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Jóvenes comienzan a cuestionar las estrategias de la industria alcoholera en este 14 de febrero

·        Las empresas alcoholeras y sus organizaciones asociadas han normalizado el consumo mediante estrategias de comunicación que vinculan el alcohol con el afecto y la amistad, omitiendo deliberadamente los riesgos para la salud.

·        El consumo de alcohol en México provoca aproximadamente 112 muertes diarias y está vinculado a seis de las diez principales causas de fallecimiento, incluyendo cirrosis, cáncer y daños neurológicos.

·        La tendencia creciente entre las personas jóvenes hacia una vida libre de alcohol abre paso a propuestas de políticas públicas como el aumento de impuestos saludables y las restricciones publicitarias.

Ciudad de México, 11 de febrero de 2026.- Con 112 muertes diarias atribuibles al alcohol en México, organizaciones de salud pública y voces de jóvenes exigen que este 14 de febrero se visibilice cómo la industria alcoholera ha normalizado el consumo mediante estrategias de comunicación que asocian sus productos con el afecto y la amistad, mientras oculta los daños comprobados por la ciencia.

En 2022, se estimaron alrededor de 210 mil nuevos casos de enfermedades atribuibles al alcohol, incluyendo cirrosis hepática, pancreatitis, trastornos por uso de alcohol, siete tipos de cáncer y daño neurológico.1 Esta amplitud de daños explica que seis de las diez principales causas de muerte en México se encuentren vinculadas con el consumo de alcohol, de acuerdo con cifras del INEGI.2 La evidencia científica demuestra que las políticas públicas efectivas reducen el consumo y, con ello, las muertes asociadas.

Al respecto, Diana Álvarez, integrante de Voces Jóvenes por el Derecho a la Salud Mx- Servicios a la Juventud A.C mencionó “el alcoholismo es un problema que, desde mi perspectiva como persona joven, no solo afecta a la persona que lo padece, sino que también destruye poco a poco a su familia y deja huellas profundas en la sociedad”.

Uno de los mayores obstáculos para la salud pública es la estrategia de comunicación de la industria alcoholera. A través de un marketing sofisticado, las empresas han logrado integrar el alcohol en el tejido de las relaciones humanas y la cultura, presentándolo como un facilitador esencial del afecto y la amistad.

La industria alcoholera y sus organizaciones fachada, como la Fundación de Investigaciones Sociales A.C. (FISAC) o la Alianza Mexicana por un Consumo Responsable, desempeñan un papel clave en la normalización cultural del consumo de bebidas alcohólicas en contextos sociales

1 Babor, T. F., Casswell, S., Graham, K., Huckle, T., Livingston, M., Österberg, E., Rehm, J., Room, R., Rossow, I., & Sornpaisarn,

B. (2022). Alcohol: No ordinary commodity. En T. F. Babor, S. Casswell, K. Graham, T. Huckle, M. Livingston, E. Österberg, J. Rehm, R. Room, I. Rossow, & B. Sornpaisarn, Alcohol: No Ordinary Commodity (3.ª ed., pp. 13-25). Oxford University Press Oxford. https://doi.org/10.1093/oso/9780192844484.003.0002

2 Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática INEGI (2024). Estadísticas de defunciones registradas (EDR) enero a septiembre 2024. Comunicado de prensa no. 45/25. Disponible en: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2025/edr/EDR_En-sep2024.pdf

—como celebraciones del amor, amistades o eventos festivos— a través de mensajes y estrategias de mercadotecnia que equiparan el consumo con experiencias positivas, bienestar social y pertenencia cultural.

En los últimos años se observa un cambio de paradigma en las nuevas generaciones. Datos demográficos recientes muestran que las personas jóvenes están optando por vidas libres de alcohol, priorizando la salud mental y el bienestar físico. En nuestro país, la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT)3 2025 da cuenta de ello, con una reducción del consumo anual en adolescentes que bajó al 17.8%, Este cambio cultural representa una oportunidad histórica para fortalecer la salud pública y reducir la carga de enfermedades no transmisibles.

Nuestra generación está empezando a notar la trampa. Nos hablan de “consumo responsable” como si toda la carga estuviera en decisiones individuales, mientras las marcas invierten fortunas para que empecemos antes, tomemos más y asociemos el alcohol con identidad, rebeldía y éxito social” declaró Ana Guevara, integrante de voces Jóvenes por el Derecho a la Salud Mx- Servicios a la Juventud A.C.

Estas narrativas omiten deliberadamente informar sobre los riesgos documentados por la ciencia, contribuyen a subestimar los daños asociados y proponen soluciones basadas en estrategias que no funcionan, lo cual representa un desafío de salud pública.4,5

Alonso Robledo, vocero de la Red de Acción sobre alcohol señalo: “durante años, esta industria ha invertido millones en promover el mito del consumo “moderado” como algo seguro o incluso benéfico, al mismo tiempo que ejerce presión para frenar políticas públicas que han demostrado salvar vidas, como el etiquetado con advertencias sanitarias, el aumento de impuestos y la regulación de la publicidad. Es indispensable señalar con claridad que no existe una cantidad segura de alcohol, ni un consumo “inteligente”. Negar esta evidencia solo retrasa acciones preventivas y perpetúa daños evitables. La salud pública no puede seguir siendo rehén de intereses comerciales”.

La implementación de políticas públicas robustas es fundamental para mitigar este impacto. La investigación científica es clara, el aumento de impuestos especiales sobre el alcohol, la protección de los jóvenes a la mercadotecnia, la publicidad y promoción de bebidas alcohólicas, así como, la regulación de la disponibilidad son las estrategias más costo-efectivas para reducir el consumo y, por ende, la incidencia de enfermedades relacionadas con el alcohol. Estas medidas no solo protegen a la población más joven, sino que generan recursos que pueden ser reinvertidos en el sistema sanitario.

3 Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, & Instituto Nacional de Salud Pública. (2025). Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco ENCODAT 2025 (p. 129). Secretaría de Salud, Instituto Nacional de Salud Pública. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/1044513/ENCODAT_-_COMPLETO.pdf

4 Roy-Highley, E., Körner, K., Mulrenan, C., & Petticrew, M. (2024). Dark patterns, dark nudges, sludge and misinformation: Alcohol industry apps and digital tools. Health Promotion International, 39(5), daae037. https://doi.org/10.1093/heapro/daae037

5 McCambridge, J., Mitchell, G., Lesch, M., Filippou, A., Golder, S., Garry, J., Bartlett, A., & Madden, M. (2023). The emperor has no clothes: A synthesis of findings from the Transformative Research on the Alcohol industry, Policy and Science research programme. Addiction, 118(3), 558–566. https://doi.org/10.1111/add.16058

Angelica María Claro, de Movendi Internacional, afirmó «que la juventud consuma menos alcohol es una buena noticia para la salud y la sociedad. Debido a que esta tendencia afecta sus ganancias, la industria del alcohol está respondiendo con estrategias agresivas para capturarles. Necesitamos políticas basadas en evidencia para proteger a la juventud frente a tácticas que ven la conexión social libre de alcohol como una amenaza para su negocio.»

Este 14 de febrero debe ser una oportunidad para priorizar la salud basada en la evidencia sobre los mitos comerciales. La protección de la ciudadanía frente a sustancias carcinógenas es un compromiso que requiere la acción conjunta de gobiernos, profesionales de la salud y la sociedad civil.