
Algunos independentistas catalanes estamos entrando en un estado depresivo al ver cómo está afectando la citada pandemia de los indultos, que es un coronavirus que no ha venido de los murciélagos, sino del vampiro Pedro Sánchez, ya que, haciéndose el ‘mil hombres’, se ha decidido a conceder los indultos a nuestros presos políticos y líderes sociales; no por convicción, si no, por puro pragmatismo interesado, pues no tiene alternativa, si quiere seguir gobernando con cierta tranquilidad.
Y desde que anunció en el congreso que ‘hay un tiempo para el castigo y otro para la concordia’, no ha parado de repetirlo, llenando todas sus entrevistas auto-alabando su concordia de los nuevos tiempos. Y todos sus corifeos dependientes del pienso del pesebre estatal, le siguen la rueda, mientras que otros muchos personajes de su partido, las ‘vacas sagradas’ incluso quieren denunciarlo al comité federal de su propio partido (el PSOE), para frenar esa medida de gracia. Ahora, esa ‘izquierda’ prefiere una España azul (del PP) antes que rota.
Incluso Juan Carlos Monedero, uno de los fundadores de Podemos, junto con Pablo Iglesias:
‘Defendió el indulto como una invitación a que la vía unilateral desaparezca, igual que los indultos a los golpistas del 23 de febrero, fue un mensaje a los militares que venían del franquismo para decirles: ‘oye, la vía golpista no funciona’.
Durante su intervención en un acto con militantes este sábado, dijo que el independentismo tiene otras vías para luchar por sus propuestas desde perspectivas ‘que no rompan la convivencia, que no alimenten a la bestia del fascismo’
Reflexionó que las élites siguen siendo las mismas que en el siglo XIX y dijo que un cambio de modelo supone ‘cambiar todos estos elementos que han servido de aglutinantes de las élites para no ser democráticas, como el bipartidismo, el catolicismo, el ejército y la banca’.
(eldiario.es, 29 de mayo del 2021)
Si estos son ‘amigos’, prefiero a Aznar y Rajoy, que al menos sabemos que no engañan a nadie. Van a matar de todas, todas.
Monedero demuestra una incultura, una falta de ética y de moral, así como una falta de empatía total con los independentistas, ya que nos compara con los golpistas del 23 de febrero de 1981, es decir, con Alfonso Armada, Jaime Milán del Bosch, Antonio Tejero, y todos los golpistas, dirigidos por el rey Juan Carlos I.
Y que diga que rompemos la convivencia, cuando ellos, con su revolución farsa del 15 M de los indignados, querían ‘asaltar los cielos’, como decían, pero para ocupar las poltronas ellos; para perpetuar el sistema, por lo que reconoce.
En cuanto a la oposición, los tres partidos de derechas, ya no digamos, incluso ya están recogiendo firmas, como en su día Mariano Rajoy las pidió contra el estatuto de Catalunya del 2006.
Del resto de poderes, el judicial, policial, militar, etc., ya sabemos su posición, sólo quieren perpetuar la unidad de ‘su patria con su monarca’, ya que así ellos siguen controlando todo el poder y sus privilegios. Pura bazofia.
Es evidente que, si los presos pueden salir mañana, mejor que pasado. Pero vemos que Pedro Sánchez tiene una escasa ética y muy relativista, ya que si realmente considera que ha llegado el tiempo de la concordia, que apruebe los indultos, ya. Pero noooo, los dilatará, esperará a final de julio, pues en ese momento, teóricamente, los presos ya tendrán el tercer grado (si el tribunal supremo no vuelve a tumbarlo), y la salida de la prisión no sería de golpe, masiva. Y así Pedro Sánchez cree que minimizará su coste. Y si aprueba el indulto en plenas vacaciones estivales, cuando la ciudadanía esté en las playas y montañas, más desapercibido, y menos coste ‘electoral’.
Si Pedro Sánchez fuera éticamente justo, y realmente viera que ya toca sacarlos de la prisión, no esperaría ni un minuto más; y menos casi dos meses. Dos meses sin libertad, por el simple capricho de una estrategia partidista. Y eso debería ser castigado, no sólo electoralmente, si no, penalmente, ya que es un abuso de poder, un fraude de ley.
Igual, toda la sarta de ‘justificaciones’ que da todo el gobierno central: de si será un indulto parcial, reversible, etc.
Parcial, claro, ya que han cumplido casi con tres años y medio de prisión. Y parcial, también, ya que no les quitarán la inhabilitación, pues no quieren que vuelvan a ejercer sus funciones políticas, ni las anteriores, ya que, por ejemplo, no podrán dar clases en ninguna universidad pública.
