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Lo importante no es mantenerse vivo, sino mantenerse humano (George Orwell)

Amadeo Palliser Cifuentes
amadeopalliser@gmail.com

En el actual entorno ultraliberal de capitalismo salvaje, como muestra Donald Trump al afirmar ‘que el único límite que tengo es mi propia consciencia, mi propia moralidad; mi criterio es la única cosa que me puede parar, no necesito el derecho internacional’; predomina una  visión egoísta, parcial e inhumana, ya que del famoso lema de ‘Los tres mosqueteros’ (1844), novela de Alexandre Dumas Davy de la Pailleterie (1802 – 1870), ‘todos para uno, y uno para todos’, únicamente reconoce la primera parte, ‘el todos para uno’, y eso no es más que la ley de la jungla, la ley del más fuerte, como intento argumentar a continuación.

Volviendo a la cita de Eric Arthur Blair (George Orwell, 1903 – 1950), que he tomado como título del presente escrito, es preciso puntualizar que mantenemos nuestra humanidad cuando podemos ayudar al otro, y respetamos el conjunto de todas las personas de cualquier época y lugar. Y esa humanidad requiere diferentes características, como la sensibilidad, la compasión, la misericordia, la filantropía, la benevolencia, el amor, el altruismo, la afabilidad, etc., y, en definitiva: el respeto.

Es evidente que, mirando el contexto internacional, en general, esa humanidad ‘brilla por su ausencia’ (expresión utilizada en la Roma clásica, pero popularizada por el poeta francés André Marie de Chénier;1762 – 1794).

Y esa ausencia la vemos constantemente, pues los principales móviles de todas las personas, salvo honrosas excepciones, son contrarios a los citados como requisitos del concepto ‘humanidad’, ya que predomina el egoísmo, la envidia, la agresividad, la soberbia, el engaño, etc.

Como ejemplos próximos, de estos días, en la política española, vemos que el tacticismo político prima sobre todo, para variar. Y así, las diferentes lecturas del proyecto del nuevo modelo de financiación autonómico, son sectarias. Y ese sectarismo ya parte del gobierno español, pues presenta ese proyecto como si realmente fuera un nuevo modelo y objetivo, cuando se trata de una actualización del existente, caducado desde el 2014.

Y la ‘prueba del nueve’ de ese sectarismo partidista del gobierno, se ve, claramente, al ser la comunidad andaluza la más beneficiada, ya que, ‘casualmente’, la ministra de hacienda y vicepresidenta del gobierno, es la candidata en las próximas (en junio, a más tardar) elecciones de la comunidad andaluza. Y la responsabilidad última es de Pedro Sánchez.

Y claro, la actitud de ERC, ya es el summum del cinismo, pues Gabriel Rufián (portavoz de ERC), en su cuenta de X, ha publicado: ‘Ante cualquier acuerdo de ERC siempre los mismo: la derecha española dice que es una traición por exceso y la derecha catalana dice que es una traición por defecto (…) PP, Vox y Junts con diferentes banderas pero misma soberbia. Bueno. Pues solo dos cosas: que si quieren votar en contra que lo hagan pero que lo expliquen. Y que no sean pesados. Sobre todo eso. Y sobre todo Junts. Ah. Y que se ahorren las lecciones baratas de patriotismo también. Que se envíe a toda la tertulianada a rajar de un acuerdo solo denota una cosa: miedo y envidia’.

Es el colmo del cinismo, de la incultura, del olvido interesado y del sectarismo partidista, pues, intentar engañar a sus afiliados y a los votantes en general, presentando el acuerdo alcanzado como el mejor para Catalunya, obviando que el actual proyecto no menciona ni dispone que Catalunya tenga la llave de la caja, como se desprendía del pacto de investidura de Salvador Illa, del 7 de agosto del 2024, que he citado en diferentes ocasiones.

En ese acuerdo se establecía que ‘el modelo de financiación singular de la Generalitat de Catalunya requería que:

  • La Generalitat gestionaría, recaudaría, liquidaría e inspeccionaría todos los impuestos soportados en Catalunya y que aumente la capacidad normativa en coordinación con el estado y la UE.
  • La aportación por los gastos del estado se establecerá a través de un porcentaje de participación en los tributos.
  • La aportación a la solidaridad ha de ser explícita y se ha de reflejar de manera transparente, siempre que las comunidades autónomas necesitadas lleven a término un esfuerzo fiscal similar.
  • Y otros aspectos sobre la agencia tributaria y la hacienda catalanas, etc.; estableciendo un calendario para una comisión mixta que implemente este nuevo sistema de financiación singular gradualmente, en el 2025…

Y de todo eso, nada de nada, pero el represor Salvador Illa consiguió la presidencia y sigue y seguirá en ella, sin el menor escrúpulo.

Ya comenté ayer que todos esos objetivos se han perdido por el camino, y ahora nos ofrecen un nuevo trágala, recordando la canción de los liberales contra los absolutistas de Fernando VII (1784 – 1833); escrita por Ramón Mesonero Romanos (1803 – 1882):

Por los serviles no hubiera Unión

ni si pudieran Constitución.

