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La cita de George Orwell (Eric Arthur Blair; 1903 – 1950), que he tomado como título, me parece que es muy apropiada en el momento político y social actual, en todo el planeta; por lo que, en este final de año, creo que la sinceridad debería formar parte de nuestros deseos y propósitos para el 2026.
En un momento en el que la extrema derecha y la derecha extrema están dominando la ideología política general, obviamente, es preciso recordar el pensamiento del mencionado Orwell, contrario al totalitarismo y fiel defensor del socialismo democrático, como expresó en todas sus obras, entre ellas: ‘1984’ (1948); ‘La rebelión de los animales’ (1945); ‘Homenaje a Catalunya’; etc.
Es sabido que la ideología de extrema derecha tiene una estrategia basada en el engaño, la mentira, la persecución, la manipulación, la coerción, etc.; ya que, sólo así, puede intentar tapar su historia (de la que no renuncian), y hacernos olvidar sus culpas por los desastres que causaron en el siglo pasado en toda Europa y, claro, también en España.
Y esa manipulación (que, curiosamente, la etimología de ese término proviene de ‘manipulus’, el puñado de trigo que se tomaba en la mano para sembrar), se basa en el engaño, es decir: ‘en el intento deliberado, exitoso o no, de ocultar, generar, y/o manipular de algún otro modo información factual y/o emocional, por medios verbales y/o no verbales, con el fin de creer o mantener en otras personas una creencia que el propio comunicador considera falsa’. Y esa estrategia para reconquistar el poder, es comprensible y lógica, aunque sea inmoral y falta de toda ética; pues, para ellos, ‘el fin justifica los medios’, y el poder lo justifica todo.
Ahora bien, lo que me parece incomprensible y falto de toda ética y moral, es que personas con supuestos ideales sociales, personas de clase media y media baja, inmigrantes, etc., caigan en esa trampa.
Si bien, es evidente que los más desposeídos, los más necesitados, se cojan a un hierro ardiente, confirmándose, de ese modo, la tesis de Abraham Harold Maslow (1908 – 1970) que cité en mi escrito de ayer y en otras ocasiones, respecto a su escala de la jerarquía de las necesidades humanas (conocida como ‘la pirámide de Maslow’), que describe que las necesidades primarias, las fisiológicas (alimentación, descanso, salud, etc.) son las que requieren los principales esfuerzos; a continuación, las necesidades de seguridad (física, trabajo, vivienda, etc.); y, así, progresivamente, ir escalando en la pirámide, para ir satisfaciendo, de forma paulatina, las necesidades de pertenencia, de reconocimiento y de autorrealización.
Pero obviando esa clase social con su lucha para conseguir satisfacer dichas necesidades básicas, es preciso señalar que las clases medias que, inexplicablemente, comulgan con la ideología de la extrema derecha, o que, sin coincidir con ese pensamiento, les votan de forma instrumental, para conseguir reacciones o beneficios de cualquier tipo, a esas personas, digo, cabría recordarles la siguiente cita de Leonardo di ser Piero da Vinci (1452 – 1519): ‘El mayor engaño que sufren los hombres proviene de sus propias opiniones’; opiniones moldeadas por prejuicios personales y conocimientos limitados.
Y siendo grave la forma de actuar de ese colectivo manipulado, aún es más grave constatar que ciertos partidos políticos y pseudo líderes teóricamente de izquierdas, mantengan esta ideología, si bien, mezclándola con gaseosa y, en realidad, hagan políticas de derechas.
Por eso, debemos recordar y ponderar que ‘Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva. No la verdad’, como dijo el emperador romano Marco Aurelio (Marcus Aurelius Antoninus, 121 – 180).
En este momento, me parece interesante destacar tres ejemplos de manipulación, de ayer (30/12):
El primer ejemplo es la auditoría encargada por el PSOE, que ayer descartó la financiación ilegal y apuntó gastos atípicos del exministro José Luis Ábalos. Pues bien, ¿alguien puede creer que una auditoria encargada por el propio PSOE puede clarificar alguna cosa de su propio partido? No desconfío del trabajo efectuado por los dos catedráticos de la Universidad Autónoma de Madrid que han realizado el análisis; pero, dudo que tuvieran la información completa, asequible fácilmente, etc.
El segundo ejemplo, es la información expresada ayer por la Generalitat de Catalunya, descartando, con el ADN, que el virus de la peste porcina saliese de los laboratorios de IRTA-CReSA. Como en el caso anterior ¿alguien, externo al sistema, puede poner las manos en el fuego, por un análisis realizado por el Institut de Recerca Biomèdica, que depende, orgánicamente, del propio ejecutivo de la Generalitat? Además, el propio conseller dijo que ‘el resultado de la secuenciación efectuado, en ningún caso es concluyente, ya que el que ha de sacar las conclusiones es el laboratorio dependiente del ministro de agricultura del estado’. Todo eso, a mi modo de ver, es una muestra más de subordinación al reino, y, claro, una devaluación de nuestras propias instituciones, pues lo más objetivo y científicamente razonable, hubiera sido encargar el análisis a un laboratorio independiente catalán.
Y el tercer ejemplo, lo tenemos con Jaume Collboni, alcalde de Barcelona, que perdió las elecciones, pero que, por malas artes diabólicas, consiguió la alcaldía con el apoyo del PP y los Comunes; ha repetido la jugada del año anterior, es decir, conseguir la aprobación de los presupuestos de forma ilegítima. Es cierto que legalmente, ante el rechazo de los presupuestos, se da un plazo para formalizar alternativas al cargo de alcalde; y, en ausencia de alternativa, el alcalde sigue y tiene los presupuestos aprobados. Y eso, siendo legal, es ilegítimo, como lo es que Pedro Sánchez siga siendo presidente del gobierno central, habiendo perdido el apoyo de investidura, pero que, al no haber alternativa, siga en la poltrona. Todo eso es legal, pero no es legítimo, ni responsable democráticamente.