Los indultos podrían ser condicionados, pero nunca pueden ser reversibles. Pues, si una vez libres, reincidieran en alguna acción por las que fueron condenados, deberían ser los jueces los que deberían juzgar la nueva acción y decidir en consecuencia. El poder ejecutivo no tiene la facultad de juzgar nada. Y, una vez concedida la gracia, no puede retrotraerla, no existe la facultad de la ‘desgracia’ (aunque la realidad es que, de desgracias, hacen muchas; por ejemplo, en su momento, judicializando lo que era un problema político).
Asimismo, todos sabemos que el indulto no solucionará el problema, ya que los nueve presos seguirán teniendo sus vidas limitadas, pero, lo que es más grave, seguimos teniendo casi a 3800 compañeros imputados y algunos exiliados. Y la fiscalía y el tribunal de cuentas, sigue imputando multas multimillonarias, para seguir castigando a los independentistas que, en octubre del 2017, cortaron carreteras, tenían alguna función en la Generalitat, se significaron de algún modo, etc.
Ante esta situación, los independentistas, nos alegraremos, personalmente, por la excarcelación, pues para ellos y sus familias, es fundamental. Pero, nada más. Socialmente seguimos igual. Y por eso debemos seguir movilizándonos, debemos buscar la confrontación con el estado, de forma democrática, pacífica e inteligente, pero buscando cualquier ocasión para presionar, ya que sólo así, el estado se verá obligado a negociar.
No queremos una mesa de diálogo para discutir competencias estatuarias, por mucha urgencia que tengan. Por eso coincido totalmente con la eurodiputada Clara Ponsatí, que llegó a decir ayer, en una entrevista a TV3, que el pacto de gobierno entre ERC, Junts y la Cup, es una pura y simple claudicación.
Por eso me parece muy interesante reproducir la columna de Vicenç Villatoro Lamolla:
‘La receta:
Hay veces que vas al médico por un problema y tienes la sensación que acierta en el diagnóstico. E incluso que te propone una terapia adecuada. Pero cuando sales y te receta unas pastillas que no se corresponden ni con la enfermedad diagnosticada ni con la terapia prometida, sino que, a duras penas atacan algunos de los síntomas (aun que sean dolorosos).
Pedro Sánchez acertó al diagnosticar que el problema fue sacar el problema catalán del ámbito de la política y convertirlo en una cuestión judicial. Y acertó bastante en el tratamiento cuando decía que ahora, lo que era preciso, por lo tanto, es desjudicializarlo. Pero la receta con que pretende hacerlo es combatir un mal profundo sólo con aspirinas: que rebajan el dolor, pero no curan.
Su receta es un indulto que no llena, ni de buen tramo la terapia que él mismo promete: la cuestión catalana quedará igualmente judicializada incluso si concede estos indultos parciales. Continuarán las imputaciones, los procesos, el tribunal de cuentas desbocado, los exiliados perseguidos, una gran cantidad de personas haciendo cola en las listas de la represión.
Bienvenidas las aspirinas, si son el prólogo de la terapia de verdad.
¿La terapia es desjudicializar y empezar a hacer política? Pues vamos. Adelante’
(Ara, 2 de junio del 2021)
Y lo grave es que Pedro Sánchez y su gobierno, piensen que la aspirina recetada, ya será suficiente. Pero también es penoso que aquí, nuestro nuevo gobierno de la Generalitat, compren esa receta, y la considere suficiente, aunque sea de forma transitoria; y dentro de dos años, ya se verá.
Yo creo que aceptar la aspirina es demostrar, únicamente, que lo que priva y ha privado, es la consecución de las poltronas y la cuota de poder, con sus prebendas y privilegios.
Ahora, casi todos se han vuelto autonomistas, como si lo que hemos hecho durante estos diez años, sea parte de la historia, que ya estudiarán las futuras generaciones, pero que ahora ya no toca ningún embate más.
Obviamente, así, esos dirigentes vivirán más plácidamente, y muchos de los independentistas, podrán continuar en los sofás de sus casas, siendo críticos por twitter y whatsapp, y punto; así ya tienen sus conciencias tranquilas. Y los 3800 imputados y exiliados … y nuestras ilusiones y deseos de independencia …, ¿todo a la basura de la historia?
Y los pocos que seguimos movilizados, quedamos con una cara de tonto, pues, de cada vez, somos más criticados.
Y que eso lo hagan los políticos unionistas, y sus medios de comunicación, como ayer, La Vanguardia, con un artículo a plana entera, tergiversando las respuestas que les dieron algunos de nuestros compañeros, hasta el extremo de ridiculizarnos, ya que el ‘periodista’ llegó a decir que ‘nuestro único objetivo es molestar al vecindario y a los comercios’. Más maldad imposible. Eso no es ni periodismo, ni nada que se le parezca, es pura bazofia, pura propaganda demagógica.
