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amadeopalliser@gmail.com
Los catalanes estamos asqueados cada vez que oímos planes de inversión con ‘lluvia de millones’, la historia nos demuestra que esos ‘vendehúmos’ son simples mentirosos, pues cuando lo dicen, saben que no lo cumplirán, como explico a continuación.
El pasado viernes (31/01) Salvador Illa prometió la lluvia de ‘albóndigas’ (recordando la película de animación digital, ‘Cloudy with a Chance of Meatballs’, dirigida en 2010 por Chris Miller y Phils Lord)
Según su plan estratégico de 200 medidas, se invertirán 18.500 millones de euros hasta el 2030, creando 78.000 puestos de trabajo.
La oposición le respondió que era un plan poco realista, sin explicar cómo movilizará ese capital, máxime cuando no tiene aprobados los presupuestos para este año (y Sánchez y Collboni tampoco), y sin hacer referencia al déficit fiscal crónico que padece Catalunya y, obviamente, sin ambición nacional.
Estas promesas son habituales, todos los presidentes de gobierno las han hecho, especialmente Mariano Rajoy en 2017, para ‘sellar grietas del procés’, promesas de actualizar las redes ferroviarias, de acelerar el cordón Mediterráneo, mejorar la financiación, etc. Y todo esto nos recuerda la promesa de José Luis Rodríguez Zapatero del ‘apoyaré el Estatut de Catalunya que apruebe el Parlament’.
Y la estrategia siempre es la misma: los medios de comunicación unionistas catalanes, llenan sus portadas con esas noticias y las asociaciones empresariales la agraden; los medios madrileños y todas las comunidades autonómicas restantes, critican el trato de favor. Y, finalmente, nada de nada, todo humo, y en eso los políticos unionistas son verdaderos especialistas, ya que son personas que alardean de sus huecos conocimientos, talentos y poder, cuando su producto final no vale nada.
Todo es pura verborrea, palabras carentes de sentido y de seguridad, pues esos vendehúmos no saben y no quieren hacer realidad esas promesas.
Albert Einstein (1879 – 1955), entre otras frases, comentó que ‘si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo’; y si esos políticos papagayos tuviesen un mínimo de ética y de moral, no repetirían esas falsas promesas, pero …
Todos nos engañan, y reescriben la historia a su conveniencia, como hizo ayer el consejero delegado de CaixaBank, al manifestar que ‘se despiden indefinidamente de Catalunya (…) nos sentimos particularmente valencianos’, y como cantó Raimon (Ramón Pelegero Sanchis): ‘quien pierde los orígenes, pierde su identidad’ (Jo vinc d’un silenci (1977), Yo vengo de un silencio)
Pero todo es más de lo mismo, engaños sobre engaños.
Vemos que tras 3 meses de la DANA (gota fría) en la comunidad valenciana, siguen las carencias, pues no llegan las ayudas prometidas, todo son complicaciones, burocracia y politiquería; por eso, una manifestante comentó que, si esto hubiese pasado en Madrid, en un mes hubiera estado todo solucionado, pero Madrid es considerado ‘el Madrid DF’ y siempre recibe un trato diferencial y privilegiado.
El ingeniero y empresario Ramón Roset, (de Terrassa, Barcelona), en una entrevista comentando el desastre que devastó el Vallès hace seis décadas, explicó que:
‘(…) la realidad fue que ‘los adeptos al régimen se beneficiaron de la riada del 25 de setiembre de 1962’, con más de 800 muertos, centenares de desaparecidos (en total, unos 1600) e importantes destrozos materiales.