Pero es preciso roan el hueso,

Y el liberal les dirá eso:

Trágala, trágala

Trágala, trágala.

Es curioso recordar que ese infame Fernando VII, fue llamado ‘el deseado’, pero tras su coronación y sus políticas, cambió a ser considerado ‘el rey felón’.

Y ese mismo cambio me parece aplicable a ERC, al que yo voté en muchas ocasiones (hasta la creación de ‘Junts x Sí’, al que voté y, desde ese momento, a Junts, a Carles Puigdemont; y sigo y seguiré, pues es el president ilegítimamente destituido por otro felón, Mariano Rajoy)

Y que ahora, Junqueras y Rufián, y demás representantes de ERC, olviden el acuerdo pactado, se presenten como el partido central, descalificando, en todo momento a Junts, y, tras haber vendido el pacto por un plato de lentejas, o por las 30 monedas de plata, como he repetido en innumerables ocasiones, me parece justificable el calificativo de felones y todos sus sinónimos: desleales, indignos, etc.

Es cierto que la nueva financiación será mejor, cuantitativamente, y que, en tiempos de escasez, siempre es bienvenida cualquier mayor aportación. Pero la ‘promesa’ de 4.700 millones de euros adicionales (distribuidos en 4 años), es decir, un incremento del 12,5 % respecto al anterior, no compensa, ni muchísimo menos, el déficit fiscal de 22.000 millones anuales que sufrimos los catalanes; pero, claro, se niegan a publicar las balanzas fiscales (como acordó Sánchez con Junts), esa es su transparencia. Además, ya estamos cansados de promesas de lluvias de millones, que nunca acaban llegando, y seguimos en sequía. Y seguiremos, si no se cambia el modelo, si no salimos de la LOFCA, que garantiza el ‘café para todos’. O, mejor dicho, si no somos independientes.

Y claro, las satisfactorias declaraciones del represor Salvador Illa, los Comunes, en línea con ERC, son vergonzantes y chantajistas. Y olvidan que ese proyecto deberá presentarse en el congreso de los diputados, y su tramitación no será antes de seis meses y, con muchas probabilidades, no será aprobado; y de serlo, sería para de aplicación para el 2027. 

Me parece evidente que esos personajes, lo que pretenden es mantener el actual estatus quo, mantenerse ‘vivos’, olvidando la segunda parte de la mencionada afirmación de George Orwell: ‘Lo importante no es mantenerse vivo, sino mantenerse humano’.

Y esos personajes, desde Sánchez a Illa, Junqueras, etc., parcialmente, están alineados con Trump, pues consideran que su criterio es la única cosa que les puede parar.

Y todo eso sería para llorar, pero debemos ser conscientes que tenemos que ser ‘glocales’, como definió Manfred Lange en los años 80 del siglo pasado y popularizaron Roland Robertson, Keith Hampton y Barry Wellman, es decir, debemos pensar de forma global y actuar de forma local; la localización global (rememorando el concepto japonés dochakuka).

Y sobre el particular, ayer tuve un gran ejemplo, pues un compañero de manifestación de Meridiana Resisteix me comentó que a su hija le habían robado el billetero, con las tarjetas de crédito, DNI, etc. Pero, unas horas después, me comentó que en el buzón de su casa había encontrado el billetero, con el dinero, tarjetas, es decir, con todo. Así que, en realidad no se lo habían robado, lo había perdido y, un alma honrada, vio su domicilio en la documentación, y se le entregó de forma anónima.

Y este ejemplo, junto a otros muchos de nuestra cotidianidad (familia, amistades, etc.) nos confirma la existencia de personas honradas, y nos debe dar moral y confianza en la humanidad, de la importancia del concepto de ciudadanía fraternal, a pesar de que los grandes personajes que llenan todos los medios de comunicación sean la contraparte, como he expuesto.

En definitiva, que debemos ser capaces de reconocer el valor de lo pequeño, de las pequeñas cosas y de las pequeñas acciones: ‘Lo pequeño es hermoso’ (Small Is Beautiful, 1973) como tituló uno de sus libros el economista Ernst Friedrich Schumacher (1911 – 1977); o como definió el arquitecto Ludwig Mies van der Rohe (1886 – 1969): ‘Menos es más’ (Less is more).

Por eso debemos alejarnos de los mencionados personajes y, claro, del factótum Trump, que sólo piensan en la frase ‘The economy, stupid’, (la economía, estúpido), que popularizó Bill Clinton; y que representan las antípodas a todo lo que comporta el humanismo.

Pues, en muchas ocasiones, el minimalismo, la radicalidad de las esencias, son fundamentales para replantear nuestros pensamientos y acciones, tanto a nivel personal, como colectivo y, en concreto, también, pensando en el movimiento independentista. Y, a continuación, actuar en consecuencia: ‘Lo más difícil de lograr es tomar la decisión de actuar, el resto es solo constancia’ (Amelia Mary Earhart, aviadora nacida el 1897 y desaparecida en el Pacífico en 1937)