Atacan todo lo que sean acciones independentistas, quieren acallar todas las voces divergentes, como hicieron despidiendo a Pilar Rahola, como comenté. Y, lógicamente, nos critican a los que cortamos diariamente la avenida Meridiana, por ser pocos (que lo somos, pero muchos más de los que ellos dicen, pues, por lo que veo, no aprobaron ni el parvulario); pero callan que, cuando se manifiestan los suyos, los que están contra el corte, apenas son media docena de coches. ESTO NUNCA LO DIRÁN, ESA ES SU OBJETIVIDAD.
Y, claro, el sistema juega con los plazos, pues, tanto el poder judicial, como Pedro Sánchez, saben que la justicia europea tardará años en resolver el tema; y, mientras tanto, el poder judicial seguirá machacando, y Pedro Sánchez, seguirá gobernando y dando lecciones, ahora, de magnánimo estadista.
Y, obviamente, como no hay falsedades mayores que las que dicen los políticos en ejercicio (salvo contadísimas y notables excepciones), Pedro Sánchez, en el supuesto que el tribunal europeo desautorice a los jueces españoles, el Pinocho Sánchez dirá que él ya lo vio y por eso dio el indulto. PURA VERGÜENZA, YA QUE ÉL FUE PARTE ACTIVA DE LA APLICACIÓN DEL 155, APOYANDO A MARIANO RAJOY EN TODAS LAS ACCIONES QUE HIZO ÉSTE.
Del estado español muchos ya no esperamos nada, sólo deseamos que se vayan, que nos dejen autogobernar, que dejen de expoliarnos.
Por eso no acepto que el nuevo gobierno de la Generalitat, y que el nuevo Parlament, se conformen con la aspirina, y que, dentro de unos años, cuando les convenga, o para la Diada del 11 de setiembre, toquen el pito, y nos movilicemos para hacer una nueva performance, hacernos una nueva foto épica, y volvamos al sofá.
Sólo veo una opción, desmarcarnos de todos estos partidos y personajes, ya hemos visto que incluso Monedero, de Podemos, cuando tienen ciertas cuotas de poder, traicionan sus ideales.
En esa línea, los partidos que ahora priman la economía (que es fundamental, pero secundaria) y olvidan nuestra ilusión de independencia, no merecen ni el aire que respiran.
Ayer, nos volvió a visitar al corte de la Meridiana el compañero y activista Fredy Bentanachs, y nos dijo que ‘Meridiana resisteix’ (Meridiana resiste) es el único reducto revolucionario que queda, el único reivindicativo, por eso molesta tanto a Ada Colau y a todos sus pelotas y aduladores del ayuntamiento de Barcelona; y también, a los partidos de la Generalitat.
Nos comentó que pensar únicamente en solucionar parcialmente el problema de los presos vip, es tener una visión muy corta. (evidentemente, estar libre de libertad no es ser un vip, pero, queda muy claro el mensaje, pues describe bien la realidad, ya que olvidan a los 3800 represaliados y exiliados)
Nos animó a seguir, dijo que ahora por ahora, somos los únicos que hacemos historia, y que este movimiento popular, se estudiará en el futuro, como un reducto de determinación. Realmente, palabras así gusta oírlas, aunque todos sabemos, somos conscientes que, si vamos cada día, es por nuestra propia consciencia, y que sabemos que, con toda probabilidad, no servirá para nada. Pero menos servirá si nos quedamos en el sofá.
Nos seguiremos manifestando, hasta que el estado conceda la amnistía y el referéndum acordado; no queremos dejar de soñar en nuestra Ítaca ni en nuestra Mirmanda, pues, como cantó Ovidi Montllor (1942-1995):
‘Tot explota pel cap o per la pota’ -todo explota por la cabeza o por la pata-, 1974:
Ya no nos alimentan las migas,
ya queremos el pan entero.
Vuestra razón se está deshaciendo,
nuestro esfuerzo, creciendo.
Las migas vuelan al viento.
Dicen: ‘si no te dan, toma’.
No es de ladrones decir amén.
Cuando el sudor de lo que hacemos,
no la seca lo que recibimos,
mojemos pronto al que nos la quita.
Es cuestión de saber claro
hasta cuando hemos de trabajar
por el sueldo que nos hacen ganar
por el sueldo que nos hacen ganar
entonces ya podremos juzgar
lo que quiere decir explotar.
Conscientes de la explotación
no habrá más solución
que aprovechar la ocasión
y, aquello que se dice con pasión
hacer valer nuestra razón.
Porque … ya no nos alimentan las migas
ya queremos el pan entero
vuestra razón se va deshaciendo
nuestro esfuerzo, creciendo
las migas vuelan al viento
las migas vuelan al viento
las migas vuelan al viento.
Pues bien, creo que Ovidi Montllor ahora cantaría QUE YA NO QUEREMOS ASPIRINAS, QUEREMOS NUESTRO PROPIO DIAGNÓSTICO, Y NUESTRA PROPIA RECETA.