
En el municipio de Nezahualcóyotl, una familia enfrenta no solo la pérdida irreparable de un ser querido, sino también un proceso institucional que, denuncian, ha estado marcado por trabas y omisiones.
El fallecimiento ocurrió tras un procedimiento médico realizado en una clínica particular ubicada sobre Avenida Tepozanes. Lo que se consideraba una intervención aparentemente rutinaria terminó en tragedia. De acuerdo con la denuncia presentada ante la autoridad ministerial del Estado de México, durante la atención habrían existido presuntas malas prácticas, así como el posible uso de medicamentos en condiciones irregulares.
Sin embargo, el dolor no terminó ahí.
Tras interponer la denuncia formal por presunta negligencia médica, la familia asegura que la investigación no ha avanzado con la celeridad ni la contundencia que el caso amerita. Señalan contradicciones en dictámenes, retrasos injustificados y una actitud institucional que, lejos de esclarecer los hechos, parece dilatar el proceso.
De acuerdo con los denunciantes, algunos servidores públicos vinculados al gobierno estatal habrían incurrido en conductas que obstaculizan el acceso a la justicia, generando un entorno de incertidumbre e intimidación. La identidad de un menor relacionado con el caso se mantiene estrictamente protegida conforme a la ley.
Más que un expediente, se trata de una vida perdida y de una exigencia legítima: justicia sin simulaciones, investigación imparcial y responsabilidad frente al daño causado.
La ciudadanía observa. Cuando las instituciones no responden con transparencia y sensibilidad, la confianza pública se debilita. Y cuando la justicia se retrasa, el dolor se profundiza
UNA MUERTE, UNA DENUNCIA Y FUNCIONARIOS DE DELFINA QUE BLOQUEAN JUSTICIA
— 𝐀𝐥𝐛𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐑𝐮𝐛𝐢𝐨 (@Alberto_Rubio) February 25, 2026
En una clínica particular ubicada sobre Avenida Tepozanes 142, en Nezahualcóyotl, se registró un caso de presunta negligencia médica que cambió la vida de una familia.
El paciente ingresó para un… pic.twitter.com/MhQE1Ybr8e