El pasado 22, el sociólogo Salvador Cardús, en un artículo titulado ‘La resignación no hará un mejor gobierno’ (Ara), criticando el pragmatismo, en especial el de Pedro Sánchez explicando pues dice que ‘hará unos presupuestos generales del estado sin ideología’, el articulista citaba parcialmente el diálogo entre Babieca (el caballo del Cid Campeador) y Rocinante (el del Quijote): ‘Babieca: Metafísico estáis’, ‘Rocinante: Es que no como’.
Pues bien, esa lectura me ha recordado ese soneto, y, una vez localizado, me parece interesante reproducirlo íntegramente.
Con este soneto dialogado se cierra el prólogo de la primera parte de ‘El Quijote de la Mancha’.
“Soneto entre Babieca y Rocinante:
Soneto
Babieca: ¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado?
Rocinante: Porque nunca se come, y se trabaja.
B.: Pues ¿qué es de la cebada y de la paja?
R.: No me deja mi amo ni un bocado.
B.: Andá, señor, que estáis muy mal criado,
Pues vuestra lengua de asno el amo ultraja.
R.: Asno se es de la cuna a la mortaja.
¿Queréislo ver? Miradlo enamorado.
B.: ¿Es necedad amar? R.: No es gran prudencia.
B.: Metafísico estáis. R.: Es que no como.
B.: Quejaos del escudero. R.: No es bastante.
¿Cómo me he de quejar en mi dolencia,
Si el amo y escudero o mayordomo
Son tan rocines como Rocinante?
Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616).
“Etimología: Rocín significa un caballo de trabajo o un caballo de baja calidad, pero también puede significar un hombre analfabeto o áspero.
(…)
El nombre es un juego de palabras complejo. En español, ante funciona como prefijo y como sufijo (…) rocinante se refiere a funcionar como, o ser, un rocín. ‘Rocinante’, entonces, sigue el patrón de Cervantes usando palabras ambiguas y multivalentes, lo cual es común en toda la novela”
(…)
En el capítulo 1, Cervantes describe el cuidadoso nombramiento de Don Quijote de su corcel:
‘Pasaron cuatro días pensando qué nombre darle, porque (como se dijo a sí mismo) no era correcto que un caballo perteneciente a un caballero tan famoso, y uno con tantos méritos propios, no tuviera un nombre distintivo, y se esforzó por adaptarlo para indicar lo que había sido antes de pertenecer a un caballero andante, y lo que entonces era”
(Wikipedia)
Babieca:
“Aunque se ha buscado el porqué del nombre del Cantar de mío Cid, no se ha encontrado una explicación satisfactoria. La hipótesis mejor fundada fue postulada por Martín de Riquer en 1953 y sostenía que el nombre de babieca fue tomado por analogía con el caballo de Guillermo de Orange, del ciclo épico francés, que se llamaba ‘Bauçan’, ya que, en castellano medieval, ‘bausán’ significa ‘necio’ o ‘tonto’, lo mismo que ‘babieca’”
Babieca, según la RAE, significa: ‘Persona floja y boba’
(Wikipedia)
Como se ve, el nombre de ambos caballos hace referencia a unas personas analfabetas, ásperas, flojas, bobas; y me parece que esos calificativos se ajustan adecuadamente a muchos de los personajes que en este momento están intentando limitar la actuación de los gobiernos a la mera lucha contra la pandemia.
Evidentemente, esa lucha es importantísima y prioritaria, ya que nos jugamos la vida y la salud de muchas personas; ahora bien, por importante que sea, todos los gobiernos tienen medios suficientes para no ser monotemáticos.
Pero ya comenté en mi anterior escrito que hasta el cardenal Omella pidió a Pedro Sánchez que aparcase la tramitación del anteproyecto de ley de la memoria democrática, para centrarse en la superación de la pandemia; y toda la derecha, partidos, medios de comunicación, etc., han justificado lo mismo para frenar la tramitación de los indultos a los presos políticos. Y eso es un buen ejemplo de diálogo entre rocinantes y babiecas.
Y todo eso no deja de ser pura demagogia barata, un puro engaño, ya que, como he comentado, los estados jacobinos tienen estructuras para todo, por ejemplo, el ministerio de justicia español tiene, en su organigrama, la División de Derechos de Gracia y Otros Derechos, con las siguientes funciones:
‘Asume la preparación de los asuntos relativos al ejercicio del derecho de gracia con carácter previo a su elevación al Consejo de Ministros; la gestión de los asuntos relativos a los títulos nobiliarios y grandezas de España, gestión de las peticiones de sucesión, cesión, distribución y rehabilitación de distinciones nobiliarias; y la Cancillería de la Orden de San Raimundo de Peñafort, la preparación de las propuestas y la expedición de las condecoraciones y la gestión del Registro de distinciones de la Orden’
Mientras que ‘a la Dirección General para la Memoria Histórica, le corresponde la propuesta de las medidas relativas a la conservación, defensa, fomento y divulgación de la Memoria Histórica en virtud de los principios de verdad, justicia, reparación y no repetición’
Obviamente, una cosa es la estructura funcionarial, otra los presupuestos asignados, y otra muy diferente el impulso político que se pretenda dar en cada momento; por ejemplo, Mariano Rajoy asignaba CERO euros a la memoria histórica, y todavía seguimos con sus presupuestos prorrogados.
