
La Secretaría de Servicios Administrativos y Financieros de la Cámara de Diputados llevó a cabo la conferencia virtual “El nuevo acuerdo de México con la Unión Europea”, como parte del proyecto de acercamiento y reflexión sobre temas de la agenda internacional, impulsado por el presidente de la Junta de Coordinación Política, diputado Ricardo Monreal Ávila.
Del PT, la diputada Magdalena del Socorro Núñez Monreal indicó que el 22 de mayo se firmará el Acuerdo Global Modernizado entre México y la Unión Europea. Refirió que el comercio de bienes superó los 88 mil millones de dólares, en 2025, que la convierte en el tercer socio comercial y en el segundo mercado de exportación.
Mencionó que en el actual contexto internacional, marcado por disputas geopolíticas y tensiones comerciales, fortalecer la relación con la Unión Europea es estratégico, ya que permitirá diversificar vínculos económicos, abrir mayores oportunidades para empresas mexicanas, atraer inversiones, ampliar la cooperación tecnológica y reducir la dependencia de un solo mercado.
Por su parte, la secretaria de Servicios Administrativos y Financieros de la Cámara de Diputados, Aliza Klip Moshinsky, señaló que esta serie de conferencias forman parte del proyecto de acercamiento y reflexión sobre temas de la agenda internacional, promovido por el presidente de la Junta de Coordinación Política, diputado Ricardo Monreal Ávila.
Destacó que los legisladores cuentan con una gran herramienta, que es la diplomacia parlamentaria, y el hecho de acudir a dichas reuniones es fundamental para un seguimiento puntual por parte de diputados, diputadas, senadoras y senadores.
México es el segundo socio comercial más importante de la región
Al impartir la conferencia “El nuevo acuerdo de México con la Unión Europea”, Lorena Ruano Gómez, académica e investigadora experta en política exterior, explicó que la Unión Europea, desde los años 90, desplegó una política hacia América Latina que consistía en buscar la firma de acuerdos de asociación con todos los países.
México fue el primer país con el que la Unión Europea experimentó este tipo de acuerdos, en el año 2000 y actualmente es el segundo socio comercial más importante de la región. Detalló que dichas exportaciones llegan esencialmente a países como Alemania, España y Países Bajos.
Afirmó que ningún acuerdo económico por sí solo detona desarrollo, pero sí genera estabilidad de expectativas. “Si queremos potenciar el comercio con quien sea, que no sea Estados Unidos, tenemos que invertir en infraestructura, regulación y energía”.
Advirtió que factores como el estado incierto del T-MEC, la gobernanza, la falta de un Estado de derecho y la inseguridad han disminuido la confianza hacia la economía mexicana para promover intercambios comerciales e inversiones extranjeras.
Expuso que el acuerdo próximo a firmarse ya estaba en vigor desde el año 2000 y que únicamente se actualizarán y mejorarán algunos aspectos, pues la base ya existía. Añadió que factores como el interés de empresas europeas, el comercio digital, la diversificación urgente de socios políticos y económicos, así como una señal de apoyo mutuo entre ambas naciones, propiciaron la modernización de dicho acurdo.
Precisó que el nuevo acuerdo contempla elementos en el diálogo político como las cumbres de jefes de Estado y de Gobierno cada dos años y las reuniones interparlamentarias entre el Parlamento Europeo y el Congreso mexicano.
En el contexto económico, el nuevo acuerdo de libre comercio incluye nuevas disciplinas comerciales, convergencia regulatoria, ampliación de lista de productos y vinculación del comercio con el medio ambiente, género y desarrollo.
Dijo que ambos actores, tanto México como la Unión Europea, son economías abiertas, cuyo desarrollo depende de un sistema comercial basado en reglas “y ese es el valor de este acuerdo. Es importante tener otros mercados donde sí existan reglas claras, pero se tienen que respetar”. Agregó que los dos necesitan diversificar sus relaciones económicas y políticas.
Asimismo, mencionó que México es una economía importante, a pesar de tener problemas de subdesarrollo, cuenta con polos de desarrollo, por lo que es fundamental mandar una señal de cooperación y compromiso con las reglas y el Estado de derecho a nivel internacional.