En el Mes de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino, la marca comparte recomendaciones prácticas de la Dra. Susanna Unsworth para derribar la ansiedad alrededor del tamizaje cervical
Enero, Mes de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino, es una oportunidad clave para volver a poner sobre la mesa un mensaje que puede salvar vidas: la importancia de la detección oportuna. Como marca especializada en salud íntima femenina, INTIMINA reconoce que nunca hay suficiente información ni recordatorios cuando se trata de cuidados preventivos.
Aunque el Papanicolaou (o prueba de tamizaje cervical) es una herramienta esencial para prevenir el cáncer de cuello uterino, millones de mujeres siguen posponiendo o evitando su cita por miedo, ansiedad, vergüenza o experiencias previas incómodas. El objetivo de INTIMINA es simple: que la mayor cantidad posible de mujeres se sientan acompañadas, informadas y con recursos concretos para vivir este estudio de forma más tranquila.
Cifras internacionales muestran que el cáncer de cuello uterino es uno de los pocos tipos de cáncer más frecuentes en mujeres jóvenes, con una mayor incidencia entre los 30 y los 39 años. Al mismo tiempo, es uno de los cánceres más prevenibles gracias a dos grandes aliados: la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) y los programas de tamizaje cervical.
“Más del 99% de los casos de cáncer cervicouterino están relacionados con una infección persistente por cepas de alto riesgo de VPH. Por eso la vacunación es fundamental para reducir la circulación del virus en la población. Sin embargo, el tamizaje sigue siendo indispensable: nos permite identificar infecciones por VPH de alto riesgo y detectar cambios precancerosos mucho antes de que se conviertan en cáncer”, explica la Dra. Susanna Unsworth, especialista en salud femenina y vocera médica de INTIMINA.
Aun con estos datos, la realidad es que muchas mujeres no están al día con sus pruebas de tamizaje. La Dra. Unsworth señala que uno de los principales obstáculos no es la falta de información, sino las emociones alrededor del estudio: miedo a lo desconocido, incomodidad con el propio cuerpo, ansiedad por una experiencia invasiva o la sensación de no poder expresar dudas en el consultorio.
Para responder a estas barreras, INTIMINA comparte una guía práctica de 5 puntos diseñada por la Dra. Unsworth para hacer del tamizaje cervical una experiencia lo más cómoda posible:
- Habla con tu personal de salud
Expresar miedos y expectativas marca una gran diferencia. La recomendación de la Dra. Unsworth es compartir cualquier preocupación antes del procedimiento, pedir que se explique cada paso e incluso acordar una palabra o señal para pausar o detener la prueba en cualquier momento. - Apóyate en la respiración y técnicas de calma
Respiraciones lentas y profundas, ejercicios de visualización o simplemente conversar con la persona que realiza la prueba pueden ayudar a relajar el cuerpo y disminuir la tensión durante los 2–3 minutos que dura el procedimiento. - Pide un espéculo más pequeño (o participa en la inserción)
Para muchas mujeres, especialmente quienes viven sequedad vaginal o cambios hormonales, el tamaño del espéculo puede ser determinante. Solicitar uno más pequeño o, si se prefiere, insertarlo una misma son ajustes totalmente válidos que pueden mejorar mucho la experiencia. - Considera analgésicos de venta libre si lo necesitas
Si se anticipa molestia, la especialista sugiere que se pueda tomar paracetamol o ibuprofeno aproximadamente una hora antes, siempre que no haya contraindicaciones médicas. - Ajusta tu postura
Pequeños cambios en la posición —como colocar las manos bajo la cadera para inclinar ligeramente la pelvis, o incluso recostarse de lado— pueden facilitar la visualización del cuello uterino y hacer la prueba más cómoda. Lo importante, subraya la doctora, es que siempre sea una decisión dialogada con la paciente
Más allá de estos consejos, la Dra. Unsworth enfatiza que el tamizaje es “no negociable” cuando se habla de prevención:
“La prueba de tamizaje está diseñada para detectar cambios antes de que el cáncer se desarrolle, o identificarlo en etapas muy tempranas, cuando el tratamiento suele ser altamente efectivo. Por eso es tan importante acudir de forma regular.”
En términos generales, las recomendaciones internacionales sugieren realizar el tamizaje cada cinco años en personas con cuello uterino de entre 25 y 64 años, siguiendo siempre las guías de cada país. El estudio consiste en tomar una pequeña muestra de células del cuello uterino para detectar VPH de alto riesgo y posibles cambios celulares. Un resultado negativo de VPH es una excelente noticia: indica un riesgo muy bajo de presentar alteraciones. Si se detecta VPH de alto riesgo, el laboratorio evalúa si hay cambios en las células; muchos de ellos pueden regresar a la normalidad, y sólo los casos con alteraciones más importantes requieren una evaluación adicional en una clínica de colposcopia. La mayoría de las mujeres remitidas a colposcopia no tienen cáncer.
La vacunación contra el VPH, dejar de fumar, conocer los propios factores de riesgo y mantener una vida sexual informada son piezas clave del mismo rompecabezas: construir, entre todas y todos, un futuro en el que el cáncer de cuello uterino sea cada vez menos frecuente.
Con esta guía, INTIMINA invita a los medios de comunicación a sumar a la conversación, ofreciendo contenido que no solo informa, sino que también acompaña a las mujeres en el consultorio, en la sala de espera y en sus decisiones de autocuidado. Hablar del Papanicolaou no es solo hablar de un estudio: es hablar de autonomía, prevención y del derecho a vivir la salud íntima sin miedo
Acerca de INTIMINA:
Fundada en 2009, INTIMINA es una marca sueca que ofrece una línea completa de productos para el bienestar íntimo de la mujer. Con tres gamas de cuidado -Cuidado Menstrual, Fortalecimiento del Suelo Pélvico y Bienestar Femenino- INTIMINA tiene productos para mujeres de todas las edades. Todos los productos están fabricados con materiales de la más alta calidad, seguros para el cuerpo, y han sido diseñados y probados con el apoyo de un grupo mundial de consultores médicos y ginecólogo