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Entre avances y pendientes: el decálogo del PVEM aún no se traduce en resultados claros en Edomex

Toluca, Estado de México, julio de 2025 – Aunque el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ha promovido su decálogo político como una guía ética y de gestión en los municipios que gobierna en el Estado de México, a más de cinco meses de su presentación oficial, los resultados tangibles aún son escasos y las promesas siguen en etapa de implementación desigual.

El documento, titulado “Principios por la restauración de la municipalidad en el Estado de México: Gobiernos Verdes”, fue presentado el pasado 3 de febrero en el Cosmovitral de Toluca, con la presencia de su dirigencia nacional y estatal. Entre los principios establecidos destacan transparencia, cero corrupción, paridad de género, compromiso ambiental y servicios públicos eficientes. Sin embargo, los avances se concentran mayormente en el discurso y en proyectos piloto sin cobertura amplia ni evaluación pública.

¿Dónde sí hay avances?

Algunos esfuerzos ambientales como la creación de centros integrales de residuos, la instalación de paneles solares en instalaciones públicas y programas internos de educación ambiental han comenzado a implementarse en algunos municipios. Además, se ha promovido la participación femenina en espacios de gobierno y se mantiene coordinación con el gobierno estatal para atender temas como el manejo de residuos y acceso al agua.

Estas acciones muestran voluntad política y una base de trabajo en construcción.

Pero, ¿y los resultados?

Pese a los anuncios, hay falta de información pública y verificable sobre el cumplimiento del decálogo. No existen reportes consolidados que permitan evaluar el impacto real de los gobiernos municipales del PVEM.

Un compromiso vigente, pero a medias

El líder estatal del PVEM, José Alberto Couttolenc, ha insistido en que el decálogo es resultado de mesas de trabajo y acuerdos con alcaldes y legisladores, y que representa un compromiso firme con los ciudadanos. Sin embargo, sin evidencias claras y medibles, el avance sigue siendo más narrativo que institucional.