Roset señala que él tenía un gran almacén de 2000 m2, que no se vio afectado, y lo puso a disposición de las autoridades, para ayudar: de inmediato recibió toneladas de pan y mucha ropa, después arroz, pasta, aceite, etc., pues la sociedad catalana es muy solidaria, y todo se gestionaba a través de la iglesia. (…) Pero, hubieron camiones de ayuda que nunca llegaron, unos camiones habían de llegar de Inglaterra, lo estuvimos esperando y teníamos personal para hacer la descarga (…) horas más tarde, unos camiones con la bandera inglesa pasaron por delante del almacén, con un conocido falangista conocido en Terrassa, Fonte, supongo que fue a su sede, no lo sé. (…) una flota de camiones -entre 12 y 18- había salido de Lleida y fueron recogiendo género en Mollerussa, Tàrrega, Cervera y otras localidades de Ponent. A medida que iba avanzando la caravana, nos iban informando, pero … Desapareció. Podría haber acabado en un almacén de Barcelona, donde lo habían centralizado todo. ¿Por qué se montaron almacenes en Barcelona? Esto es muy difícil de explicar. Podemos pensar lo que queramos, pero era un momento en el que las cerezas las removían siempre los mismos. (…) y quizás nunca se sabrá dónde fueron las ayudas económicas, centralizadas en el Instituto Industrial (…) parece que el dinero se decantó más hacia un lado que otro. Había industriales muy adeptos al régimen que salieron muy favorecidos mientras que los que no lo eran … Hubo industriales que, a parte de maquinaria para sus fábricas, que era realmente por lo que se habían dado los créditos y las ayudas, que fueron más allá. En lugar de caer agua, a ellos les llovió alguna otra cosa.
(…)
La ciudad tardó a empezar a moverse en el sector económico (…) hubieron empresas que se quedaron sin nada. Algunas estuvieron cerradas más de medio año sin estar operativas. Tuvieron que empezar de nuevo, comprar telares, arreglarlos …
(…)
En el ámbito social, empezó a salir la gente a la calle, se abrieron las tiendas, limpiaron los viales, los coches amontonados desaparecieron del escenario. Esto fue mucho más rápido que ahora en Valencia (…)’
(elmon.cat del 23 de enero)
Las circunstancias del 1962 son muy distintas de las actuales, pero hay un denominador común que no se pierde, la codicia y la ambición humanas, ya que, en la comunidad valenciana, vemos que Carlos Mazón, concede subvenciones a empresas que habían sido condenadas por el caso de corrupción (Gürtel), y las ayudas no llegan a sus destinatarios más necesitados.
Pero claro, parte de la culpa la tenemos nosotros, por aceptar acríticamente toda esa verborrea beligerante, de la politiquería barata.
El filósofo canadiense Lou Marinoff (n. 1951), en su libro ‘Más Platón y menos prozac’ (1999), remarcó:
- ‘Si está molesto porque tiene una piedra en el zapato, no necesita asesoramiento; lo que debe hacer es quitar la piedra del zapato. Aunque hable acerca de la piedra que tiene en el zapato el pie jamás le dejará de doler (…)’
- ‘Hacer lo correcto por un motivo equivocado, no lo convierte a uno en un dechado de integridad’
- ‘Los motivos tienen que ser tan horados como los actos’
- ‘El humor, los sentimientos, las ideas y las creencias cambian. Las relaciones, las carreras, las reglas e incluso las personas cambian. Los ciclos de nacimiento, vida y muerte en el ámbito humano y en el resto de la naturaleza están regidos por el cambio. Las estaciones, el clima y la evolución de nuestro planeta son siempre fruto del cambio’
- ‘Si tienes el coraje suficiente para recuperar la inocencia y dejar volar la imaginación, también tú tendrás al dragón como amigo’.
En definitiva, los catalanes en general, y los independentistas en particular, deberíamos ser más pragmáticos, y nos deberíamos quitar la piedra que nos destroza el pie.
Miguel de Unamuno Yugo (1864 – 1936), tras ser destituido de todos sus cargos académicos por Miguel Primo de Rivera, el 20 de febrero del 1924, dijo: ‘Me ahogo, me ahogo en este albañal y me duele España en el cogollo del corazón’.
Y Antonio Machado Ruíz (1875 – 1939): ‘Todo lo que se ignora se desprecia’.
Pues bien, a nosotros nos duele Catalunya, pero ya apenas ni lo manifestamos, tenemos asumido el desprecio, pero no por ignorancia, si no, por venganza.
Por todo eso, sin dejar de ser pragmáticos, no deberíamos dejar de soñar con el dragón (Lou Marinoff); nuestro dragón, como símbolo de nuestra independencia (no el que mató nuestro Sant Jordi, según la leyenda, pues éste sí que es el símbolo de España y es la piedra en nuestro zapato)