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La última declaración de Pere Aragonès, a la que me referí en mi anterior escrito, no deja de seguir sorprendiéndome y enojándome, por diferentes motivos; y por eso he elaborado este nuevo escrito, para ‘aliviarme’ mínimamente.
El primero motivo, lógicamente, es su propio contenido, y el segundo, la escasa repercusión crítica, motivos que seguidamente comento, empezando por el segundo.
Es verdad que estamos en pleno periodo vacacional, y esto puede explicar que las mencionadas declaraciones hayan sido reproducidas en todos los medios, pero sin el análisis crítico que creo que merecen.
También podría ser que, a nivel general, y salvo excepciones, no se le haya dado ninguna trascendencia, y hayan sido consideradas como una simple serpiente de verano mediática, como ya comenté. O, pensando mal, bien podría ser que los medios subvencionados, hayan estimado que era mejor ‘no hacer sangre’ y pasar página.
Sea por lo que sea, esta falta de reacción generalizada, evidentemente, es muy peligrosa.
Personalmente, me parece que las declaraciones en cuestión (que reproduje al inicio de mi anterior escrito) están en perfecta sincronía con la estrategia de ERC desde el 2017, y, especialmente, tras la represión del reino español, el miedo lo puede todo.
Y esa estrategia de enfriamiento del independentismo me recuerda la popular fábula de la rana hervida, que ya he utilizado en más de una ocasión, pero que reproduzco de nuevo, pues encaja a la perfección:
‘La fábula de la rana hervida
Fue el filósofo francés Olivier Clerc quien ideó la fábula de la rana hervida, con la que poder explicar como, cuando un cambio se produce d forma lenta en nuestras vidas, escapando a nuestra conciencia, la situación puede volverse insostenible y peligrosa.
La fábula se basa en una ley física real que viene a decir que si se introduce una rana en una olla y la velocidad de calentamiento de la temperatura del agua es menor a 0,02 grados C., por minuto, la rana se quedará quieta y morirá al final de la cocción. Esto se produce porque la rana ajusta con el agua su temperatura corporal de manera gradual. Si la temperatura subiera a una mayor velocidad, la rana saltaría y escaparía. Cuando el agua esté llegando a su punto de ebullición, la rana ya no podrá ajustar más su temperatura e intentará saltar, pero ya no podrá hacerlo, pues ha malgastado su fuerza en ajustar su temperatura y morirá.
Aplicado al ser humano, esta fábula hace referencia al desgaste emocional que se genera cuando nos encontramos atrapados en situaciones de las que se cree imposible escapar, por lo que se aguanta hasta salir quemado. En otras palabras, paulatinamente se va entrando en un círculo vicioso que provoca un deterioro mental y emocional hasta el punto de quedarse sin fuerzas. Y es que el adaptarse a una situación negativa que muy poco a poco genere un malestar mayor, hace que se normalice la situación, sin tomar conciencia de que las consecuencias pueden ser devastadoras. Ante ello conviene identificar si alguna situación nos está quemando, poner un límite que no se esté dispuesto a sobrepasar y tomar la determinación de contemplar la posibilidad de vivir de otro modo. Vale la pena mantener presente la fábula para evitar consumirse en un dolor que puede evitarse a tiempo’.
(Calor Hidalgo, ‘La Rueda’, El Periódico Mediterráneo, 26 de agosto del 2018)
Me parece que esta fábula explica perfectamente la estrategia que está siguiendo ERC, y que personalizan Oriol Junqueras y su discípulo Pere Aragonès.
Por lo tanto, los que seguimos valorando el referéndum del 2017, y continuamos ilusionados en su implementación, por difícil que sea, debemos tener la inteligencia precisa, para no caer en la trampa y morir cocidos en el más puro autonomismo.
En cuanto al mensaje, en mi último escrito ya hice una crítica contundente, por lo que ahora únicamente me centro en la idea final: ‘es hora de una propuesta inclusiva de solución del conflicto político y que permita que a la ciudadanía de Catalunya se la trate como mayor de edad’.
¿Quién nos trató y trata como menores de edad? El estado español seguro que sí, pues nos considera y trata como colonias dependientes de la gran metrópoli, incapaces de decidir sobre nuestro futuro. ¿Pero también nos trataron así, como a menores de edad, algunos partidos y líderes políticos independentistas?, y si fue y sigue siendo así, ¿no es una muestra amoral, ‘jugar’ y ‘abusar’ de nuestros sentimientos e ilusiones?
Si ‘jugaron y abusaron’ de muchos de nosotros, no merecen nuestro respeto, y sería preciso efectuar una moción de censura rápida o el adelanto de las elecciones.
Es igual que después pueda resultar un gobierno presidido por Salvador Illa, del PSC/PSOE, no debemos caer en la trampa habitual del PSOE, que aplica ahora Pedro Sánchez, amenazando que, si pierden, vendrá el ogro PP/Vox; esa estrategia también la utilizaba Felipe González, con su campaña del buldog PP. Sabemos que, en el fondo, el PP/PSOE o el PSOE/PP, no dejan de ser lo mismo, las dos caras de la misma moneda del régimen de 1978.
Particularmente, mantengo el respeto debido a Pere Aragonès, por ser el President de la Generalitat. Pero, hasta el momento presente, y a mi modo de ver, no ha mostrado ningún ápice de liderato real, para conducirnos a la independencia, por mucho que en algunos mensajes se envalentone.
Pere Aragonès, nacido el año 1982, y, por lo tanto, en este momento con 39 años de edad, diputado desde el 2006, es decir, con 24 años; y, ya tres años antes (a los 21), portavoz nacional de las juventudes republicanas. Con una mínima experiencia profesional (trabajó unos años en un gabinete jurídico especializado en el asesoramiento a empresas y administraciones públicas; supongo que gracias a los contactos familiares, sobre los que prefiero no entrar, pues cada uno es cada uno, las familias no se eligen).
Pero que ‘un crío así’, en el mejor y más cariñoso sentido del término, pues es menor que mis hijos, nos diga, a los que prácticamente le doblamos la edad, que es preciso que se nos trate como a ‘mayores de edad’, no deja de ser un insulto a nuestra inteligencia, cuando, muchos, por estudios y experiencia vitales le damos varias vueltas.
Y es un insulto, si realmente jugaron y abusaron de nuestros sentimientos, pues, a nuestra edad, lo único que nos quedan son nuestras ilusiones, y no por mucho tiempo, ya que el calendario nos va a la contra, y a una velocidad de vértigo.
Por todo eso, creo que debemos reflexionar y actuar en la medida que podamos, sabiendo que el único valor que nos queda, como he repetido en muchas ocasiones, es nuestro President legítimo, Carles Puigdemont. Todo lo demás, sería aceptar la aplicación de la piedra pómez que viene utilizando ERC, para blanquear a Pedro Sánchez de cara al exterior.