La industria de la moda es una de las más importantes en México, no sólo por su valor económico al contribuir con aproximadamente el 3.2 por ciento del PIB del sector manufacturero, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI); sino también por su enorme capacidad como generadora de empleo. Sin embargo, así como la industria evoluciona en materia tecnológica, también es importante que lo haga en el ámbito social, con empleos que reconozcan las capacidades y el talento de las personas detrás de las prendas que se fabrican.
De hecho, su importancia es tal que, de acuerdo con cifras de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex), la industria textil-confección genera empleos formales en toda la república mexicana, siendo una fuente de trabajo especialmente relevante para las mujeres, al tener una fuerza laboral femenina del 66 por ciento. Asimismo, hasta agosto del 2021, se estima que, del total de empleos de la industria textil, 68 por ciento (equivalente a más de 282 mil empleos) corresponden a la confección de prendas.
Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), considera a que esta industria posee un enorme potencial para impulsar el desarrollo económico y social de los países, especialmente durante este periodo de recuperación por la pandemia de COVID-19, pero también reconoce que enfrenta retos importantes para mejorar las prácticas y condiciones laborales a lo largo de toda la cadena de suministro.
Aunque el panorama para lograrlo puede parecer complejo, hoy día existen empresas que están adoptando una cultura laboral importante en sus modelos de negocios y políticas corporativas, para empoderar a las personas mediante empleos dignos que valoren la calidad de vida, enfocados a lograr un mayor crecimiento, rendimiento y rentabilidad en beneficio de todos.
Un ejemplo de ello es Diltex Brands, grupo empresarial mexicano con más de 70 años en la industria de la moda, que actualmente brinda más de siete mil empleos directos e implementa iniciativas enfocadas en brindarles seguridad, bienestar y oportunidades de desarrollo a sus colaboradores, con proyectos como la Universidad Diltex, un área dedicada al aprendizaje y desarrollo de habilidades.
“En Diltex Brands tenemos claro que las personas que colaboran con nosotros son nuestro activo más valioso y por ello, día a día nos esforzamos por desarrollar iniciativas que impacten significativamente en el mejoramiento de su calidad de vida, así como la de sus familias y comunidades. Para lograrlo, creemos que la guía son los valores de responsabilidad, respecto, honestidad, trabajo en equipo, innovación y felicidad que nos caracterizan”, señaló Marbella González, gerente de Factor Humano de Diltex Brands.
Así mismo, el grupo posee certificaciones que evalúan sus procesos y transparenta sus resultados, entre ellos destacan el Higg Index, desarrollado por la institución global Sustainable Apparel Coalition y la certificación Worldwide Responsible Apparel Production (WRAP), por mencionar algunos.
Si bien, la transición hacia unas mejores condiciones laborales de la industria de la moda es un proceso gradual y paulatino que no se da de la noche a la mañana, actualmente existen compañías comprometidas con liderar este cambio, logrando un impacto positivo que inspira a otros a seguir por ese camino.
Conoce más de Diltex Brands en: https://www.diltexbrands.com/
ACERCA DE DILTEX BRANDS
Diltex Brands es un grupo empresarial mexicano con presencia internacional, líder en la creación y manejo de marcas de moda que añaden valor práctico y emocional en las personas, entre las que se encuentran Ilusión®, Fiorentina®, David’s Bridal®, y las marcas de lencería de su alianza con Fruit of the Loom, que son Vassarette®, Vanity Fair®, Curvation® y Fruit of the Loom®, lencería. Cuenta con más de 70 años en la industria de la moda mexicana, siendo líder en México y Centroamérica con fuerte presencia en Guatemala, El Salvador, Honduras y Costa Rica, así como en el mercado hispano en Estados Unidos.
Diltex Brands tiene más de 7,000 colaboradores y posee siete plantas de producción en México, localizadas en Hidalgo, Jalisco y San Luis Potosí, equipadas con la tecnología y el talento necesario para crear y distribuir a más de 250 tiendas propias, cerca de 3,000 puntos de venta en cadenas nacionales de autoservicio y departamentales, así como a través de una sólida estrategia en e-commerce