
Legisladoras y legisladores de los grupos parlamentarios de Morena, PAN, PVEM, MC y PRI representados en la Comisión Permanente participaron en el apartado de efemérides, sobre el Día Mundial de la Lucha Contra la Depresión, que se conmemoró el pasado 13 de enero.
Esta fecha es una llamada pública a reconocer una realidad
La diputada Jazmín Yaneli Villanueva Moo (Morena) enfatizó que esta fecha es una llamada pública a reconocer una realidad que atraviesa hogares, escuelas, centros de trabajo y comunidades enteras. La depresión no es estar triste, no es falta de carácter, ni se cura con regaños; es un trastorno de salud que puede deteriorar profundamente la vida cotidiana y si se ignora puede tener consecuencias graves.
Refirió que la Organización Mundial de la Salud estima que alrededor del cuatro por ciento de la población mundial vive con depresión, con mayor prevalencia en mujeres y personas mayores. La depresión puede aparecer como tristeza persistente, cansancio extremo, cambios en el sueño y apetito; dificultad para pensar con claridad o pérdida de sentido. Se deben tener prioridades claras como fortalecer la atención de salud mental en el primer nivel para que esta enfermedad se detecte y se atienda temprano.
Se debe fortalecer la atención de las enfermedades mentales.
La diputada Silvia Patricia Jiménez Delgado (PAN) señaló que la depresión es una enfermedad que afecta la salud mental de las personas y desafortunadamente es cada vez más común entre la población joven y adulta que interfiere con su vida diaria afectando gravemente sus capacidades para trabajar, dormir, estudiar, comer y disfrutar de la vida.
Mencionó que las personas con depresión suelen presentar síntomas como pérdida de energía, cambios en el apetito, necesidad de dormir más o menos de lo normal, ansiedad, disminución de la concentración, inquietud, culpabilidad o suicidio. “En el PAN proponemos construir una agenda conjunta para sacar temas que fortalezcan la atención de las enfermedades mentales en favor de la gente que lo padecen”.
La depresión afecta la calidad de vida de las personas.
La senadora Virginia Magaña Fonseca (PVEM) dijo que la depresión es un problema de salud pública que impacta de manera directa la productividad, convivencia social y calidad de vida de millones de personas. No siempre se ve pero afecta la forma en que una persona piensa, siente y vive. “Reafirmamos nuestro compromiso de seguir impulsando políticas públicas que garanticen una atención oportuna, digna y accesible para todos y todos”.
Resaltó que en México casi el 50 por ciento de las personas adultas han presentado síntomas depresivos; Sin embargo, las mujeres son diagnosticadas en una proporción dos veces mayor que los hombres, no por razones biológicas sino por la violencia estructural, la precarización laboral, el trabajo de cuidados no remunerados y la falta de redes de apoyo.
En México hay 3.6 millones de personas con depresión
La diputada Ana Isabel González González (PRI) expuso que la depresión representa ansiedad, suicidio y salud mental, “temas en los que México está en pañales”. Agrega que en el país 36 millones de personas presentan problemas de salud mental y 3,6 millones padecen depresión; de ahí la necesidad de generar una política pública en la materia.
Subrayó la importancia de hablar de salud mental y que se entienda que “está bien no estar bien”, así como buscar mecanismos que permitan ayudar y escuchar a las personas que padecen depresión.
Necesario, aprobar una ley general de salud mental
El senador de MC, Luis Donaldo Colosio Riojas indicó que la depresión es un problema muy grave de salud pública en el país ya nivel mundial; Sin embargo, no se atiende la seriedad, cercanía y los recursos que se requieren, lo cual origina que muchos de quienes padecen esta enfermedad nunca reciben atención adecuada.
Agrega que “no se puede tratar a la salud mental como un padecimiento especializado al que solo se accede si se tienen los recursos para la atención privada; por ello, demostró necesario aprobar una ley general de salud mental integral que detecte oportunamente y acompañe a las personas desde el primer nivel de atención; es decir, que los centros de salud cuenten con especialistas que identifiquen la depresión y otros trastornos.