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Ideales españolistas versus ideales independentistas catalanes.

Amadeo Palliser Cifuentes    amadeopalliser@gmail.com

En primer lugar, es preciso diferenciar entre los términos idea e ideal.

Idea

El término ‘idea’ fue usado por varios presocráticos (por ejemplo, Jenófanes, Anaxágoras y Demócrito), pero sin tener el significado a la vez, más preciso y complejo que el vocablo adquirió en la filosofía de Platón, la cual ha sido llamada, a veces, ‘la filosofía de las Ideas’.

(…)

Platón concibe con mucha frecuencia las ideas como modelos de las cosas y, en cierto modo, como las cosas mismas en su estado de perfección. Las ideas son las cosas como tales. Pero las cosas como tales no son nunca las realidades sensibles, sino las inteligibles. Una idea es siempre una unidad de algo que aparece como múltiple. Por eso la idea no es aprehensible sensiblemente, sino que es ‘visible’ sólo inteligiblemente. Las ideas ‘se ven con la mirada interior’.

(…)

Esto llevó a la discusión de ‘si se conoce por las ideas o de si se conocen las ideas’.

(…)

Dentro del vocabulario escolástico tenemos diversas distinciones de ideas: ideas abstractas, ideas concretas, ideas particulares, ideas colectivas, ideas completas, ideas incompletas, ideas claras, ideas oscuras, ideas adecuadas, ideas inadecuadas, etc.

Estas distinciones, en donde el término ‘idea’ tiene con frecuencia el sentido del término ‘concepto’, pasaron en parte a la filosofía moderna. (…) Es decir, la idea como representación mental de una cosa’.

Ideal

‘Ideal es perteneciente o relativo a la idea, es decir, no es físico ni real, sino que está en la fantasía.

Como tal, ideal es una representación mental que se relaciona con algo real, por ejemplo: desearía vivir en un mundo donde no exista la guerra, es un ideal que hasta el momento es posible, únicamente, en la mente de algunos individuos.

(…)

El ideal es el prototipo, es una imagen que determina el modo de pensamiento y la actividad del hombre o de una clase social. (…) Según Immanuel Kant (1724-1804), el ideal es inalcanzable en principio y solo constituye una idea de orden regulador’.

(fuente: Wikipedia)

‘Idea, directriz, modelo, concepto de perfección. También, contenido de conciencia especialmente preferido y cultivado por el individuo.

Otra significación es la de meramente pensado, abstracto, en oposición a la realidad’

(F. Dorsch, ‘Diccionario de psicología, Herder)

Todos tenemos ideas, entendidas como conceptos o como pensamientos, representación mental o mera ocurrencia, ya que nos son precisas para ordenar nuestra vida. Y esas ideas pueden ser fijas, moldeables, autóctonas, etc.

Según la psicología individual de Alfred Adler (1870-1937), tenemos una idea directriz concreta, que guía a los individuos en sus actos, vivencias y creaciones.

Asimismo, tenemos un ideal de nuestro propio yo, nuestra proyección inconsciente, que conforma nuestro súper yo; pero este ya es otro tema, fundamental, pero ajeno al tema del presente escrito.

Todos sabemos que las ideologías lo invaden todo, pues hay ideología de género, de la igualdad entre los seres humanos, ideología ecológica, etc.; pues el lenguaje mismo es ideológico, y ya no digamos de los diccionarios y enciclopedias.

Así, evidentemente, en la política española y catalana, hay personas que tienen ideas e ideales; pero si bien, con una clara diferencia, ya que:

Los unionistas tienen una ideología basada en un conjunto de ideas que conforman una doctrina caracterizada por su preconstitucionalismo (franquismo) o, cuanto menos, conservadora y, por definición, incorrecta e incompleta, ya que ellos consideran que han alcanzado su objetivo y deben preservarlo; mientras que, según Kant, el ideal es inalcanzable.

Los independentistas catalanes tenemos también una ideología basada en la libertad (Johann G. Fichte, 1762-1814), con un objetivo ideal (la república catalana) que, si bien sabemos que será inalcanzable en su plenitud, esperamos que esté lo más próximo posible a él, por cuanto intentaremos no repetir los errores del estatus quo español que tanto estamos sufriendo.

Al nivel psicológico:

Los unionistas, ante nuestro independentismo, pueden sentir sentimientos diversos: enfado, ira, envidia, furia, desprecio, odio, etc.; es decir, todos negativos hacia los independentistas catalanes; y estos sentimientos, al ser negativos, destructivos, les desgastan.