Pero cabe destacar que los funcionarios de la División de Gracia, por ejemplo, que quizás sean pocos, no lo sé, pero no deberían centrar su actividad en los títulos nobiliarios, eso sí que es secundario; y desconozco su dotación y su distribución de funciones, pero es evidente que se dedican a las que tienen asignadas según el BOE; y nunca se dedicarán a tareas contra el covid, por mucho que el cardenal Omella y el PP, Vox, Ciudadanos, etc., quieran primar la lucha contra la pandemia.
Es evidente que todo es cuestión de oportunismo político, toda queja tiene un trasfondo que, es el que deberíamos conocer y cuestionar, pues muchas veces buscan su momento de gloria mediática, que sus corifeos magnifican; por ejemplo, Manuel Valls, ayer, después de haber conseguido que la alcaldesa Ada Colau retirase la medalla de la ciudad de Barcelona a Heribert Barrera, por sus comentarios racistas (cuando el propio Valls, como ministro de interior y jefe de gobierno francés, expulsó a los gitanos rumanos). Pues bien, después de ese minuto de ‘gloria’ de Valls, por la tarde se marchó a la mitad del pregón de las fiestas de la Mercè, patrona de Barcelona.
Ese pregón, encomendado este año al payaso Tortell Poltrona (Jaume Mateu Bullich, Barcelona 1955), comentó, entre otras cosas, que ‘hay gente que piensa que nuestra lengua es el castellano’, ‘quienes rechazan la lengua y cultura de un lugar, como mínimo, podemos decir que son unos inadaptados’, ‘el estado de derecho está torcido, está bizco’, ‘Nos hemos acostumbrado a una normalidad destructiva ecológicamente, ¿y ahora la queremos hacer nueva?’, y leyó una carta que le había enviado ese mismo día Jordi Cuixart, líder de Òmnium Cultural, uno de los presos políticos.
Y todo eso ‘molestó e indignó a Manuel Valls, representante de las élites liberales, que es republicano en Francia y monárquico en España. Ese es su nivel de coherencia ético y moral. Y por eso se marchó a mitad del pregón.
Tortell Poltrona, como respuesta a esa marcha, y una vez finalizado el pregón, y a petición de la prensa, dijo que le había parecido fantástico, son personas que han venido a sodomizar una cultura y una lengua’. (Betevé)
Como señala La Vanguardia, ‘La Mercè más discreta (por el Covid), arranca con otro pregón polémico’. Y a mi me parece genial que sea así. Qué pretendía Colau que hiciese Poltrona, que leyese un pregón ‘suave’ y a su gusto, es decir, a gusto de los que no tienen una ideología nacionalista. Esto es una muestra más de la incompetencia de Colau y los Comunes, como de los partidos unionistas (PSC, PP, Ciudadanos).
Incompetencia o mala fe, como comenta la comunicadora Pilar Rahola, sacando de la hemeroteca declaraciones de Ada Colau y sus segundos como Janet Sanz y Gerard Pisarello llamando a Manuel Valls: ‘racista, austericida y responsable de la deportación de una adolescente gitana’, pero, claro, ahora es su ‘socio preferente’ y el que tiene la llave de la butaca de Colau, y, claro, ésta tiene que pagar el precio que le pida. Como se ve, todos ellos muestran una ética a la altura de las cloacas del estado.
Yo creo que se ha de aceptar la crítica, y si Poltrona decidió leer una carta de Cuixart, me pareció perfecto, hemos de dar altavoces a nuestros presos, hemos de aprovechar cualquier ocasión para hacer oír su voz. No podemos naturalizar lo antinatural, como lo es la prisión y el exilio.
No podemos festejar, aunque sea de forma selectiva y muy discreta, las fiestas, sin recordar a nuestros representantes políticos y sociales, que están en prisión o en el exilio, por convocar un referéndum, en el que participamos pacíficamente y que la violencia la puso la policía nacional y la guardia civil. Por eso, muchos seguimos manifestándonos en la avenida Meridiana de Barcelona, así como otros independentistas lo hacen en otros lugares, pocos, deberíamos ser muchas más y en muchos más lugares.
Por eso creo que no podemos aceptar las críticas contra la tramitación de la modificación de la ley penal, modificando el ‘delito’ de sedición, que deben armonizar, obligatoriamente con las exigencias europeas; asimismo, la tramitación de los indultos (para la amnistía no tienen valor para afrontarla, ni valor ni voluntad), pero el trámite de los indultos solicitados debe seguir los cauces pautados. Y la primera solicitud ya casi fue cursada hace un año. Otra cosa es recordar que la tramitación no garantiza un buen fin, en el año 2019 sólo se concedió un 1% de las peticiones. Todo depende del cálculo de marketing político del momento, que realicen los asesores de Pedro Sánchez.
Llegado este momento, cabe recordar el siguiente aforismo de T. S. Eliot: ‘cuando el principio y el fin se confunden, la historia no nos ha enseñado nada’.
Muchos estamos cansados de diálogos de rocinantes y babiecas, por lo que debemos ser más contundentes, como dijo el president en el exilio, Carles Puigdemont, enfrentarnos democráticamente y de forma inteligente, debemos hacer caer a todos los rocines.
Amadeo Palliser Cifuentes