Inspirándome en el famoso poema de Martin Niemöller (1892-1984), del que existen varias versiones, efectuadas por el mismo autor, y que he citado en un par de ocasiones en anteriores escritos:
‘Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no dije nada, porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
(…)
Luego vinieron por mí, pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada”.
(según otras versiones, acaba diciendo ‘y no quedó nadie para hablar por mí’.
Y guardando las muchísimas y dolientes distancias, y únicamente intentando un paralelismo, se me ha ocurrido que podría ser interesante el siguiente ‘juego’:
Primero encarcelaron a los líderes sociales, pero no me afectó, pues yo no soy líder.
Después vinieron a pegar a los votantes independentistas, pero no me afectó, pues yo no fui a votar.
Después encarcelaron a los líderes políticos, pero no me afectó, pues yo no soy independentista.
Después por un virus, prohibieron salir de la localidad, pero no me afectó, pues yo nunca salgo.
Luego prohibieron salir por las noches, pero tampoco me afectó, pues yo no salgo por las noches.
Luego prohibieron reunirse con más de seis personas, pero tampoco me afectó, pues yo no tengo familia ni amigos.
Después prohibieron salir de casa, pero no me afectó, pues yo tampoco salgo de casa.
Después prohibieron criticar al poder, por las redes, pero tampoco me afectó, pues yo nunca critico al poder.
Finalmente, prohibieron respirar, pero tampoco me afectó, pues resulta que hace años que estoy muerto.
Pero ni así vinieron a por mi, pues siempre he sido un triste, gris y nada molesto zombi.
Así que nadie habló ni comentó nada de mí, ni me encontró a faltar.
Otra versión, vista la macrofiesta de la élite política, económica, deportiva, militar y de los medios de comunicación sistémicos, en el que el todo Madrid, no hizo un macrobotellón, pero sí un macrocava, sin mascarillas, claro, otra versión, digo, podría ser:
El jefe de gobierno pide responsabilidad a los ciudadanos, pero no me afectó, pues yo soy de la élite.
El ministro de sanidad pide que no se hagan reuniones sociales de más de seis personas, pero no me afectó, pues yo soy de la élite.
El gobierno ordena que se cierren los restaurantes, pero n me afectó, pues nosotros podemos reunirnos en el mejor palacete.
El gobierno puso a disposición el ejército, para vigilar en el estado de alarma, pero no me afectó, pues soy un general multicondecorado.
‘PedroJota’ Ramirez es el azote de los infieles independentistas que se saltan las leyes, pero no le afectó, pues él era el patrono del macrocava.
La ministra Montero dice que será motivo de autoreflexión, pero no les afectó, pues no tienen conciencia.
Pedro Sánchez debería cesar a los ministros asistentes, pero no lo hará, pues ellos lo hicieron todo bien.
Igualmente, Isabel Ayuso, Pablo Casado e Inés Arrimadas, seguirán reclamando más prohibiciones y multas para los jóvenes que hagan botellones, por falta de clase y no ir a un palacete.
Florentino Pérez y los máximos ejecutivos del Ibex 35 seguirán ordeñando la vaca estado, pues para eso es suya.
Y, finalmente, Pedro Sánchez y Salvador Illa, el ministro de sanidad, nos seguirán exigiendo responsabilidad y culpando a la ciudadanía, pues nadie dimitirá ni será cesado, y aún deberíamos darles las gracias por no castigarnos más.
Amadeo Palliser Cifuentes