Los independentistas catalanes también podemos tener esos mismos sentimientos, obviamente, pero son contrarrestados por otros sentimientos positivos, como la esperanza, la ilusión, la expectación, la confianza, etc.

Pero no debemos ser ilusos, y no lo somos, y no lo podemos ser, viendo la represión del estado español.

A pesar de eso, sabemos que debemos seguir persistiendo, mostrando nuestra disconformidad, e intentando ir avanzando hacia nuestro futuro, pues sabemos que el siguiente mensaje es cierto:

‘Empieza haciendo lo que es necesario;

después haz lo que es posible;

y pronto te encontrarás haciendo lo imposible’.

Y vista la situación, tampoco nos dejamos engañar por los programas electorales de los partidos independentistas, transformados en pactistas (ERC, PedeCat), y tampoco nos deben ofuscar las promesas vacías, como la inmediata implantación de la DUI (declaración unilateral de independencia) de JuntsxCat.

Por eso debemos huir de las palabrerías similares a las que usa Nasrudín en la siguiente fábula:

Cuento sufí:

‘La farmacia de Nasrudín:

Nasrudín estaba sin trabajo y preguntó a algunos amigos a qué profesión podría dedicarse.

Ellos le dijeron: A ver, Nasrudín…tu eres un hombre muy capaz y sabes mucho sobre las propiedades medicinales de las hierbas. Podrías abrir una farmacia.

Nasrudín volvió a su casa, y le estuvo dando vueltas a la cuestión durante unos días, y finalmente se dijo. Sí, es una buena idea, creo que soy capaz de ser farmacéutico.

Nasrudín, que estaba pasando por una época en la que deseaba ser muy prominente e importante. Y se dijo, no sólo abriré una farmacia que se ocupe de hierbas. Abriré un establecimiento enorme y produciré un gran impacto.

Entonces, compró un gran local, instaló los estantes y las vitrinas, y cuando llegó el momento de pintar la fachada colocó un andamio, lo cubrió con sábanas y se puso a trabajar sin que nadie pudiera ver nada. A nadie le dejó ver cómo estaba pintando la fachada y qué nombre pondría a la farmacia.

Después de unos días distribuyó panfletos que decían: ‘Mañana es el gran día de la inauguración. Mañana a las 09.00’

Todas las personas del pueblo y de los alrededores vinieron y se concentraron frente a la farmacia.

A las 09.00 en punto salió Nasrudín y con gesto teatral, sacó las sábanas que cubrían la fachada de la tienda.

‘FARMACIA CÓSMICA Y GALÁCTICA DE NASRUDÍN’

Debajo, con letras más pequeñas: ‘Armonizada con influencias planetarias’.

La gran mayoría de personas que asistieron a la inauguración quedaron muy impresionadas.

Aquel día hizo mucho negocio, la gente no dejaba de comprar.

Por la tarde, el maestro de la escuela del pueblo le visitó y le dijo: Francamente, Nasrudín, estas afirmaciones que usted hace son un poco dudosas.

¿Dudosas por qué? Respondió Nasrudín.

Eso de cósmica y galáctica … y armonizada con influencias planetarias … francamente…

No, no, no, no, dijo Nasrudín. Todas estas afirmaciones que yo hago sobre las influencias planetarias son absolutamente ciertas. Cuando sale el sol, abro la farmacia. Cuando el sol se pone, la cierro’.

En definitiva, los independentistas catalanes no nos debemos dejar engañar, sabemos que la palabrería lo enturbia todo; y preferimos las cosas claras, diáfanas, transparentes, sin tapujos, y que no nos oculten las dificultades, ya que el estado español seguirá aplicando toda su fuerza bruta contra nosotros, como hasta ahora.

Pero está claro que si no tenemos un ideal a corto-medio plazo, si no tenemos un objetivo en el que soñar, que sea verosímil, realizable y motivador, acabaremos bajando tanto el listón, quitando tantas líneas rojas, que, en realidad, nos desmotivaremos y seguiremos respaldando el estatus quo del sistema español; por eso me remito al contundente y potente poema de Pere Quart de mi escrito de ayer.

Pero, afortunadamente, muchos tenemos ese ideal, y queremos que sea realizable a corto-medio plazo; pero si nos vence el tedio, el pasotismo, acabarán ganando las elecciones los unionistas, y…