarrollo digital no desplace a las personas ni profundice desigualdades, sino que contribuya a construir una sociedad más justa, donde la innovación esté al servicio de la dignidad humana y del fortalecimiento de las comunidades.
La participación de Ricaurte refrenda el liderazgo del Tecnológico de Monterrey en la generación de conocimiento de frontera sobre inteligencia artificial y transformación digital, así como su compromiso con una investigación que impulsa soluciones tecnológicas orientadas al desarrollo humano y al análisis de los grandes desafíos contemporáneos.
El foro internacional contó también con la participación de expertos, especialistas y periodistas de diversas instituciones, entre ellas: la Universidad de Zagreb (Croacia); la Universidad de Witwatersrand (Sudáfrica); las organizaciones New Public y la Liga por la Justicia Algorítmica; los diarios The New York Times y The Washington Post; y los Dicasterios de Cultura, Educación y Comunicación de la Santa Sede.
El Tecnológico de Monterrey (http://www.tec.mx) es una universidad privada y sin fines de lucro, reconocida por su excelencia académica, innovación educativa y visión global. Fue fundada en 1943 y actualmente tiene presencia en 33 municipios de 20 estados de México, cuenta con una matrícula de 60 mil estudiantes de nivel profesional y posgrado, así como más de 27 mil alumnos de preparatoria. Acreditada por la SACSCOC desde 1950. Se ubica en el puesto #187 del QS World University Rankings 2026 y en la posición #7 en América Latina según el THE Latin America University Rankings 2024. Destaca también en empleabilidad global y programas de emprendimiento, siendo parte de redes internacionales como APRU y U21