Egresado de la carrera de Mercadotecnia de la UAG, su trayectoria demuestra que pensar diferente y mantenerse en constante actualización puede abrir puertas donde menos se imagina

De las aulas a un camino que no tenía previsto. Cuando estudiaba la carrera de Mercadotecnia en la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), Héctor Béjar nunca imaginó que terminaría en el marketing deportivo.
Hacer ejercicio formaba parte de su vida personal, pero no lo veía como una ruta profesional. Su camino se construyó a partir de experiencias diversas: bancos, áreas de producto, publicidad digital y distintas instituciones que le enseñaron a adaptarse y a pensar desde un enfoque distinto.
Con el tiempo, esa diversidad se convirtió en su ventaja.
“No traía el background deportivo, pero sí la experiencia en marketing”, explica.
Esa perspectiva distinta fue lo que llamó la atención cuando llegó al béisbol profesional. Desde ahí, comenzó a proponer ideas fuera de lo tradicional, aportando miradas frescas a un entorno que llevaba años funcionando de la misma manera.
Innovar en organizaciones deportivas
Su paso por instituciones como la Liga ARCO Mexicana del Pacífico o Grupo Omnilife–Chivas puso a prueba su capacidad para replantear formas de trabajo ya establecidas. Para él, el reto más grande fue proponer nuevas dinámicas en espacios donde “todo se hace como siempre se ha hecho”.
Héctor recuerda que lo desafiante fue romper esa inercia, abrir la puerta a ideas distintas y plantear proyectos no convencionales. Incluso impulsó colaboraciones con estudiantes universitarios para que se involucraran en el diseño y desarrollo de elementos creativos, como jerseys con propuestas fuera de lo habitual.
Salir de la caja, dice, fue lo que más marcó su experiencia como director de marketing deportivo.
Su consejo para los estudiantes
Héctor reconoce que una de sus mayores fortalezas fue haber comenzado sus prácticas profesionales mientras aún estudiaba.
Su experiencia laboral, dice, fue clave para entender la realidad laboral y relacionar lo aprendido en clase con lo que sucede en la práctica.
Por eso, su consejo para quienes hoy estudian mercadotecnia es claro, involucrarse desde temprano, participar en proyectos reales, emprender si es posible y poner en práctica herramientas como campañas pequeñas en Google Ads o Instagram para aprender desde la experiencia.
El orgullo de regresar a la UAG
Volver a la UAG siempre ha sido especial para él. Cada vez que lo han invitado a compartir su experiencia en clases o conferencias, lo ha hecho con gusto. Ahora, regresará también como profesor de tiempo parcial.
Le emociona poder sembrar en otros lo que él mismo recibió, una mirada realista del campo profesional y una guía práctica que complemente lo aprendido en el aula.
Héctor guarda un cariño especial por sus años universitarios. Conserva amistades con varios profesores y con el grupo de compañeros con quienes compartió toda su formación. Para él, esos vínculos han sido fundamentales, ya sea para pedir un consejo profesional o para mantener una comunidad cercana incluso después de egresar.
Para Héctor, no hubo materias de relleno. Con el tiempo entendió que todas, sin excepción, tienen una función en la vida laboral. Desde marketing de servicios hasta contabilidad o incluso optativas que parecían lejanas a su carrera, todo contribuyó a su desarrollo profesional.
“En la vida laboral te das cuenta de que todo te sirve”, afirma. Esa visión práctica es parte del mismo mensaje que hoy comparte con estudiantes: la universidad te da herramientas, pero tú decides cómo transformarlas en oportunidad.