
Ciudad de México, a 31 de marzo de 2026. – La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales en México representa un cambio estructural para las empresas y exigirá nuevas estrategias para mantener la productividad, entre las que destaca la externalización de procesos y el uso de talento especializado como una de las principales soluciones.
De acuerdo con Norma Godínez, directora de Recursos Humanos en Kelly México, este nuevo entorno laboral no solo implica ajustes operativos, sino un rediseño profundo en la forma en que las organizaciones gestionan su operación.
“Si las empresas siguen trabajando exactamente igual que hoy, el impacto económico puede ser muy fuerte. La clave será optimizar procesos y apoyarse en modelos más eficientes para mantener la productividad”, señaló Godínez.
México, entre los países donde más se trabaja
La discusión sobre la reducción de la jornada laboral cobra relevancia en un país donde los niveles de trabajo son de los más altos a nivel internacional.
México mantiene una jornada máxima legal de 48 horas semanales, mientras que en gran parte de las economías avanzadas el estándar se sitúa en 40 horas o menos, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los trabajadores mexicanos laboran en promedio 2,128 horas al año, la cifra más alta entre los países miembros y cerca de 500 horas por encima del promedio.
En este contexto, algunos análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señalan que México se encuentra entre los pocos países que aún conservan este esquema, lo que ha intensificado la discusión sobre la necesidad de modernizar la legislación laboral, mejorar la productividad y fortalecer las condiciones de trabajo en el país.
La reforma no solo reduce las horas laborales, sino que introduce un cambio de fondo en la forma de medir el tiempo de trabajo.
Actualmente existen tres tipos de jornada (diurna, nocturna y mixta), pero con la reforma todas se homologarán a un máximo de 40 horas semanales, migrando de un esquema de medición diaria a uno semanal.
“Estamos pasando de jornadas diarias a una jornada semanal de 40 horas. Ese cambio conceptual es clave para entender cómo se debe implementar la reforma”, explicó Godínez.
Externalización de procesos: una solución para mantener la operación
Ante este nuevo contexto, la externalización de procesos y el uso de servicios especializados se perfilan como una herramienta estratégica para que las empresas puedan adaptarse sin comprometer su operación.
Desde la perspectiva de Kelly, estos modelos permiten a las organizaciones:
- Rediseñar y optimizar procesos clave
- Reducir el impacto económico derivado de horas extra o incremento de plantilla
- Acceder a talento especializado bajo esquemas más eficientes
“Los servicios especializados pueden ayudar a las empresas a optimizar sus procesos para lograr la misma producción en menos tiempo. Ese es el verdadero reto ante la reducción de la jornada”, indicó Godínez.
Además, áreas como la administración de nómina (payroll management), que incluye el cálculo, administración y cumplimiento de obligaciones relacionadas con salarios, prestaciones e impuestos, cobrarán mayor relevancia ante los cambios en el cálculo de horas extra y la necesidad de cumplir con nuevas disposiciones laborales.
Productividad y cumplimiento: el nuevo equilibrio
Uno de los principales desafíos será lograr un balance entre productividad, cumplimiento normativo y expectativas del talento.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la productividad laboral en México ha mostrado avances limitados, lo que incrementa la presión sobre las empresas para hacer más eficientes sus operaciones.
Al mismo tiempo, las organizaciones deberán implementar sistemas estrictos de control de tiempo y asistencia, ya que las autoridades laborales intensificarán las inspecciones.
“Las empresas van a tener que medir las jornadas laborales con mayor rigor. Esto cambia la dinámica de trabajo y obliga a ser más eficientes en el uso del tiempo”, señaló Norma Godínez.
Sectores con mayor impacto
Las empresas con operaciones continuas o esquemas 24/7 serán las más afectadas por la reforma, particularmente aquellas vinculadas a manufactura, industria automotriz, logística y textil, donde la operación no se detiene y los cambios en la jornada laboral implican ajustes directos en turnos, costos y capacidad productiva.
En este contexto, la externalización de procesos puede convertirse en un habilitador clave para garantizar la continuidad operativa, permitiendo a las organizaciones redistribuir cargas de trabajo, acceder a talento especializado y evitar incrementos desproporcionados en costos laborales, especialmente por pago de tiempo extra que se eleva considerablemente con la reforma.
Para que estos modelos funcionen de manera efectiva, será fundamental que las empresas trabajen con proveedores que cumplan con la regulación vigente, establezcan acuerdos con indicadores claros de desempeño y aseguren el cumplimiento en materia fiscal, laboral y de seguridad social, especialmente ante un entorno de mayor supervisión por parte de las autoridades.
Preparación: cómo pueden anticiparse las empresas
Frente a este nuevo escenario, la preparación será clave. Las organizaciones deberán comenzar por comprender a profundidad los cambios legales, particularmente el nuevo enfoque de jornada semanal, para después evaluar el impacto operativo y financiero que tendrá en sus modelos actuales.
A partir de este diagnóstico, será necesario diseñar una estrategia de implementación gradual, alineada con los tiempos que marque la legislación, que permita a las empresas adaptarse de forma ordenada, minimizar riesgos y mantener su competitividad en el mercado.
“La clave está en entender la ley y adaptar los procesos internos para ser más productivos. Quienes lo hagan más rápido podrán reducir el impacto y mantenerse competitivos”, concluyó Norma Godínez.
Acerca de Kelly
Kelly es una empresa global con más de 79 años de experiencia brindando soluciones de talento y 30 años en soluciones para la externalización de procesos. En México cumplimos 35 años ayudando a las personas que buscan trabajo a encontrar un empleo que enriquezca sus vidas. Somos expertos en las industrias a las que servimos y en nuestros mercados locales. Contamos con una red mundial de proveedores y socios, empoderamos a organizaciones e individuos para que descubran oportunidades ilimitadas.
Actuamos con altos estándares éticos en los negocios y estamos listos para cumplir a cabalidad las regulaciones vigentes, además de poner a disposición de las empresas mexicanas alternativas de nuestro vasto portafolio de Servicios Especializados que les ayudarán a lograr sus objetivos organizacionales. Kelly está avalada como prestadora de Servicios u Obras Especializadas por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y está registrada en el Registro de Prestadoras de Servicios Especializados u Obras Especializadas (REPSE).
Nuestra gama completa de soluciones con visión de futuro incluye la externalización del proceso de reclutamiento (RPO), servicios externalizados (BPO), trabajadores bajo proyecto (SPS), gestión de nómina (Payroll Management), reclutamiento de talento especializado (DHS), entre otras. Somos expertos en las disciplinas de Logística, Tecnología, Mantenimiento e Ingeniería, Finanzas y Contact Center y tenemos experiencia en las industrias Automotriz y Manufacturera.
Visita kellyservices.com.mx y encuentra soluciones ilimitadas para enfrentar los desafíos de talento especializado de tu organización.