Ante estos tres ejemplos, me surge la frase de Gaius Iulius Caesar (Julio César, 100 a.C. – 44 a. C.): ‘La mujer de César no solo debe ser honesta, sino también parecerlo’, pues es evidente que todos, hombres, mujeres, instituciones, etc., deberíamos procurar, y conseguir, reflejar fielmente lo que somos y lo que pensamos, para evitar mal entendidos y todo tipo de engaños.
Sólo así los gobernantes mostrarían la confianza y la coherencia necesaria. Pero sabemos que no es así, nos engañan: todavía: no sabemos quién dio las órdenes de espiar a los líderes catalanes con el sistema Pegasus; no sabemos qué originó el apagón eléctrico de toda España el 28 de abril de este año 2025; no sabemos, tampoco, cuando se aplicará la ley de amnistía y los líderes en el exilio podrán volver a sus casas; no sabremos el origen del virus porcino; etc.
Es decir, los diferentes poderes lo complican todo y hacen mil virguerías para aparentar ‘cambiarlo todo para que nada cambie’, todos asumen el papel del gatopardismo o lampedusismo (en referencia a Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896 – 1957), y su obra ‘Il gattopardo’ (1958)).
Por eso, debemos tener presente que; ‘Para manipular eficazmente a la gente, es necesario hacer creer a todos que nadie les manipula’ (John Kenneth Galbraith, 1908 – 2006)
Pues bien, para concluir el presente escrito de final de año con un aire un poco festivo, si bien, sin olvidar nada, a continuación, reproduzco un par de canciones del grupo musical catalán Oques Grasses:
‘Cara de cul (culo)
(2016)
He perdido la suerte en un minuto
el sol, el norte y el sur
el tiempo que no he tenido
el tiempo que no he vivido.
Pero no he perdido las ganas de vivir
ni las ganas de verte
con ganas de más me he perdido, pero he ganado
He perdido el amor de alguna flor
el miedo de tener miedo
un despertar mudo
la paloma de la paz cuando estaba dentro del pozo.
Y he ganado todo lo que llevo conmigo,
los días que he vivido y los amigos de verdad
he ganado todo lo que no he perdido
he ganado perdiendo lo que he perdido.
Y tú, tú me hacer ir de culo
y no te lo ha dicho nadie
y yo, y yo voy haciendo todo lo que puedo
pero tengo cara de culo y no me lo ha dicho nadie
yo solo pienso en mi
pero solo pienso en ti.
Me encanto en la cima de un risco inmerso
que todo me lo da y todo me lo quita
y me quedo con todo y me quedo con nada
He perdido un trozo de mi orgullo
y me he dejado la piel para seguir adelante,
destino tonto no te vino porque los días se van.
Pero no he perdido el río de mi pueblo
ni las ganas que me sobran
he perdido aprendiendo y aprendiendo me he hecho mayor.
Y he ganado todo lo que he querido
la suerte de seguir viviendo todo lo que siento dentro.
he ganado todo lo que no he perdido
he ganado perdiendo lo que he perdido.
Y tú, tú me hacer ir como el culo
y no te lo ha dicho nadie
y yo, y yo voy haciendo todo lo que puedo
voy con cara de culo y nadie me lo ha dicho
yo solo pienso en mí
pero solo pienso en ti.
Maravilloso, maravilloso, maravilloso
maravilloso desastre, maravilloso desastre.
‘Bancals (bancales)
(2019)
Toda la malicia de este mundo la enterraré
y crecerá la paz sobre el estiércol
haré la revolución y me haré un huerto
me la jugaré muy fuerte
arraigarán contentas las semillas
y además la mierda que nos venden
se irá desvaneciendo el miedo.
Que no venga nadie a decirnos quién tenemos que ser
que sabemos que todo va guay si lo hacemos con tiempo
acabaremos llenando las plazas de bancales
las malas hierbas se irán dentro de esos bancos.
y a la mierda todo, a la mierda todo, a la mierda todo
Toda la belleza de este mundo está dentro de ti
y cada paso que vas haciendo es el otro
y el otro es el siguiente
Que sobran armas y faltan columpios
faltan columpios, trae columpios
la paz de los caracoles es la nueva religión
la nueva era comienza donde acaba el hormigón
la paz de los caracoles es la nueva religión.
y con cuatro flores y un trozo de azul ya hago
que hace buen día y no me hace falta ser tan guai
Acabaremos llenando las plazas de bancales
las malas hierbas se irán dentro de esos bancos
y a la mierda todo, a la mierda todo, a la mierda todo
Hay sentimientos que no se explican con palabras
que no se paran con granizadas
y te hacen saber donde agarrarte
hay palabras que van llenas de paja
que dicen más cosas cuando callan
Crecerá la paz, nacerá en los badenes
con todos sus palos haremos ejes
crecerá la paz lejos del hormigón
y a la mierda todo, a la mierda todo.
Como dice esta canción, que cada paso que hagamos sea el otro, y el otro sea el siguiente.
Y a los pacientes lectores les deseo que al próximo 2026 siga el 2027, el 2028 …2030 … 2050 …, con sabiduría, salud y felicidad.