● Como la primera Fibra en México, FUNO creció cerca de 18 veces su ABR, al aumentar de 700 mil a 12.3 millones de m².
● A lo largo de este periodo, Fibra Uno ha multiplicado 36 veces su portafolio, al pasar de 17 a 617 propiedades y más de 30 veces su NOI, y ha mantenido una ocupación cercana al 95% y presencia en todo el país.
● El crecimiento de FUNO refleja la maduración de las Fibras en México, con expansión en retail, oficinas e industrial, con un papel creciente en el Nearshoring mediante Fibra NEXT.
A 15 años de su creación, Fibra Uno, el mayor fideicomiso de inversión en bienes raíces de América Latina, llega a su aniversario convertida como el referente del mercado inmobiliario institucional en México y en una pieza central de la evolución de las Fibras como instrumentos estratégicos para el financiamiento del desarrollo urbano, industrial y corporativo del país.
En el campanazo de aniversario en Grupo Bolsa Mexicana de Valores (BMV), FUNO llega a sus primeros 15 años en medio de un contexto en el que las Fibras han ganado peso dentro del mercado bursátil mexicano al ampliar las alternativas de inversión de largo plazo y canalizar capital hacia activos inmobiliarios productivos.
En ese proceso, FUNO, primera Fibra (Fideicomiso de Inversión en Bienes Raíces) listada en México, ha sido uno de los actores centrales tanto por la escala de su crecimiento como por el efecto que tuvo en la institucionalización del sector.
Cuando inició operaciones en 2011, la compañía contaba con 17 propiedades y alrededor de 700 mil metros cuadrados de Área Bruta Rentable (ABR). Al cabo de 15 años, su plataforma supera ya las 600 propiedades y más de 12.3 millones de metros cuadrados de ABR distribuidos en los 32 estados del país. Es decir, a lo largo de este periodo, Fibra Uno ha multiplicado 18 veces su ABR y ha crecido 36 veces su portafolio, al pasar de 17 a 617 propiedades, además de que su Ingreso Operativo Neto (NOI) aumentó más de 30 veces, mientras mantiene niveles de ocupación cercanos al 95%.
“En estos 15 años, las Fibras demostraron que el sector inmobiliario puede convertirse en una fuente estable de financiamiento y de creación de valor para el mercado mexicano. FUNO ayudó a construir una nueva categoría de inversión ligada al crecimiento económico y urbano del país”, indicó André El Mann, director general de la compañía.
El crecimiento de FUNO ha corrido en paralelo a la consolidación del modelo Fibra en México. La estructura permitió incorporar al mercado bursátil activos inmobiliarios tradicionalmente ilíquidos y abrió la participación a inversionistas institucionales y minoristas en segmentos como oficinas, centros comerciales, parques industriales y desarrollos de uso mixto.
Dentro de su portafolio destacan algunos de los desarrollos más representativos del mercado inmobiliario nacional. Entre ellos se encuentran Mítikah, Torre Mayor, Torre Diana, Torre del Caballito y Torre Mexicana en el corredor corporativo capitalino. También forman parte de sus activos centros comerciales como La Isla Cancún, Patio Universidad y Patio Santa Fe, además de parques industriales estratégicos como San Martín Obispo y Tepozpark.
La evolución de FUNO refleja cambios estructurales en la economía mexicana: mayor institucionalización del mercado inmobiliario, crecimiento de la demanda logística vinculada al comercio internacional y una creciente integración entre bienes raíces y mercados financieros.
“La evolución de FUNO evidencia el papel de las Fibras en la consolidación de un mercado inmobiliario más sofisticado, con mayor participación de capital institucional y una vinculación más estrecha con el desarrollo del país”, afirmó Gonzalo Robina, director general adjunto de Fibra Uno.
“FUNO no sólo abrió camino como la primera Fibra listada en México, también contribuyó a transformar el mercado inmobiliario bursátil del país. Desde Grupo BMV celebramos 15 años de crecimiento, innovación y confianza de los inversionistas en una historia que continúa evolucionando”, comentó Jorge Alegía, director general del Grupo BMV.
En los últimos años, la compañía ha reforzado particularmente su exposición industrial ante el fenómeno de Nearshoring, uno de los motores de inversión más relevantes para México. A través de Fibra NEXT, su plataforma enfocada en activos industriales busca capitalizar la relocalización de cadenas productivas y la demanda de espacios manufactureros vinculados al comercio con Norteamérica.
La empresa también ha incorporado criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG) en distintas áreas de operación, incluyendo eficiencia energética y reducción de impacto ambiental en sus inmuebles, una tendencia que ha ganado relevancia dentro de los mercados de capitales globales y entre inversionistas institucionales.
A 15 años de distancia de su debut, FUNO representa además una referencia sobre cómo el capital inmobiliario ha evolucionado hacia esquemas más sofisticados de financiamiento y administración de activos. Su crecimiento coincide con una etapa de expansión de la infraestructura logística, corporativa y comercial en México, así como con la consolidación de las Fibras como un componente relevante del sistema financiero nacional